¡CONTRADICCIONES DE LA ROBOLUCIÓN! Castro Soteldo: crisis “obliga a racionar gasolina”. “El Duke celebra en “una isla”

DolarToday / Mar 23, 2020 @ 6:00 am

¡CONTRADICCIONES DE LA  ROBOLUCIÓN! Castro Soteldo: crisis “obliga a racionar gasolina”. “El Duke celebra en “una isla”

Jamás pensó la cúpula madurista que el Covid-19, llamado coronavirus en el habla cotidiana viniera en esta parte de la historia para acabar con su hegemonía política y destrucción de Venezuela.

En efecto, luego de haber generado más de un lustro de hambre, miseria y emigración de millones de connacionales, podemos decir que la desesperación madurista ha llegado al paroxismo que estando restringido el espacio aéreo en varias naciones, así como el cierre de fronteras, lo que diga la cúpula del régimen sólo se convierte en arena movediza en donde cada palabra que emitan deberán tragarse cada una de ellas, porque las contradicciones son de tal nivel de perplejidad aunque intenten pronunciarlas de manera aristotélica.

Así tenemos que Delcy Rodríguez a pesar de anunciar un “puente aéreo” entre Venezuela y China, el cual supuestamente va a dotar a los hospitales y ambulatorios de medicamentos y materiales asistenciales para enfrentar el coronavirus, y asegura que en un primer viaje llegaron “4 mil kits de diagnósticos” contra esa enfermedad (1), enviados desde la nación asiática, la verdad es que eso los deja en ridículo ante el país y el resto del mundo.

Obviamente, si esos equipos (kits) deberían ser en número como mínimo el 1% de la población venezolana, y situamos ésta por los efectos de la migración forzada en 25 millones de habitantes, pues la referencia inicial sería de 250 mil de esos materiales, y si también sumamos ante la carencia de cifras oficiales que el personal médico que trabaja en nuestros malogrados hospitales y ambulatorios, basados en cantidades de la Federación Médica Venezolana (FMV – 2018), sería de unos 50 mil galenos (2), y precisamente ante los nulos datos estadísticos del personal de salud que aún labora en Venezuela, si multiplicamos – la posible referencia de médicos – cinco veces más por el resto del personal asistencial y trabajadores de tales centros, quiere decir que tendríamos otras 250 mil personas sobre las cuales deberían aplicarse los diagnósticos para descartar el coronavirus. Y preguntamos: ¿Llegarán a Venezuela 500 mil “kits” de diagnóstico para el Covid-19? Es simple. Nunca habrá respuesta.

Además de ese inmenso déficit de materiales asistenciales, la situación se agrava con la debacle en el suministro de agua, donde cifras de distintos organismos confirmaron que existe un 78% en las fallas del vital líquido en los hospitales y ambulatorios (2019), o lo que es lo mismo, ni siquiera hay agua para lavarse las manos en los “centros de salud” de Venezuela (3). A pesar de ello, Delcy Rodríguez piensa que con esa limosna de materiales que estaríamos recibiendo de China, y que tengamos nuestros hospitales sin agua el problema del Covid-19 estaría “solucionado”, esto sin hacer mención que las fallas de luz son constantes y repercuten de manera directa en toda la red sanitaria que ni siquiera tienen plantas generadoras de electricidad ¡Cínica!

Esta realidad tiene al madurismo al borde del colapso político. Por ello, que Nicolás Maduro llegue al extremo de arrodillarse ante el “diablo”, al punto que de manera oficial no sólo le pide 5 mil millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI) después de haberlos llamado “los sicarios del mundo” (4), sino que luego de pedirle esa cantidad a quienes por analogía considera son “los asesinos de la humanidad”, y le niegan tal solicitud de recursos, la cadena informativa-financiera Bloomberg en un artículo indicó que el madurismo habría solicitado nuevamente al FMI la cantidad de mil millones de dólares; verbigracia, aunque sea “un millardito” (5), y cuya segunda solicitud no ha sido desmentida por quienes todavía usurpan Miraflores.

Y es que una conducta como la realizada en donde la cúpula madurista se mete la lengua untada de su propia bazofia política en la sima (con S) de su retaguardia, revela que éstos por mantenerse en el poder, son capaces de negar hasta la existencia de su madre si fuera necesario. Es decir, para la cúpula madurista, la misma que tantas veces negó, negó y renegó del FMI, ahora llegan al extremo de verlos de “asesinos” en sus “salvadores”.

Estableciendo las analogías correspondientes, para los maduristas hablar de soberanía, independencia y cualquier otra retórica con aromas del averno sólo depende como aquellas prostitutas vendidas al mejor postor, y como los aliados chinos y rusos dejaron de prestar dinero, esa sería la razón para que recurran al máximo ente del neoliberalismo mundial. En otras palabras, cuando los maduristas perdieron la vergüenza y sucumbieron ante el FMI convirtieron su ideología “socialista” en el papel higiénico de sus sanitarios.

Ante tanta barbarie económica a esta crisis del coronavirus aparece de manera simultánea una más letal para el país que debido a la corrupción y ramplonería del neototalitarismo, sucedió una realidad impensable como el hecho de que no sólo dejáramos de tener una poderosa industria petrolera que en menos de una década fue convertida en chatarra, sino que ahora tengamos que importar combustible, tal y como lo alertamos y que está sucediendo en este momento (6), donde los corruptos militares y políticos se han adueñado del poco líquido derivado del petróleo, imponiendo el precio y decidiendo quienes se podrán movilizar dentro del país, porque si algo no se detiene es la industria del contrabando de esa poca gasolina que nos queda, cuyos criminales están plenamente identificados como el caso del mafioso destructor del Táchira.

Y en este contexto Wilmar Castro Soteldo una de las principales fichas del madurismo nos diga sobre el particular: “Que va a ser complicado, claro que va ser complicado” (…) “Si en alguna alcabala le están pidiendo plata, lo están chantajeando ¡Coño! Díganle al comandante” (…) “Nadie puede estar jodiendo a los otros, nadie, nadie, absolutamente nadie. Y los recursos que tenemos son muy pocos (…) y eso nos obliga a racionar la gasolina” (7). O sea, como dicen los abogados: “a confesión de parte, relevo de pruebas”. Castro Soteldo reconoce el racionamiento de la gasolina, y los pocos recursos que tiene el régimen para confrontar la hecatombe que se les viene encima. Lo saben, lo intuyen, pero no lo quieren imaginar.

Lo insólito es que mientras los maduristas colocan a millones de venezolanos en “cuarentena social”, para no decir en un toque de queda disfrazado, exigiéndoles sacrificios y mas sacrificios, resulta que Nicolás Maduro en su anuncio oficial del 20-3-2020, asegura que casi todo un grupo de personas reunidas en una “fiesta” de una “isla”, sin mencionar el nombre de las personas y menos el espacio insular, son afectados del coronavirus ¡Vaya! Y cuál es la sorpresa que por medio de redes digitales y diversos portales se comprueba que alias “El Duke”, el hijo del contralor madurista Elvis Amoroso, habría sido uno de los contagiados junto con sus invitados “internacionales” en una celebración llevada a cabo en el archipiélago de Los Roques (8), y cuya acción, pues ha desatado la máxima de la preocupación en la cúpula del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), porque es clara la permanente identificación de Amoroso con quienes controlan el régimen, y esa sería una poderosa razón por la que muchos de ellos y ellas desde hace días se encuentran prácticamente desaparecidos.

Y si lo anterior es preocupante para la cúpula madurista, adueñados de manera ilegal e inmisericorde de un patrimonio y belleza natural que es de todos los venezolanos, Maduro con su silencio se burla de la humilde y trabajadora población de Los Roques, porque con su afasia también revela el desprecio que sienten por la mayoría de nuestro país. Para el madurismo, todo es muy sencillo. Los hombres, mujeres y niños de tal archipiélago han quedado “a la buena de Dios” como esta desde hace más de un lustro el resto de los venezolanos cuando el régimen se apoderó del poder.

La desgracia sanitaria, la escasez de gasolina, la hiperinflación, los pésimos servicios públicos, el colapso de las finanzas públicas, y una impuesta “cuarentena social” va a terminar por desbordar al madurismo por la mayoría de quienes vivimos del día a día, porque no será posible contener el botón de una posible explosión social, sino existen mecanismos de negociación política para salir de esta tragedia histórica.

Si el madurismo quiere seguir apagando el fuego, y no precisamente con gasolina, sino con ausencia de ésta, la escasez de dinero y de alimentos terminará en un abismo político, económico y social de consecuencias impredecibles. El pueblo entre morir de coronavirus o por hambre, es seguro que van a preferir lo primero que lo segundo, cueste lo que cueste, porque sencillamente nadie se va a inmolar por otro, máxime cuando una cúpula irresponsable disfruta de manera inclemente y corrupta de ese poder, y la mayoría está sometido a la neoesclavitud con salarios de tres dólares mensuales.

¿Qué harán los militares? Masacrar a la gente por hambre o exigirle a quienes usurpan el poder que tomen un avión sin retorno. La Fuerza Armada tendrá la palabra en los próximos días, máxime si la crisis del coronavirus no logra ser detenida, o en su defecto el pueblo desbordado exija en la calle sus verdaderos derechos. Pueden escribirlo. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.

Javier Antonio Vivas Santana

Javier actual

 

Fuente: Aporrea

 

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