¡EL CHAVISMO DESPIERTA! Nícmer Evans: La verdadera guerra económica es entre el pueblo y los corruptos del régimen

@DolarToday / Jun 30, 2015 @ 9:00 am

¡EL CHAVISMO DESPIERTA! Nícmer Evans: La verdadera guerra económica es entre el pueblo y los corruptos del régimen

El politólogo Nícmer Evans anuncia la creación de una plataforma de organizaciones orientada a romper la polarización, dentro de los próximos procesos electorales; mientras tanto, queda a la espera de la decisión de la Sala Electoral del TSJ, luego de que apelara a esta instancia, a raíz de la decisión del CNE de no reconocer a su partido Marea Socialista, alegando que su denominación no era un nombre, sino una frase.

En ese sentido, Marea Socialista por el momento, participará en las próximas elecciones con una alianza de partidos de carácter étnico e interculturales.

¿Cómo va la legalización de Marea Socialista como partido? ¿Es cierto que fue rechazada su solicitud por parte del Consejo Nacional Electoral porque interpretó que su denominación no era nombre sino una frase?

-La resolución publicada por el CNE en mayo de este año como resultado de una decisión tomada por su directiva en febrero de 2015 y que da respuesta a una solicitud de nosotros, introducida en el mes de noviembre de 2014, fue negar el nombre de Marea Socialista con base en el artículo 7 de la Ley de Partidos Políticos.

-Este artículo dice, más o menos, que las organizaciones partidistas podrán tener una denominación siempre y cuando no contravengan ningún precepto religioso; ningún precepto que vaya en contra de las relaciones internacionales con otros países, con otras culturas. El alegato de ellos en la resolución es que eso es una frase, y no una denominación.

-Como si Alianza Bravo Pueblo no fuese una denominación; como si Acción Democrática no fuese una frase; como si Patria Para Todos no fuese una frase. Una cosa realmente inverosímil que le da sentido a la no-razón y que nos llevó a nosotros, por supuesto, a apelar.

-Apelamos ante la Sala Electoral del TSJ, y nos encontramos con que, en efecto, esta Sala da lugar a la solicitud de impugnación que hacemos y de anulación de la decisión del CNE, y ahora se abre el proceso de audiencias sobre el cual se presentarán los alegatos, y la Sala Electoral decidirá.

-Sin embargo, a pesar de que todavía para la Sala Electoral hay un tiempo que se va a tomar; nosotros permanecemos luchando en Marea Socialista como organización para participar en las próximas elecciones parlamentarias y en las demás elecciones.

-El juego político es bien interesante. Lamentablemente, hecha mano de herramientas jurídicas y tecnocráticas que van a favor de la institucionalidad, y no realmente del derecho de la participación política; dado que nosotros, para poder participar en las parlamentarias, tenemos que ser reconocidos y presentar todos los recaudos seis meses antes de proceso electoral y ser reconocidos como tarjeta electoral seis meses antes.

-Nada más en la decisión de la Sala Electoral, sólo eso, más la posible impugnación, ganando nosotros, a la Sala Constitucional, ya se nos van dos meses; por lo tanto, el juego es, por parte del CNE, que nosotros podamos tener la tarjeta de Marea Socialista pero no para estas parlamentarias.

¿Qué piensan hacer ustedes, en consecuencia?

-A eso nosotros le hemos salido al paso con la definición de una alianza político-electoral con dos organizaciones políticas. Una de circunscripción indígena; que es el Movimiento Pluriétnico Intercultural de Venezuela MOPIVE y otro de circunscripción nacional, que es Movimiento de los Pueblos Indígenas Venezolanos MOPIVENE, que son dos tarjetas aliadas que ahora generan el frente Marea Socialista-MOPIVENE.

-Estas organizaciones han venido sosteniendo conversaciones con nosotros ya desde hace meses, y hemos decidido llevar a cabo una alianza para una integración; lo que nos va a permitir a partir de una modificación de la junta directiva; que ya empezamos a integrar luego de una asamblea que realizamos el pasado miércoles, como una misma fuerza MS-MOPIVENE.

¿Una misma tarjeta, no?

-Vamos primero a solicitar el cambio de la denominación, que es un trámite de tipo administrativo mucho más ágil, que solamente va a agregar MS al principio y luego MOPIVENE, y hemos decidido mantener en la presidencia de la organización al coronel Uriana Pocaterra; que era el presidente de MOPIVENE; me han designado a mí como presidente de la organización, como secretario general a Gonzalo Gómez, y así sucesivamente, hemos decidido una estructura compartida, que nos va a permitir la participación, entonces, con tarjeta propia en estas parlamentarias; aunque no dejamos de lado la lucha por el reconocimiento de la denominación de Marea Socialista.

¿Por qué ustedes están decididos a no cambiar de nombre?

-Ninguna organización política en los últimos tres años ha solicitado el reconocimiento tanto de su nombre como de su tarjeta ante el CNE, y que ha sido rechazado, ninguna había ido al TSJ ya que consideraban que los poderes estaban totalmente coptados.

-Una vez reconocido nuestro nombre Marea Socialista, si es que este hecho se llega a producir, continuaremos con la alianza con MOPIVE y MOPIVENE, ya que nosotros lo que estamos es constituyendo una plataforma de organizaciones políticas que, además, en este momento no está cerrada a que las próximas elecciones parlamentarias pueda ampliarse, ya no dentro de la estructura alianza MS-MOPIVENE, sino de una alianza electoral de organizaciones que tengan como intención romper la polarización dentro de los próximos procesos electorales.

El gobierno ha anunciado que para quebrar la guerra económica, que le ha tendido la derecha, lo que piensa es diseñar algunas medidas de mayor alcance fiscalizador. ¿Qué piensa usted?

-Lo primero es que la utilización del término de la guerra económica es totalmente inapropiado por parte del gobierno, y por parte de la oposición. No porque no exista la posibilidad de una guerra económica, si tomamos en cuenta que nosotros entendemos por guerra económica una situación de inestabilidad provocada por parte de factores económicos dentro de una economía específica, sectores productivos, sectores terciarios; que tratan de influir en el control del modelo económico y que, además, transfieren esta intención hacia el control político.

-Yo creo que en Venezuela existe una guerra económica pero no como la plantea el presidente Maduro. Porque la guerra económica no es de los sectores privados contra el gobierno. Tampoco es, como dice la oposición, que si existe guerra económica, ésta es del Estado contra los privados. Para tener una guerra, primero hay que tener bien claro quienes son los que se confrontan.

-En Venezuela hoy están los que viven de su trabajo versus aquellos que viven del trabajo de otros, y los que viven del trabajo de otros son los corruptos, son aquellos que forman parte del Estado; de su burocracia, y propician el desfalco a la nación. También es parte de la banca que permite que ese desangre de la economía se transfiera a cuentas internacionales.

-Porque aquí no hay asignación de dólares de la renta petrolera que no pase por la banca, y parte de ese sector privado se presta, justamente, para empresas de maletín o para grandes empresas que también se prestan para la fuga de capitales o el juego con relación a lo que es el control de divisas y esta variante de control de divisas se convierte en un negocio mucho más lucrativo que el tráfico de drogas: comprar un dólar a 6,30 y venderlo a 400 bolívares, seguramente es mucho más rentable que producir cocaína.

-En relación a los demás controles, nosotros creemos en Marea Socialista que lo más importante es que haya tanto control y fiscalización como sea necesario; pero que la calidad de la fiscalización y del control sea eficiente. Lo inevitable que es que un Estado tenga control sobre su renta, no se traduce en el hecho de la aplicación de N cantidad de normas que, al final, no son suficientemente aplicadas.

-El control de cambio, incluso, para los sectores más recalcitrantes de la oposición es una cosa ineludible por la situación económica que existe en el país, a nivel de reservas que tenemos, y con el precio del barril de petróleo que hoy ingresa al país. Ahora, el problema no es el control de cambio, el problema es como se traduce ese control de cambio en los diversos tipos de anclaje cambiario, y, además, como se hace la distribución de la renta petrolera a través de las instituciones y, fundamentalmente, con base a una visión de planificación.

-Hoy podemos decir que en Venezuela es más fácil conseguir una botella de whisky que un paquete de pañales, y eso implica ausencia en la planificación de la renta petrolera. ¿Es necesario más controles? No, lo más necesario es planificación. La planificación no implica controles, sino que es lo que priorizamos en la utilización de nuestros recursos en la economía.

La circunstancia de que sea un negocio canjear los dólares que otorga el Estado a 6,30, por 400 bolívares, como usted lo acaba de decir, ¿sobre quién a su juicio recae la responsabilidad? ¿A usted no le parece que la responsabilidad en este caso recae sobre un gobierno que lo permite?

-Por supuesto aquí hay una responsabilidad por parte del gobierno que abre esta posibilidad de que la diversidad de los tipos de control de cambio conduzcan a la deformación de un modelo económico. Pero no solamente sobre el gobierno recae la responsabilidad; si hay corruptos es porque hay corruptores; si hay corruptores es porque hay gente que se permite corromperse.

-La raíz del problema no es que el gobierno establezca controles de cambio, no; el problema es que no hemos tenido gobierno en Venezuela ni antes ni después de Chávez que haya diversificado la economía y que haya superado el problema del rentismo petrolero. Porque si aquí tuviéramos una economía diversificada, y nuestros empresarios produjeran divisas no tendrían que depender de la renta petrolera.

-Además, los empresarios no pueden producir divisas muchas veces por obstáculos generados por la política; pero asimismo hay otro elemento y es que nuestro tipo de empresario es también parasitario, en su gran mayoría, y lo único que quiere es su gota de petróleo y chupar la sangre de la renta petrolera.

-En estas condiciones es muy difícil achacarle la responsabilidad de esto a un gobierno o a los capitalistas, y en este dilema la única que no es responsable es la mayoría de la población venezolana que no tiene incidencia real en poder influir en la decisión del modelo económico en cuanto a la formulación de la política. Al final, la crisis en Venezuela se la están poniendo a pagar a aquellos que viven de su trabajo mientras que aquellos que viven del trabajo de otros, pues están disfrutando de la crisis y necesitan mantener la crisis.

Noticiero Digital

 

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