CONOCE AL JUDAS VENEZOLANO: ¿En qué equipo juega Maduro?

@DolarToday / Apr 1, 2013 @ 7:35 am

CONOCE AL JUDAS VENEZOLANO: ¿En qué equipo juega Maduro?

Nunca se ha visto que en un evento deportivo se traicione al equipo nacional cantando el himno de otra nación. No se trata de denigrar del otro, sino de mostrar por quién va cada espectador.

¿Qué había en las cabezas de los graduandos zulianos cuando en la solemne ceremonia de su graduación cantaron el himno de Cuba? ¿Cuántos de ellos entendían la aberración que fue introducida en lo que para cualquier estudiante es un día de culminación de años de trabajo y uno de los más importantes en su vida?

La ceremonia y el himno fueron transmitidos en cadena nacional de radio y TV. que también es una aberración dictatorial en un mundo donde ningún país democrático se permite encadenar a todos los medios radioeléctricos. Esas cadenas, que inicialmente creaban en la población una justa indignación, terminaron siendo parte de una rutina que de tanto repetirse, nos acostumbró a ella. Es de temer que igual abuso, como la transmisión de la Bayamesa en un acto exclusivamente venezolano y en presencia del Presidente Encargado, llegue a ser aceptado, más por cansancio que por convicción.

¿Cuándo y por qué los estudiantes venezolanos aprendieron la letra del himno cubano? ¿Cuándo Nicolás Maduro, que también lo cantaba, aprendió esa letra? ¿Cómo se explica que un Presidente Encargado de la República de Venezuela y unos futuros “médicos comunitarios” venezolanos ignoren los elementales conceptos del significado, simbolismo y mensaje de un himno nacional? ¿Son ellos los que en el reciente encuentro entre la Vinotinto y la selección argentina de fútbol, hubiesen entonado el himno de Argentina en vez del Gloria al Bravo Pueblo? Pues, así parece.

Hay símbolos patrios que se respetan por encima de cualquier otra consideración. Uno de ellos es la Bandera y el otro es el Himno Nacional. Las veces en que se intentó sustituir el Himno Nacional por algún canto de corte internacionalista, el experimento falló precisamente porque el Himno Nacional cumple una función: la de incentivar en la nación su sentido de unión, soberanía y defensa.Tan personal de cada ciudadano debe ser el Himno Nacional, que en el caso de himnos famosos, los que

El de Cuba es la Bayamesa, por la ciudad cubana de Bayamo. El de Estados Unidos describe la bandera nacional ondeante sobre la fortaleza McHenry en Baltimore, Maryland, y si bien no menciona el lugar, todos los norteamericanos saben de qué se trata. El de Brasil habla del río Ipiranga. El himno venezolano ordena seguir el ejemplo que Caracas dio.

Las veces en que se intentó olvidar lo estrictamente nacional y necesariamente patriótico del himno, hubo que rectificar. La Unión Soviética, al apoderarse de numerosos países limítrofes y al dominarlos con un régimen comunista, decretó como himno de la URSS el canto de la Internacional Socialista, en el que se intentaba sustituir el patriotismo por el socialismo. Con la Segunda Guerra Mundial y el avance de las tropas alemanas, se dieron cuenta que ese canto “internacional y socialista” no inspiraba a ningún soldado, y dieron urgentemente marcha atrás, reemplazando la “Internacional” por un himno de la Unión Soviética.

Cabe recordar el concepto despectivo de los demás en el himno nazi. cuando las tropas de Hitler cantaban “Alemania, Alemania por encima de todo”, con el implícito significado de “por encima de todos los demás”. Terminada la guerra, el gobierno alemán se atuvo únicamente a la última estrofa: “Unidad, derecho y libertad, para la patria alemana” que es el himno actual invasor. Durante la Segunda Guerra Mundial, en Francia ocupada por los alemanes, estuvo terminantemente prohibido cantar el himno francés, la “Marsellesa”, y mencionarlo era un gesto de resistencia.

Lo mismo ocurría en la Unión Soviética. Cuando Lituania fue ocupada por las tropas soviéticas en 1940, el nuevo gobierno comunista celebró una convención de todos los maestros de las escuelas del país. El himno lituano estaba prohibido y reemplazado por el de la Internacional Socialista. A los maestros, durante varias horas se les explicó que de entonces en adelante, el pensum escolar enseñará el socialismo. Terminado el acto, uno de los maestros se paró y entonó el prohibido himno lituano. Pronto todos los 12.000 maestros estaban de pie, cantando el himno lituano como respuesta. En el presidio cundió el pánico: unos se paraban, en seguida se volvían a sentar, se miraban, no sabían cómo reaccionar.

A los seis meses, la casi totalidad de los maestros lituanos fueron detenidos y deportados a Siberia donde la mayoría murió en los campos de exterminio. Por cantar el himno lo pagaron con sus vidas. Cuando estuve en 1989 en Lituania, el movimiento por la libertad nacional estaba en plena efervescencia y se intentó revivir una organización juvenil independiente, pese a las prohibiciones. Asistí a una de esas reuniones semi-clandestinas con unos 500 niños en la sala. Al iniciarse el acto, los niños entonaron el prohibido himno nacional lituano. Escribí ese día: “las madres vencieron el sistema”, porque cada uno de esos niños aprendió su himno nacional en el secreto del hogar. Lituania recobró su independencia en 1990 y al proclamarla, la nación entonó en todas las plazas el himno nacional que había sido prohibido desde 1940.

Lo sagrado, lo importante del himno nacional de cualquier país no puede escapar a nadie que ame a su nación. Sobre todo en Venezuela, país cuyo Himno Nacional tiene una hermosa y heroica historia desde su creación, íntimamente relacionada con la gesta independentista.Cuba tiene su propia historia, su tardía independencia y su himno nacional,que refleja la lucha por la libertad del pueblo cubano y no merece el insulto de utilizarlo como instrumento político contra otra nación.

JURATE ROSALES / EL NUEVO PAIS

 

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