¡APAGÓN INFORMATIVO! Venezuela sin redes sociales: ¿El Apocalipsis?

DolarToday / Jun 5, 2017 @ 7:00 pm

¡APAGÓN INFORMATIVO! Venezuela sin redes sociales: ¿El Apocalipsis?

En Venezuela siempre escuchamos que la vecina le pidió a su nieto que le enseñe a usar “la red del pajarito azul” porque “ahí es que uno se entera de lo que de verdad está sucediendo”. O que tu prima se vio en la necesidad de descargar Facebook en su teléfono porque quería tener información inmediata de los aconteceres diarios mientras tú tía se molesta porque en los canales de noticias nacionales no están cubriendo en su totalidad las marchas opositoras. Pero también nos topamos con ese señor, el cual no es muy atinado con la tecnología, sólo cuenta con los canales del Estado para informarse y no tiene idea de qué marchas habla la gente. Todo este conglomerado de situaciones son la consecuencia de una palabra: Censura.

Rommy Cedeño/ Venezuela al Día

Son múltiples las “realidades comunicacionales” que vive la ciudadanía, las cuales giran entorno al apagón informativo que ha afectado los últimos años la cobertura de los acontecimientos en Venezuela, haciendo énfasis en el marco de las protestas antigubernamentales y las cuales están teniendo un efecto cascada hacia las redes sociales, a tal punto que se han transformado para algunos en el sustituto circunstancial de los medios de comunicación locales, especialmente la televisión.

Desde el gobierno de Hugo Chávez, la política principal ha sido la hegemonía comunicacional, como el mismo gobierno lo ha denominado. Según el informe anual de la ONG de origen francés Reporteros Sin Fronteras, el país se posiciona en el puesto número 117 de 179 países evaluados respecto al grado de libertad de prensa existente, afirmando que más del 70% de los medios de comunicación, tanto de radio como de televisión se encuentran en manos del Estado.

La mayoría de los medios impresos de mayor circulación han pasado a manos del gobierno, exceptuando únicamente El Nacional. También han sido restringidas las concesiones televisoras y el espectro quedó reducido a un canal de noticias vendido a propietarios afines al régimen que tienen una suerte de mezcla. El dominio de los medios tradicionales, televisión, radio, prensa escrita, quitando licencias, imponiendo censura, comprándolos o sacándolos físicamente de la Asamblea Nacional refleja una sola cosa: Imposición de una sola versión de los hechos, en todos los aspectos de la vida social y política de Venezuela.

Ante el apagón informativo, las redes sociales han asumido la tarea de la información cercana al ciudadano. Es una trinchera informativa a través de la cual, la ciudadanía pone a circular discursos alternativos de comunicación, de tal manera que se ejerce un contrapeso al poder y con expresión de diversidad. De igual forma, han sido como clase de medios tecnológicos en la construcción del ideario político, debido a que han sido utilizadas como catalizador, dado su influencia como medio de promoción, divulgación, debate o adhesión y movilización.

LA RED, OTRO CAMPO DE BATALLA

Así como la libertad de prensa es el oxígeno de las democracias, las dictaduras toleran los medios sólo hasta el momento en que la crítica se les convierte en “peligro”. Venezuela no es una excepción. El presidente de la Comisión de Telecomunicaciones (Conatel), Andrés Eloy Blanco, informó que próximamente se aplicará la ley con “mayor eficacia” en los medios electrónicos o redes sociales, indicando que la libertad de expresión no es un derecho “absoluto”.

“Estamos adecuando normativas y providencias para la utilización de Internet y de todas esas nuevas tecnologías (…) Vamos a una consulta pública de la norma que regulará las redes sociales, tenemos el deber histórico de hacerlo. Esta sociedad de hoy en día está perfectamente conectada por las redes sociales y ese campo no puede estar desregularizado”, dijo Eloy Blanco en una entrevista el año pasado para el canal del Estado.

La historia reciente en Venezuela muestra que cuando el Gobierno habla de regular, la realidad refleja que buscan controlar, pues hay una tendencia autoritaria y represiva. Desde el 2010 casi una docena de venezolanos se encuentran encarcelados por mensajes emitidos a través de Twitter y desde el gobierno de Hugo Chávez muchos han sido los medios digitales censurados en el país.

EL “EFECTO STREISAND”

En esta coyuntura política que atraviesa el país, las redes sociales se han convertido en la fuente de información primaria de la sociedad y la amenaza del régimen de Nicolás Maduro por censurar completamente el medio digital pareciera representar un Apocalipsis cibernético el cual nos sumiría en un profundo aislamiento. Sin embargo, ¿Hay salidas?

No sería la primera vez que un gobierno dictatorial decide regular –o eliminar- las redes sociales, Maduro podría seguir el ejemplo de las autoridades iraníes quienes descubrieron el poder de las redes sociales, a través de las cuales convocaron protestas contra los resultados de las elecciones presidenciales que dieron el triunfo a Mahmud Ahmadineyad o del régimen de Hosni Murabak en Egipto quien cortó por 5 días el internet nacional, bloqueando Twitter, Facebook, YouTube y Whatsapp.

Sin embargo, aunque pareciera ser el fin del mundo para una sociedad arropada por la completa censura, el ejecute de ese hecho podría desencadenar otras consecuencias. La caída nacional del internet si bien podría dejarnos incomunicados, también dejaría a bancos, aeropuertos y medios de comunicación del Estado en la misma situación, algo que definitivamente no favorecería al régimen, contribuyendo al aumento del caos.

Por otra parte, podría generarse el llamado “efecto Streisand”, el cual se da cuando un intento de censura u ocultamiento de información fracasa o es contraproducente para el censor, ya que ésta acaba siendo ampliamente divulgada, recibiendo más publicidad de la que habría tenido si no se hubiese prendido acallar. En este sentido, un intento de “cortar” el internet sólo podría servir para “encender aún más los ánimos”.

Inclusive, como ocurre en situaciones límite, la escasez de recursos agudiza el ingenio de los disidentes, donde dificultades de acceso a internet pueden ser suplidas a través de la de otros métodos, como la utilización de la telefonía fija y otro tipo de tecnología que es considerada obsoleta como los faxes, módems telefónicos, organizaciones vecinales y volanteo para reproducir información y mantener una agenda activa de protestas. También existen servicios que tienen el propósito de dar acceso a internet por vía telefónica como el creado para Egipto, Siria y Cuba denominado: Speak2Tweet o redes inalámbricas en malla para conectar smartphones vía Bluetooth, Wi-Fi donde se puede activar la mensajería instantánea fuera de la red.

Los proveedores internacionales también podrían ser protagonistas de esta historia, mediante una llamada de teléfono al extranjero se pueden usar los ISP de otros países –en ocasiones, de forma gratuita- y acceder de esa manera a la red. Una acción ejecutada durante la dictadura en Egipto.

La verdad es que el internet es considerado como un factor determinante para la forma en cómo se pueden desarrollar o “provocar” las manifestaciones ciudadanas, sin embargo no es un factor definitivo. Gobernantes aferrados a un modo de vida anclado en el pasado, no se imaginan la potencia y velocidad que se ocultan en los efectos sociales de una multitud conectada.

 

¡COMPARTE EN TUS REDES SOCIALES!

arrow
 

Enviar por WhatsApp

 
 
 

 
¿Cuál es tu opinión?
 
 
*