¡DE VICTIMAS A VICTIMARIOS! México, el país con más denuncias de “maltratos y deportaciones” contra venezolanos

DolarToday / Mar 27, 2018 @ 6:00 pm

¡DE VICTIMAS A VICTIMARIOS! México, el país con más denuncias de “maltratos y deportaciones” contra venezolanos

“Nos quitan todo, hasta las trenzas de los zapatos. Jamás me dejaron llamar. Jamás pude decirle a alguien qué pasaba. Pedía llamar a mi mamá. Nada. Los vigilantes se reían de todas porque llorábamos”

Orlando Avendaño / es.panampost.com

La región sufre el impacto del mayor éxodo en la historia de Venezuela. Ninguna nación estaba preparada para una crisis migratoria de esta magnitud. Son cientos de miles los ciudadanos que huyen de un país sumido en la barbarie y la miseria.

Pero se trata al mismo tiempo de la consecuencia de 18 años de chavismo que se alzaron con impunidad ante las espaldas de los países de Latinoamérica. Mandatarios que eludieron los gritos de los venezolanos porque el dinero en los bolsillos robaba la atención.

En medio de esta dramática coyuntura, algunos países se han expuesto de la peor manera. No solo precoces para hacer frente a la crisis migratoria de los venezolanos; también insolidarios.

Hace unos diez días, el ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) publicó un comunicado en el que propone a los países de Latinoamérica y el mundo tratar a los venezolanos como refugiados.

Entre las recomendaciones a los Estados, está la de acoger a los ciudadanos que huyen de la dictadura chavista, permitir acceso al territorio y a que “continúen adoptando respuestas adecuadas y pragmáticas a la protección”.

“En vista de la situación actual en Venezuela, el ACNUR hace un llamamiento a los Estados para que les garanticen a las personas beneficiarias de estas formas complementarias de protección, protección temporal o acuerdos de estancia, o visado o mecanismos migratorios laborales, que no sean deportados, expulsados, o de cualquier otra manera forzados a retornar a Venezuela, de acuerdo con el derecho internacional de los refugiados“, se lee en el texto de la agencia de la Organización de Naciones Unidas.

Lamentablemente las sugerencias del ACNUR han sido desoídas. En cambio, son cada vez más los países que imponen trabas migratorias y refuerzan las fronteras para detener la estampida de venezolanos. Otros, como México, han acudido a los maltratos y a las deportaciones.

“Hoy me tocó sufrir la más grande humillación de mi vida”
Varios ciudadanos venezolanos han relatado a través de las redes sociales —Twitter sobre todo— sus experiencias con las autoridades mexicanas en los aeropuertos. Se trata de denuncias de humillaciones, ofensas y deportaciones injustificadas.

“Acompáñenme a ver esta triste historia: el jueves 15 de marzo salí de Venezuela por Cúcuta. Apenas al cruzar había un puesto de ayuda humanitaria de la Cruz Roja colombiana recibiendo a venezolanos. Agua, vacuna, hospedaje, medicinas… Todo gratis. No me pusieron ni un pero para entrar. 2 días y una noche en Cúcuta. En la madrugada del 17 salí a Bogotá, de ahí conexión con México a las 3:50 pm. Plot twist: me paran para preguntas y rayos X, pierdo el vuelo a México”, cuenta la venezolana e ilustradora Oriana Vargas.

“Pagar la multa. Perder casi todo el efectivo. Próximo vuelo: 18 de marzo a las 7:30 am. Segunda noche en el aeropuerto, salgo a México con retraso de una hora y media. Proceso migratorio de los demás: cuatro minutos. Yo, pasaporte venezolano: directo a la oficina”, continúa.

Vargas dice a las autoridades migratorias en México que visita el país por vacaciones. La pasan a otro cuarto con 8 personas: “4 hombres venezolanos y 4 mujeres venezolanas (una con un bebé de cinco años)”. La joven relata que le negaron la entrada al grupo sin ofrecer explicaciones. Luego los separan por género. La habitación en la que están las mujeres tiene una luz tenue; la de los hombres, en cambio, es oscura.

“Nos quitan todo, hasta las trenzas de los zapatos. Jamás me dejaron llamar. Jamás pude decirle a alguien qué pasaba. Pedía llamar a mi mamá. Nada. Los vigilantes se reían de todas porque llorábamos. Pedí que le avisaran a mi amiga que me negaban la entrada. ‘Si se preocupa por ti, pasará la tarde preguntando hasta que le digan; sino, no es tan amiga tuya como dices’. Jamás le dijeron nada”.

A Oriana Vargas la deportaron ese mismo día. Su equipaje se perdió. Según relata, la empresa Aeroméxico le comentó que era normal: “Los venezolanos muy difícilmente entran”.

“Nunca en mi vida me habían tratado como me trató migración en México. Era como si fuese un criminal. Nunca voy a olvidar cómo me miraban y se reían de mí en mi cara”.

La joven venezolana agrega que en Colombia, a donde la devolvieron, le aseguraron que México no especifica la razón del rechazo; sin embargo, lo único en común entre quienes habían padecido la misma situación “era la nacionalidad”.

El de Vargas es un caso bastante similar al de otro joven venezolano, el abogado y trabajador de la empresa Polar, Santiago Errazuriz. También acudió a la red social para denunciar lo que, según él, había sido la experiencia más humillante de su vida. El testimonio lo publicó hace horas, este miércoles 21 de marzo; y su cuenta en Twitter ahora aparece suspendida. No obstante, su denuncia afortunadamente fue reseñada.

“Hoy me tocó sufrir la más grande humillación a la cual he sido sometido desde que tengo memoria. Y lo más irónico es que fue una humillación motivada por razones xenofóbicas. Mi único ‘delito’ fue poseer la nacionalidad venezolana”, escribió.

Al llegar a México, a Errazuriz también lo hicieron pasar a una pequeña oficina en la que tuvo que esperar por varios minutos. Luego, la “suboficial González lo atendió”.

“Me preguntó el motivo de mi viaje, a lo cual respondí que era por trabajo. No pareció creerme, por lo cual le presenté mi carta de invitación al evento corporativo que tenía que asistir junto a mi acreditación. Esta ni se molestó en leerla. Solo la miró unos diez segundos y me la regresó”.

El abogado insistió a la suboficial para que le diera explicaciones de los malos tratos. La mujer le respondió: “Puede ser sincero conmigo, es lo mejor si quiere salir de esta situación. ¿Cuál es el motivo de su visita a México? Ya que vemos muchos venezolanos por acá y dan muchos problemas”.

Santiago Errazuriz es venezolano y también posee la nacionalidad chilena —pero no el pasaporte de ese país—. Trató de aprovechar su condición por lo que le pidió a la funcionario que contactara a la Embajada de Chile en México. “Ella se negó y me dijo: ‘Aquí los venezolanos no dan órdenes’”.

Le negaron la entrada a México. Lo deportaron. No le permitieron revisar su teléfono ni computadora. “Me sentí como un delincuente”, escribió el joven en Twitter. Lo escoltaron hasta que se montó en otro avión de regreso a Venezuela.

No se trata de hechos aislados. El país que asiste al llantén porque una nación como Estados Unidos busca reforzar sus controles migratorios y sus fronteras; es uno de los que peor trata a la migración.

 

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