¡EL PAÍS NO AGUANTA MÁS! Posibilidades y riesgos: Hoja de ruta para salir del nefasto régimen de Nicolás Maduro

DolarToday / Mar 22, 2016 @ 9:00 pm

¡EL PAÍS NO AGUANTA MÁS! Posibilidades y riesgos: Hoja de ruta para salir del nefasto régimen de Nicolás Maduro

El rechazo al Gobierno ha venido aumentando considerablemente en los sectores populares, donde las manifestaciones de la crisis económica hace estragos y el discurso oficialista choca contra la realidad cotidiana

LUIS MANUEL ESCULPI / @lmesculpi / TalCual

La hoja de ruta propuesta por la Mesa de la Unidad democrática en su esencia responde a una aspiración de la mayoría de los venezolanos. Todos los estudios de opinión realizados en lo que va del año demuestran un rechazo abrumador a las políticas del Gobierno (hasta Schemel así lo reconoce) y plantean la necesidad de cambiar el rumbo. Los datos que arrojan las encuestas evidencian que el rechazo, al gobierno de Maduro trasciende las fronteras del mundo opositor.

La nueva mayoría que se conforma ha integrado progresivamente a sectores que no formaban parte de la oposición tradicional. El resultado de diciembre reflejó -en alguna medida- esa incorporación. Un ejemplo emblemático es haber ganado en todos los circuitos del municipio Libertador en la región capital, incluyendo zonas como Catia, El Valle y 23 de enero. La política de las fuerzas democráticas para continuar avanzando debe tomar muy en cuenta ese componente de la nueva realidad que puede resultar decisivo para alcanzar el cambio político que aspiramos.

El rechazo al Gobierno ha venido aumentando considerablemente en los sectores populares, donde las manifestaciones de la crisis económica hace estragos y el discurso oficialista choca contra la realidad cotidiana. Hoy el territorio de las fuerzas del cambio es socialmente más amplio, potenciando con mayor proyección el radio de la acción opositora.

La hoja de ruta contempla todas las alternativas establecidas la Constitución. Todas-unas más que otra- tienen sus posibilidades y riesgos. Tal como dice la canción de Yordano “con ella no hay salida fácil”. En nuestra opinión debiera establecerse una jerarquía que adoptando la ruta pueda priorizar en cada etapa las posibilidades de cada alternativa para su ejecución.

La renuncia, como planteamiento permanente, tiene validez y posibilidades en la medida en que nuevos sectores sociales y políticos se sumen a esa exigencia. En última instancia ella depende de factores ajenos a la voluntad de la oposición.

La enmienda más allá de sus propósitos e intenciones tendrá que enfrentar la previsible postura de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia. La Constituyente implica un proceso que supone varias consultas electorales y puede llevarse más de año y medio.

De tal manera que de las fórmulas constitucionales la que tiene lapsos establecidos, con posibilidades reales de realizarse este año, es la del referéndum revocatorio. Por supuesto, ella no está exenta de riesgos por los retardos que seguramente propiciará el CNE para intentar aplazarlo para el próximo año; fecha en la que de realizarse la consulta, quien ejerza para ese tiempo la Vicepresidencia, culminará el periodo de acuerdo a lo establecido en la Constitución.

En este tiempo -corren los lapsos para el revocatorio- junto a la solicitud de la dimisión, el referéndum debiera tener prioridad y ejercer toda la presión y las exigencias posibles frente al órgano electoral, para evitar que la “operación morrocoy” tenga los resultados que el gobierno promueve.

El Consejo Nacional Electoral tiene previsto establecer muy pronto el cronograma para las elecciones de Gobernadores y legisladores para los Consejos Regionales en diciembre, forma parte de la estrategia del oficialismo crear un ambiente alrededor de ese proceso, para permitirse de nuevo correr la arruga y seguir posponiendo el desenlace de la crisis general que sufre al país.

Las elecciones regionales de diciembre constituyen una confrontación democrática ineludible, por ello resulta imprescindible definir claramente una jerarquía entre las distintas opciones contempladas en la hoja de ruta, de lo contrario, el adversario, puede adelantar sus maniobras dilatorias, mientras la crisis social continuará su penoso y grave proceso de agudización.

Ser expresión del creciente descontento popular y estar en sintonía con las expectativas de la mayoría -sin eludir ni una confrontación democrática- transmitiéndolas claramente y armonizando todas las opciones y posibilidades acorde con una visión estratégica requiere de un esfuerzo creativo, persistente y unitario para poder alcanzar los objetivos planteados. La unidad de comando, propósitos y acción resultan imprescindible. La experiencia así lo enseña.

 

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