¡ESTOS BANDIDOS SE BURLAN DEL PUEBLO! Nícmer Evans: Políticas de Maduro fortalecen a la boliburguesía

@DolarToday / Apr 12, 2016 @ 8:00 am

¡ESTOS BANDIDOS SE BURLAN DEL PUEBLO! Nícmer Evans: Políticas de Maduro fortalecen a la boliburguesía

El politólogo Nícmer Evans asegura que existen diferencias entre el llamado chavismo y el madurismo que se expresan, entre otras áreas, en el “sujeto político” al que se dirigen.

“El sujeto político del presidente Maduro no está muy claro, pero de lo que sí hay que estar seguro es del hecho que se orienta hacia el fortalecimiento de una clase social que nace de los errores del presidente Chávez y como consecuencia se consolida hoy no como un sujeto económico productivo sino profundamente especulativo desde el punto de vista financiero y que se enquista como se ha denominado boliburguesía”, dijo el también coordinador de Marea Socialista, durante su participación en el foro de Ecoanalítica que se efectuó el pasado jueves 7.

Inició sus palabras resaltando que el tema de la escasez está presente en la conversación de todos los venezolanos: “una Venezuela donde no hay comida, no hay luz, no hay medicinas, no hay agua, no hay dólares” y donde tampoco hay “liderazgos”.

Reconoció que la muerte de Hugo Chávez representó un punto de inflexión que revela el problema de escasez profunda de liderazgos políticos; algo que consideró como una cosa ni buena ni mala.

“Hay una escasez de liderazgo en un momento en que incluso llegamos a hablar de un hiperliderazgo de Chávez. Una concentración no solamente de poder, sino además de influir en la opinión pública, y en afirmar cosas increíbles que podía hacer el presidente Chávez con el discurso, y que terminaban persuadiendo a una mayoría importante del país; recuerdo yo, de hablar de una devaluación revaluadora, y que un sector del país efectivamente, hubiese salido a defender dicha medida”.

Evans se refirió luego a otros dos aspectos de la escasez: ausencia de divisas como consecuencia de la caída del precio del barril de petróleo; y, ausencia de capacidad de formulación de políticas públicas cónsonas con la realidad del país y cónsonas con la demanda que se formula hoy.

“También es importante hacer un hito diferenciador: Una cosa es el gobierno de Chávez y otra cosa es el gobierno de Maduro, independientemente de que haya una percepción y una voluntad desde el punto de vista ideológico de pretender que hay una continuidad. Más allá del rechazo que pueda haber a las dos gestiones, la realidad es que unas son las condiciones nacionales e internacionales sobre las cuales gobernó el presidente Chávez y el presidente Maduro, y otra cosa son los procesos de toma de decisión y los sujetos políticos” a los que se dirigieron ambas gestiones.

Coincidió con el señalamiento que se hace de que las políticas que lleva a cabo este gobierno no están alejadas del modelo que propone el Consenso de Washington, pero sin la presencia del Fondo Monetario Internacional, y, a ese respecto, se apoyó en Manuel Sutherland, economista marxista, quien señala que aquí no ha habido un paquetazo pero hay un paquetico y que a cuenta gotas duele mucho más.

Afirmó que el sujeto político del presidente Chávez estaba centrado fundamentalmente en aquel que vivía de su trabajo y aquel que había sido excluido del sistema; mientras que el sujeto político del presidente Maduro no está muy claro, pero de lo que sí hay que estar seguro es del hecho que se orienta hacia el fortalecimiento de una clase social que nace de los errores del presidente Chávez y como consecuencia se consolida hoy no como un sujeto económico productivo sino profundamente especulativo desde el punto de vista financiero y que se enquista como se ha denominado boliburguesía.

“En estas condiciones políticas, para una fotografía que nos describe una situación de crisis, nosotros desde Visor (360 Consultores) hemos hecho algunos grupos focales a principios de año, que nos han permitido percibir especialmente lo que opina el que está con Maduro y el que está con el chavismo”.

Explicó que para la composición de esos grupos se buscaron personas que tenían un cierto nivel de representatividad, y en esos niveles de representatividad se pasaba por el hecho de incluir a alguien que esté, furibundamente, a favor del gobierno; a alguien que lo sea del chavismo; otros que sean críticos; otros que hayan votado por la oposición aunque se digan chavistas; otros abstencionistas y otros que hayan votado nulo; de modo que en esta clasificación se pudiera caracterizar al chavismo de base.

Agregó que lo importante es comprender que, además de esa biodiversidad que existe dentro del chavismo, y que está muy conflictuado por dentro; aun cuando la persona comenzara a declararse madurista furibunda al final coincidía con el chavista furibundo en el sentido de pedirle la renuncia a Maduro.

“Incluso, también la debilidad en la caracterización de lo que es el madurismo; que no se trata de una categoría ideológica sino simplemente de segmentación para poder identificar quien está con el gobierno, es profundamente débil”.

A continuación, Evans pasó a referir lo que conoció como algunas categorías que emergieron en el trabajo con los grupos focales. Dijo que aquí se daba el caso, en primer lugar, de aquel chavista que no admite la realidad y que le echa la culpa a la propia gente de su tragedia.

Según Evans, hay otro sector que considera que la confrontación de poderes es una cuestión absolutamente innecesaria aunque inevitable.

Por otra parte, expresó que existe también el criterio de que lo que se manifestó el pasado 6 de diciembre fue el voto castigo; consecuencia de que el propio chavismo no tuvo la capacidad de poder medir ese fenómeno que, a juicio de Evans, fue muy desproporcionado en cuanto a castigo – desproporción que ni la oposición supo medir.

Admitió que la causa fundamental de esta confrontación de poderes es el descontento, y el que se refleja en la circunstancia de que el pueblo ha puesto un contrapeso a la hegemonía del Ejecutivo; aun cuando la idea que ha persistido dentro de la cultura del chavismo es hegemónica; pero, sin embargo, resulta ser que en el propio chavismo, desde una perspectiva más crítica, quiere un contrapeso ante el exceso de un gobierno que ha adoptado una serie de políticas que a lo interno del propio partido han sido rechazadas, porque han tenido consecuencias sociales como escasez y alto costo de la vida.

“En relación con el cambio lo resumo de esta manera, aunque no quiero generalizar: hoy lo nuevo es Ramos Allup porque lo joven ya no es lo nuevo. Capriles para un hombre de 30 años es un político de vieja data. Leopoldo López también; al igual que María Corina Machado. Se ven como figuras clásicas de la oposición, y que han estado confrontando con Chávez; mientras que Ramos Allup, que había estado de muy bajo perfil, y que para un hombre de 40 años se trata de un político de vieja data; para un joven de 25 años es un hombre que salió debajo de las piedras”.

La segunda categoría que emergió en el trabajo de los grupos focales. continúo Evans, es las expectativas satisfechas o no con respecto a lo que iba hacer la oposición en la AN. Se ha visto que es verdad que la oposición adelanta lo que prometió que iba a hacer allí; aun cuando, también existe una cierta corriente de opinión que considera que, en relación con el cambio de la situación económica que prometía, no cumplió y que, incluso, se oye decir que la oposición ya es parte del gobierno.

Asimismo indicó que algunos consideran que si la AN fue electa hay que dejarla actuar, a propósito de lo que se ha visto en el marco de la confrontación de poderes; lo mismo que el chavismo ve como una patada de ahogado la posible convocatoria a un parlamento comunal que considera que no puede suplantar a la AN.

En la opinión de la gente se pudo detectar, hay consenso en torno al hecho de que si van a una negociación gobierno y oposición se hiciera en una forma transparente, democrática, y, si es posible, pública.

“Es lo natural que hemos desnaturalizado de la política chavista, dicen sectores chavistas, en relación con la posibilidad de que haya un acuerdo gobierno-oposición”. Expresó que en esos grupos chavistas también se habla de las distintas alternativas que tiene la oposición para sacar a Maduro; sin descartar que ésta lo pueda volver a hacerlo mal; de modo que también allí está presente el tema de la incertidumbre.

Citó los estudios recientes de la firma Datincorp que señalan que comienza a detectarse una especie de desesperanza en la gente con respecto a las expectativas que se habían formado a partir del 6D; y un incremento del apoyo al gobierno de un 6%.

En ese sentido, hizo ver que los datos de Datincorp, y que se pueden reforzar con algunos datos de Keller, muestran que hay un espacio despolarizado que puede permitir una alternativa emergente, y que, incluso, se manifestó el pasado 6D habiendo sumado más de dos millones y medio de votos entre gente que se abstuvo o que votó nulo.

Evans llamó la atención de la circunstancia de que se haya producido esa alta votación de sufragios nulos; aparte de que se observa asimismo que en las fuerzas chavistas se ha venido dando un desplazamiento hacia la oposición; sólo que, a su modo de ver, no dejaría de ser extraño que se fraguara un fenómeno con capacidad de romper la polarización que existe entre estos dos sectores.

A continuación planteó algunos escenarios futuros; comenzando por de un diálogo gobierno y oposición, dijo que a pesar de que en los grupos focales la aspiración que había es que el mismo se llevara a cabo en una forma transparente, la realidad parece decir que lo más recomendable será por debajo de la mesa.

Por otra parte, Evans mostró la conveniencia que habría para la oposición de pactar con Nicolás Maduro un acuerdo mínimo de gobernabilidad; de manera que él gobernara hasta el 2019 pero aplicando un ajuste severo de la economía.

Asomó asimismo el escenario de la salida de Maduro a través de un golpe militar; que aunque la descartó por ser muy difícil de propiciar en estos momentos sobre todo, por la forma discrecional como se manejan los asuntos militares hoy en día, dijo que a la final el factor militar siempre cuenta a la hora de la toma de decisiones.

En otro escenario planteó el tema del autogolpe que, a su juicio, es lo que está pasando hoy en día con la confrontación de poderes; el desconocimiento de uno y otro; el ir ocupando espacios, para ir ganando tiempo: jugar a la zozobra, a la generación del temor.

“Ninguno de estos escenarios tendrá sentido sino no hay gente en la calle, y no hablo aquí de saqueos, de salidas o de guarimbas; sino gente en la calle reclamando sus derechos”.

Noticiero Digital

 

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