¡DIRECTO AL COLAPSO! Cómo se refleja en el mercado la espiral de hiperinflación en Venezuela

Dolar Today / Dec 8, 2017 @ 3:00 pm

¡DIRECTO AL COLAPSO! Cómo se refleja en el mercado la espiral de hiperinflación en Venezuela

“Menos mal que compraste carne el domingo”, le dice Jimmy a una cliente el martes antes de volver a rotular la lista de precios que marca un incremento del 25% en una semana.

Venezuela pasó de sufrir una inflación a una hiperinflación de su economía. En la calle se refleja en alzas de precios constantes, productos desaparecidos de los anaqueles, mercado negro y zozobra en comerciantes y clientes.

El dato más aceptado en la literatura económica para catalogar la hiperinflación es el de un aumento mensual del 50% de los precios.

El gobierno no da datos oficiales, pero diversas firmas económicas de Venezuela aseguran que ya se ha alcanzado esa cifra.

En BBC Mundo decidimos monitorear durante dos semanas el precio de varios productos básicos en el mercado popular de San Martín, en Caracas.

Es un microcosmos que refleja el caos económico de un país en el que la inflación, el desabastecimiento, la falta de divisas para importar y el control de precios conforman una tormenta perfecta.

En las dos semanas analizadas, del martes 21 de noviembre al martes 5 de diciembre, el resultado por productos fue el siguiente:

  • Un cartón de 15 huevos pasó de costar 100.000 a 150.000 bolívares, un 50%más
  • El queso duro, de 85.000 a 148.000 bolívares el kilo, un 74% más
  • Las cebollas, de 35.000 a 60.000 el kilo, un 71,4% más
  • La carne de cerdo, de 138.000 a 245.000 el kilo de chuleta, un 77,5%.

Los números muestran la situación de hiperinflación que sacude con especial virulencia a los venezolanos en esta época de Navidad. Detrás de las cifras hay algunas historias que explican mejor los efectos.

Jimmy, el charcutero

Mientras Jimmy corta pedazos de carne de cerdo, responde una y otra vez la pregunta de cuánto cuesta.

Es martes y le acaban de traer mercancía. Ya ha borrado el tablón de precios. Luego lo remarcará. De nuevo. “A veces los estoy cambiando hasta dos veces a la semana”, dice.

La carne ha llegado a un precio más elevado. Su precio de venta sube porque el de compra sube, porque a su vez el precio del alimento del cochino y del transporte suben. Una espiral sin fin con el verbo subir como eje.

El Nacional.

 

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