¡ALERTA! Venezolanos en EEUU : La pregunta en el aeropuerto que puede llevarlos a una deportación instantánea

DolarToday / Jul 3, 2018 @ 9:00 pm

¡ALERTA! Venezolanos en EEUU : La pregunta en el aeropuerto que puede llevarlos a una deportación instantánea

Cada vez son más y más los venezolanos que llegan como turistas a EE.UU. con la intención de pedir asilo político… o de quedarse ilegalmente en el país. De igual manera, cada vez son más y más los venezolanos que son regresados a Venezuela desde cualquiera de los puntos de entrada a este país: ¡o detenidos!

miamipocket.com/detencion.html

​Una vez dentro de EE.UU., muchos venezolanos son asesorados debidamente en cuanto a las posibilidades que tienen de solicitar – y obtener – asilo político en este país. Otros, MUCHOS, son estafados miserablemente por personas o instituciones inescrupulosas que les ofrecen asesoría a muy bajos costos. Aquellos que caen en esas redes, pierden su dinero, su tiempo y, en la mayoría de los casos: la posibilidad de quedarse en EE.UU. o de volver a regresar.

Unas de las maneras de solicitar asilo político en EE.UU., es al momento de llegar, sea por tierra, aire o mar. Cuando le piden a uno el pasaporte, el aspirante a asilo político puede alegar que tiene temor a regresar a su país. Inmediatamente será trasladado a un centro de detención – “temporal” – donde las autoridades de inmigración procesarán su caso detenidamente.

El ÚNICO MOTIVO para solicitar asilo político tiene que ver con el temor (miedo demostrable… creíble) que tiene el aspirante a regresar a su país. Ese temor debe ser demostrado una vez que el aspirante llega al centro “temporal” de detención. La entrevista para demostrar ese miedo se puede dar varios días después de la detención. A raíz de esa entrevista, comenzaría un proceso, corto o largo, a través del cual se determinará si ese miedo es suficiente o no… creíble o no. Para ese proceso es muy recomendable que el aspirante contrate la asesoría de un abogado.

Para detectar a los individuos que llegan a EE.UU. con la intención de solicitar asilo político, las autoridades norteamericanas han desarrollado todo un protocolo.

​Por un lado están los viajeros del “grupo de alto riesgo”. Se sabe que en Venezuela no hay trabajo… no hay futuro para los jóvenes y existe un férreo control de cambio y muchos etcéteras. Un joven que entra solo a EE.UU., ya es objeto de sospecha. Tiene grandes probabilidades de ser pasado al “CUARTICO”, donde pasará por un interrogatorio “a fondo” para determinar si pudiera ser un venezolano más que llega a EE.UU., con visa de turista (o de estudiante), con la intención de pedir asilo o de quedarse ilegalmente en el país.

“Turistas” que llegan con un cargamento de maletas… y hasta se traen al perro para visitar Disney World por un par de días. Esos son candidatos a pasar al “CUARTICO”. Individuos que traen en sus maletas “indicios”, como fotocopias de su partida de nacimiento… de su pasaporte, etc. Esos – seguramente – pasarán para “El Cuartico”.

Hay venezolanos que declaran traer $ 500 para pasar 15 días en Orlando, visitando a Mickey Mouse. ¡Esos van para “EL CUARTICO”! Venezolanos que vienen con un pasaje de regreso para dentro de 3 meses: ¡para “EL CUARTICO”!

Una vez en el cuartico, les pueden pedir sus celulares y ahí salen sapos y culebras… videos de las fiestas de despedidas, textos publicados en los mensajes, en Twitter o en Facebook que evidencias las intenciones de quedarse en EE.UU.: ¡en fin!

“LOS EXPLORADORES”

Cada vez se están dando más casos de esos que llaman “exploradores”, aquellos que llegan a EE.UU. en un primer tiempo: a “explorar”. Vienen a ver si consiguen un trabajo… aunque sea “palabreado”. Vienen a alquilar el apartamento donde se van a quedar cuando regresen. Muchos vienen solo, dejando a su familia en Venezuela. Hay padres que vienen juntos y dejan a los hijos en Venezuela y luego de terminar la “exploración”, regresan para “resolver algunos asuntos” (como vender sus bienes, etc) y regresar a las pocas semanas o meses, con el resto de la familia… y hasta se traen los perros.

​En un país como Venezuela, donde no hay dólares… donde no hay trabajo: se hace muy extraño tanta viajadera en tan poco tiempo. Una vez que pasan al cuartico, interrogadores expertos se encargarán de sacarles toda la información necesaria como para regresarlos a Venezuela o pasarlos para un centro de detención “temporal”.

LOS QUE ENTRAN Y SALEN

​Otro grupo, similar al anterior, está conformado por venezolanos que entran y salen justo antes de cumplirse los seis meses que regularmente les otorga inmigración para quedarse como turistas en EE.UU.

Estos individuos cada vez se las ven más negras. Muchos de ellos tienen hijos viviendo en este país y vienen a pasar largas temporadas con ellos. Llegan, les dan seis meses… a los cinco salen, están un tiempito corto fuera de EE.UU. y regresan para comenzar nuevamente el ciclo. Cada vez más están devolviendo a aquellos que entran y salen luego de agotar casi los 6 meses que se les otorga para permanecer, legalmente, en este país.

“LOS EUROPEOS”

Muchos venezolanos con pasaporte de La Comunidad Europea que entran a EE.UU., son mal vistos por los funcionarios de aduana. Muchos de estos “europeos” no pudieron lograr, como venezolanos, la visa para entrar como turista y le dieron un “bypass” a Inmigración por la vía de una segunda nacionalidad. Aunque “por ahora” no parecen tener mayores problemas, ese escenario pudiera cambiar en un futuro no muy lejano.

“EL EQUIPAJE”

El equipaje, en muchas ocasiones, delata a su dueño. Por ejemplo, un individuo que llega a Miami en pleno verano, con aquel calor, va a estar – supuestamente – 15 días en La Florida y le encuentran entre su equipaje un abrigo de invierno. Ese es candidato para pasar al fulano “cuartico”.​

“MR. BURUNDANGA”

Entre muchos de los detenidos en los centros “temporales” de detención del sur de La Florida, se habla de un tal “Mr. Burundanga”. Un funcionario “guapachoso” que entrevista en “El Cuartico” del aeropuerto de Miami. Entra con mucha alegría, hablando maravillas de Venezuela, de sus mujeres… de sus playas, etc. Luego, en un momento dado, se lamenta de cómo los comunistas destruyeron a un país tan bello y pasa a la GRAN PREGUNTA: “¿y Uds. no tienen miedo de regresar a ese infierno?” Para entonces, como ya ha establecido una atmósfera de tranquilidad y “amistad”, la respuesta que recibe pudiera ser afirmativa. Es ahí cuando la persona… o las personas (dependiendo si se trata de una pareja o una familia), es o son detenidas. Ahí es cuando comienza Cristo a padecer por un largo tiempo.

Claro… un venezolano que viene a ver a Mickey y al Pato Donald, perfectamente puede tener temor a regresar a Venezuela, como tiene temor a salir de su casa después de las 6 de la tarde en cualquier ciudad o pueblo de su país. Eso no quiere decir, PARA NADA, que tenga intenciones de solicitar asilo político en EE.UU., pero es visto de esa manera por los funcionarios de Inmigración, porque son muchos los casos.

¿QUIENES PASAN PARA EL CUARTICO?

¡Cualquiera! Quién sabe si aplican la regla del “Tin Marín de dos pirigüey… cúcara, mácara: títiri fue.” Quienes tienen más “suerte” de pasar al “Cuartico” son los miembros de los grupos de alto riesgo. Muchos pasan el punto de entrada y respiran… pero cuando llegan a la revisión de sus maletas: ¡caen! En el cuartico pueden pasar hasta un día esperando una decisión. No suele haber comunicación entre los detenidos en “El Cuartico” y sus familiares o amigos que los están esperando en el aeropuerto. Es una verdadera tragedia.

Como muchas veces los viajeros se demoran en salir, si pasa un par de horas y no salen, se presume que están detenidos en “El Cuartico”. Hay que tener paciencia y mucha fe en Dios.

​¿Y LOS FAMILIARES?

En muchas ocasiones los familiares van a recibir a venezolanos al aeropuerto y pasan horas sin verlos salir de la aduana. Con tantos vuelos llegando a un aeropuerto como el Internacional de Miami, ese tiempo pudiera ser normal… pero muchos se desesperan.

Si el funcionario que lo recibe sospecha algo extraño, el viajero es pasado al “Cuartico”. Cuando un viajero es pasado al “Cuartico”, no tiene derecho a llamar por teléfono, a informarles a sus familiares que está retenido en “El Cuartico” o en “La Nevera”, un cuarto tremendamente frío del Aeropuerto Internacional de Miami donde también los retienen, a veces, por muchas, muchas horas. Si lo regresan a Venezuela, sus familiares no sabrán qué sucedió hasta que desde ese país haga una llamada telefónica. Si lo envían a un centro de detención, se enterarán cuando desde ese centro le permitan hacer llamadas telefónicas, usualmente a cobrar a destino (collect).

Ahí comienza un viacrusis impresionante. El primer paso es contratar asesoría legal. Decir o dejar de decir algo podría significar la estadía o la deportación. Por lo bajito, si no se cuenta con, por lo menos, unos $ 20mil, la batalla podría estar perdida al comenzar. En muchos casos los detenidos han tirado la toalla, han solicitado la deportación voluntaria… y así y todo les toca quedarse un buen tiempo detenidos. Las visitas a esos centros de detención, son los sábados y los domingos, de 8 a 10 de la mañana. La comida es infame y las chucherías: carísimas. No es una experiencia agradable.

 

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