¡BRAZADAS DE AHOGADO! Acusaciones delirantes de Maduro, una suerte de paranoia llevada al extremo

DolarToday / Sep 20, 2014 @ 7:00 pm

¡BRAZADAS DE AHOGADO! Acusaciones delirantes de Maduro, una suerte de paranoia llevada al extremo

La semana pasada ordenó un juicio contra un profesor de Harvard que advirtió sobre las posibilidades de un default en Venezuela. Esta semana ordenó derogar la ciudadanía de una actriz convertida en activista, sentenció a años de cárcel a manifestantes y amenazó con enjuiciar a médicos y a medios de comunicación internacionales que denunciaron una crisis sanitaria en el país.

El régimen de Nicolás Maduro avanza cada vez con paso más firme por los senderos del autoritarismo, haciendo uso de las cortes del país para perseguir toda forma de disidencia, bajo cargos recurrentes de que los acusados están conspirando contra su gobierno.

Pero el régimen ha invertido muy poco tiempo en presentar pruebas creíbles contra las víctimas de su sistema de justicia, al tiempo que los más recientes complots develados por el líder de la revolución bolivariana están poniendo a prueba los límites del realismo mágico, dijeron analistas.

“El [Maduro] tiene que librar sus propias luchas, sus propias épicas y tiene que construir su propio justificante sobre cómo no lo dejan gobernar”, comentó en Miami el asesor político Orlando Viera Blanco, en referencia a los constantes esfuerzos del gobernante por atribuir a otros la responsabilidad por la crisis en el país.

 

“Pero esto es delirio. Es una suerte de paranoia llevada hasta un extremo. Lo increíble es que actúa como si creyera sus propias teorías”, manifestó.

Viera estaba refiriéndose al presunto complot revelado por Maduro la tarde del jueves, en la que acusó a el Nuevo Herald, a CNN en Español y al canal de noticias colombiano NTN24 de encabezar una “campaña terrorista” contra el pueblo venezolano que su régimen sospecha involucraba el lanzamiento de un frustrado ataque bacteriológico en el país.

“Hay una línea de investigación, porque tenemos serias sospechas que esta derecha […] pretendía meter algún tipo de virus, guerra bacteriológica, que se ha hecho en el mundo, contra otros países, meterlo, allí y que tenían ya la campaña preparada, y la campaña se les cayó en el vacío”, declaró Maduro en cadena nacional.

“Es muy grave lo que se hizo […] Nosotros sospechamos que esto [la cobertura que los medios de comunicación] era la campaña pública de algo que iban a intentar contra Venezuela y no se les dio”, denunció.

Las acusaciones vinieron luego de que los medios reportaran las declaraciones de algunos de los más respetados médicos del país que advirtieron sobre la presencia de una extraña enfermedad que llevaba a sus víctimas a fallecer en muy poco tiempo.

En su intervención, Maduro anunció haber girado instrucciones a la Fiscal General del país para que tomara acciones legales contra los medios, incluyendo una demanda contra CNN.

Pero los analistas advirtieron que los médicos venezolanos enfrentan mayores peligros, dado que pudieran ser enjuiciados y llevados a prisión, de seguir la misma suerte de decenas de manifestantes que han sido enviados a algunas de las peores cárceles del país tras ser condenados por participar en presuntas actividades terroristas.

Para la analista especializada en materia internacional, Vilma Petrash, la ferocidad con que Maduro ha estado persiguiendo judicialmente a los medios de comunicación así como a activistas, manifestantes estudiantiles y toda persona que haga referencia a los problemas del país, denota el grado de desesperación en su gobierno.

“El descalabro de la situación del país es tan gigantesco, es tan descomunal, que ellos se ven obligados a presentar chivos expiatorios para justificar los problemas del país”, señaló Petrash en Miami.

Para ello ha centrado la mirilla sobre los estudiantes, sobre los políticos de la oposición, sobre los sindicalistas, los medios de comunicación y cualquiera que manifieste públicamente su inconformidad.

“Es por eso que vimos cómo la semana pasada un economista acreditado, un ex ministro que hoy está en Harvard, solamente por opinar que básicamente el país está en default y que con lo único que está cumpliendo es con la banca internacional, lo criminalizan y lo nombran como miembro de una gran conspiración para destruir a Venezuela”, dijo Petrash en referencia a Ricardo Hausmann, quien describió los problemas económicos de Venezuela en un portal de opinión.

Al caso de Hausmann se sumó el de la actriz cubanovenezolana María Conchita Alonso, quien se encontró súbitamente esta semana con la noticia de que Maduro había girado instrucciones para que le cancelaran su ciudadanía.

Alonso, quien creció en Venezuela y llegó al país a los cinco años de edad, se ha convertido en una ardiente activista en defensa de las víctimas de la represión chavista y una dura crítica del régimen, llegando hasta el extremo de pronunciarse públicamente a favor de una intervención militar estadounidense.

Ese pronunciamiento fue precisamente el utilizado por el régimen de Maduro para justificar su decisión.

Pero Alonso sólo estaba expresando una opinión, y por muy inapropiada que pudiese ser, esa acción está protegida por los derechos otorgados por la constitución venezolana a la libertad de expresión, y bajo ningún caso debería ser sancionada y mucho menos con la drástica medida de revocación de nacionalidad, afirmó la activista Patricia Andrade, presidenta de la ONG, Venezuela Awareness.

Petrash dijo que acciones como éstas lucen como brazadas de ahogado.

“El tema es que esta gente tiene una crisis de ingobernabilidad incontrolable. No hay manera de controlar la caída de la popularidad de Maduro, que está muy mal, y no les queda otra que reprimir y tapar los canales de oxigeno informativo ques le pueden quedar a los venezolanos en esta inmensa crisis multidimensional que sufre el país”, señaló la analista.

La mejor expresión de lo que está sucediendo en el país puede verse a diario en los supermercados.

“Es allí donde está la manifestación más evidente, más dura de lo que está sucediendo. Es allí donde se puede ver cómo la gente se pelea para llevarse un kilo de arroz o una lata de leche”. dijo Petrash.

Viera, por su parte, afirmó que la constante búsqueda de chivos expiatorios por parte del régimen constituye la forma más básica de eludir responsabilidades.

Pero a Maduro “se le están agotando los cartuchos para tratar de distraer al venezolano de esa calamidad que se está viviendo en un país absolutamente caótico”.

“Pretender ahora, de una manera sumamente infantil, descansar la responsabilidad de lo que está pasando en el tema salud en teorías de conspiración, es a lo menos una cosa que no le va creer absolutamente nadie”, manifestó.

“No se lo van a creer los familiares de las víctimas de esta enfermedad. No se lo va creer ni el chavista más radical que sabe y entiende perfectamente que en todo caso una conjura para lanzar un ataque microbacterial no es más que un mal chiste”, señaló.

Antonio María Delgado / @DelgadoAntonioM

Fuente: El Nuevo Herlad

 

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