Maduro descubre despavorido que si Dios no provee ¡TAMPOCO LO HARÁN LOS CHINOS!

DolarToday / Aug 14, 2015 @ 8:00 pm

Maduro descubre despavorido que si Dios no provee ¡TAMPOCO LO HARÁN LOS CHINOS!

La economía del gigante asiático está en graves problemas. El yuan, la divisa china, sufre su peor caída en dos décadas causando pánico en el gobierno de Beijing

MARIO SZICHMAN/ @mszichman / TalCual

Por tercer día consecutivo, el Banco Central de China devaluó su divisa, el yuan. El jueves, la depreciación frente al dólar fue de 1,1 por ciento. Entre el martes y hoy, la devaluación alcanzó al 4,4 por ciento. Se trata de la caída más grande del renminbi desde la creación del moderno mercado de divisas extranjeras en China, en 1994.

Funcionarios chinos convocaron el jueves a una imprevista conferencia de prensa para negar que la divisa china se halle en caída libre. Pero la devaluación es muy importante porque si bien la economía china ha sufrido altibajos en los últimos años, la moneda se había mantenido firme hasta ahora, e inclusive fue revaluada en ciertas ocasiones.

Según The New York Times, la baja del renminbi hace temer que “la disminución de la actividad económica en el país es inclusive peor” de lo que se presume, y que “el gobierno ha entrado en pánico”.

Si bien las cifras oficiales indican que la economía china está en buenas condiciones –su crecimiento anual es del siete por ciento, acatando los objetivos del gobierno– “debajo de la superficie se observa un cuadro diferente, y más preocupante”, indicó el periódico.

Bloomberg News recordó que el crecimiento de la economía china ha disminuido su ritmo y es, ahora, el menor de los últimos seis años. Por otra parte, las exportaciones cayeron un 8,3 por ciento en relación a julio de 2014.

Muchos economistas sospechan que el gobierno de Beijing está maquillando las cifras. Sectores como el de la construcción están “más débiles que nunca”, dijo The New York Times, en buena parte debido a problemas en esa industria clave.

Los gastos de consumo, que siempre contribuyen a un incremento de la producción, dejan mucho que desear. El pueblo chino es muy frugal, y apenas presiente algún bajón en los ingresos, comienza a ahorrar con vigorosa desesperación. Además, las estadísticas pueden mentir sin necesidad de mentir. Es posible que en algunas provincias y regiones las cosas vayan bien, pero en otras, parecen “enfrentar una completa recesión”, dijo el matutino.

Viktor Szabo, un gerente de inversiones de Aberdeen Asset Management, duda de las cifras ofrecidas por el gobierno de Beijing.
“Es claro que existe una desaceleración” de la economía, señaló a The New York Times. “Podría discutirse cuál es el nivel real (de crecimiento), pero ciertamente no llega al siete por ciento”.

Durante muchos años, parte de la expansión de la economía china consistió en otorgar créditos a gobiernos de otros países. Pero no siempre esos préstamos dieron los resultados esperados. Un ejemplo es el Banco de Desarrollo de China.

Según The Wall Street Journal, la institución le ha prestado al gobierno chavista unos 37.000 millones de dólares desde el 2008. Tanto el presidente Hugo Chávez, como su reemplazante, se beneficiaron de los préstamos. Ofrecieron como contraprestación crudo en barriles, el íngrimo y solo producto que exporta Venezuela, uno de los países más dependientes del mundo.

En Venezuela, de acuerdo al diario, “the strategy gone awry,” la estrategia ha fracasado. El gobierno chavista no tiene dinero suficiente para cancelar sus deudas, y el BDCH ha caído en la volteada.

Para evitar problemas y hacer creer que todo anda bien, las autoridades del banco han adoptado una serie de medidas, entre ellas ampliar el plazo de fecha de vencimiento de los préstamos, permitir al gobierno de Caracas enviar menos petróleo que el prometido, y, lo más importante, aportar bolívares en lugar de divisas fuertes a un fondo de desarrollo creado por ambas naciones con la intención de financiar proyectos en Venezuela, dijo The Wall Street Journal.

Las dificultades de la economía china tendrán seguramente vasta repercusión en Venezuela. Por ejemplo, es posible que el BDCH se niegue a dar más dinero al gobierno de Caracas.

Ya en enero de este año, el régimen de Maduro anunció que China se comprometió a entregar 20.000 millones de dólares en nuevas inversiones destinadas a infraestructura y vivienda. Esas inversiones serían canalizadas, en su mayor parte, por el BDCH. The Wall Street Journal dijo que “ni el banco ni funcionarios del gobierno chino confirmaron la transacción”, y el BDCH “no respondió a solicitudes para que formulara comentarios”.

Obviamente, el BDCH está cambiando en sus prioridades. En abril, el gobierno chino informó al BDCH y otras instituciones financieras que deben alterar su estrategia y concentrarse en financiar las prioridades internas. El año pasado, el BDCH recibió alrededor de 162.000 millones de dólares del Banco Central para financiar viviendas de bajo costo destinadas a la población china.

En la actualidad existe un programa a nivel nacional para invertir en infraestructura. Los gobernantes chinos confían en la frugalidad y en la disciplina laboral del pueblo, y desean que los consumidores se conviertan en el motor principal de la economía, pero no se trata de soplar y hacer botellas. La eliminación de villas miserias, la ampliación de caminos y de redes ferrocarrileras, y la construcción de plantas de tratamiento de agua, demorará varios años.

Escribiendo en el blog de la revista Forbes, Jay Somaney, un asesor de inversiones, dijo que los funcionarios chinos han estado lanzando en los últimos meses una serie de cortinas de humo.

Inclusive el pronóstico de un crecimiento del 7 por ciento del Producto Bruto Interno para el 2015, parece un cuento chino. El pronóstico ha ido reduciéndose en varias ocasiones durante el curso del año y Somaney se preguntó “si lo peor no estará por llegar”.

El economista recordó que “el mes pasado se desplomaron los mercados financieros en China, eliminando los ahorros de crecida cantidad de sus habitantes”.

A eso se suman “los grandes préstamos al sector corporativo para la construcción de rascacielo tras rascacielo en ciudad tras ciudad”. Y esos rascacielos “en su mayor parte no están ocupados debido a la falta de demanda”, como si pertenecieran a “poblaciones fantasmas”.

Si bien el gobierno chino parece controlar las riendas de la devaluación, no es propietario del mercado financiero mundial. ¿Qué ocurre si el proceso de depreciación iniciado por los chinos “se descontrola en otros países, especialmente aquellos considerados emergentes”? Se pregunta Somaney. Pues si China devaluó la moneda para incrementar sus exportaciones, naciones rivales pueden copiar su maniobra a fin de hacer sus productos más competitivos.

El efecto mariposa seguramente repercutirá en Venezuela. Cualquier acción que se adopte en Beijing, tendrá ecos en Caracas. China representa un sólido aliado en la perpetua lucha que libra el chavismo contra los guerreros económicos acaudillados por Estados Unidos en sus aviesas intenciones de malograr los avances de la Revolución Bolivariana.

En las presentes circunstancias, el benefactor tiene problemas que solucionar. Y el presidente venezolano descubre despavorido no solo que Dios ha cesado de proveer, sino que ahora, tampoco lo harán los chinos.

 

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