[INFOGRAFÍA DEL SABOTAJE]: Radiografía de una mentira

@DolarToday / Oct 26, 2013 @ 7:30 pm

[INFOGRAFÍA DEL SABOTAJE]: Radiografía de una mentira
A los planes desestabilizadores, al magnicidio, la guerra económica y la corrupción, se ha sumado el sabotaje como una denuncia constante en la oratoria oficial. Desde hace 13 años el sabotaje es apuntado en la agenda del Gobierno como el causante de hechos puntuales: la crisis eléctrica, la escasez de alimentos o la explosión de la refinería de Amuay. Desde enero de 2000 hasta el viernes 18 de octubre de 2013, van 132 menciones. Así quedó constatado luego de revisar los archivos de Últimas Noticias (ÚN) y El Mundo en ese período.Matemáticamente, significa que al menos una vez al mes, en promedio, la denuncia de sabotaje aparece en el discurso oficial como consecuencia de un hecho para buscar culpables -la mayoría de las veces externos-, y señalarlos públicamente.

La primera vez que se habló de esto en el gobierno de Hugo Chávez fue el 23 de octubre de 2000, cuando el Metro de Caracas se paralizó desde las 5:00 am hasta las 8:15 am. El paro vino luego de una disputa por la presidencia del Sindicato de Trabajadores entre dos líderes: Francisco Torrealba, del Frente Bolivariano de Trabajadores, y Fidel La Rosa, de La Causa R. La directiva del Metro de Caracas apuntó a La Rosa como el saboteador, y pidieron la apertura de una investigación.

Pero Chávez era el que más hablaba de sabotaje. Durante sus 13 años de mandato lo mencionó en 19 oportunidades: sabotaje petrolero, sabotaje económico, sabotaje preelectoral, sabotaje comunicacional, sabotaje al Aló Presidente. También, en 2007, advirtió sobre un plan para sabotear la Copa América. (ver infografía)

Por su lado, Nicolás Maduro lo ha hecho 18 veces: tres como diputado y una cuando fue presidente de la Asamblea Nacional (AN). Este año ha prendido las alertas 14 veces.

Si se comparan las denuncias hechas por ambos mandatarios, se tiene que por cada 10 veces que Chávez mencionó el sabotaje en 13 años, Maduro lo ha mencionado siete veces en apenas seis meses.

Sectores frágiles. Las denuncias presentadas se enfocan en seis sectores: eléctrico, petrolero, electoral, alimentación, transporte y economía. Los tres primeros son los más vulnerables.

A juicio del Gobierno, la crisis eléctrica -que arreció en 2006- las fallas en la represa del Guri y los constantes apagones que han golpeado con fuerza el interior del país, no fueron eventos casuales. De hecho, el último apagón de tres horas, registrado en el Centro y Occidente del país el pasado 3 de septiembre, fue un “sabotaje planificado para desestabilizar el país”, aseguró el presidente Maduro.

En 2002 hubo denuncias contundentes de sabotaje petrolero después de que los sindicatos promovieran la paralización de Pdvsa en conjunto con Fedecámaras y la CTV. Chávez los llamaba “golpistas saboteadores”.

En elecciones también se habla de sabotaje. Según la recopilación de datos, 2005 fue el año de más denuncias. La primera fue realizada por Maduro cuando era presidente de la AN y se avecinaban los comicios parlamentarios del 4 de diciembre de ese año. Señaló a la Embajada de Estados Unidos en Caracas y a la Agencia Central de Inteligencia norteamericana como los responsables. Ese año se produjeron cuatro denuncias más.

Casos comprobados. A pesar de las 130 menciones de diferentes casos, sólo en 21 oportunidades se habló de apertura de procesos de investigación.

Los voceros del Gobierno mostraron informes únicamente en tres ocasiones. El 2 de junio de 2012, el entonces ministro de Energía Eléctrica, Héctor Navarro, expuso fotografías para demostrar que se habían perpetrado sabotajes en el sistema eléctrico nacional. Esas pruebas correspondían a eventos entre 2008 y 2012 que se presentaron a escala nacional. Falta de tornillos, presencia de carburantes, cauchos y fósforos, fueron algunas de las muestras. El ministro señaló que las imágenes formaban parte de una investigación más grande conducida por ingenieros.

El 9 de septiembre de 2013, el ministro Rafael Ramírez encabezó un acto público para explicar cómo fue que la explosión de Amuay (ocurrida el 25 de agosto de 2012) había sido producto de un sabotaje. Aseguró que hubo una alteración en la bomba del bloque 23 dentro del área de almacenamiento de olefinas. Informó que en la investigación participaron funcionarios del Ministerio Público (MP), Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

El tercer y último caso comprobado y dado a conocer públicamente fue el de los tres norteamericanos. El pasado 1° de octubre, en cadena nacional, el presidente Maduro presentó un video con fotografías de tres diplomáticos estadounidenses “en reuniones con sectores de la ultraderecha venezolana para desestabilizar y sabotear al país”. Kelly Keiderling, Elizabeth Hoffman y David Moo, fueron expulsados del país.

La búsqueda realizada por ÚN determina que en 17 menciones hubo acusaciones específicas. El único caso de detención registrado, con nombre y apellido, fue el de José Alejandro Nieto, ex gerente de Pdvsa, apresado en 2007 por presunto sabotaje en la planta de Yagua durante el paro de 2002. Lo enviaron a la cárcel de Tocuyito.

El resto de las detenciones fueron anunciadas sin identificación de los imputados: 54 personas por los hechos del 11 de abril de 2002; ocho ciudadanos señalados por sabotaje eléctrico en 2010; 17 personas encontradas infraganti en abril de 2013, “mientras saboteaban las instalaciones de la corporación eléctrica”, y 50 personas detenidas por lo mismo, pero durante la campaña previa a las presidenciales de este año. Se desconoce si fueron procesados.

La página web del MP no registra el avance de los casos de denuncia de sabotaje encontrados en el archivo de este diario. Pero sí reporta dos imputaciones en 2011 a dos trabajadores de Corpoelec “por cometer el delito de interrupción del servicio eléctrico”. En abril de 2013, seis ciudadanos sin identificación fueron imputados por manipular líneas de transmisión eléctrica sin autorización.

La Fiscalía General de la República fue consultada para conocer el estatus de todas las investigaciones y si hay juicios y condenados por sabotaje. Pero el jefe de prensa indicó que la información que manejan es la publicada en la página web.

El impacto. El politólogo Nicmer Evans está seguro de que hay planes de sabotaje que responden a circunstancias políticas para desestabilizar. “Lo que significó el gobierno de Chávez en América Latina, en relación con el ofrecimiento de un modelo distinto a un gobierno sumiso a la política de Estados Unidos, tiene unas consecuencias e implicaciones indudables”.

Pero no tiene duda de la ausencia de una respuesta contundente y de un seguimiento a cada caso de sabotaje denunciado: “Aquí hay una carencia de capacidad jurídica. Hay una necesidad de iniciar investigaciones y detener la impunidad, que genera que las nuevas denuncias sean poco creíbles”.

Para el profesor de periodismo de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), Jairo Lugo-Ocando, consultado vía correo electrónico, también es importante identificar responsables, porque cuando no se hace claramente ocurre lo que se denomina académicamente “criminalización de comunidades”. Es decir, “comunidades enteras que adquieren, a la vista pública, una responsabilidad criminal sobre los hechos a pesar de que el sabotaje haya sido sólo de un individuo”.

El coordinador de la Maestría de Estudios del Discurso de la UCV, Pedro Alemán, explica que las denuncias de sabotaje hechas por figuras prominentes del Gobierno, sean verosímiles o no, logran posicionarse entre los temas prioritarios de la agenda nacional y generan reacciones en los distintos actores políticos. “Los personajes del Gobierno que se atribuyen el rol de denunciantes construyen ‘realidades’ que los receptores/destinatarios se ven obligados a aceptar, aunque sea en forma provisional, para procesar el discurso”, dice.

La posible incidencia del tema del sabotaje en la opinión pública también es reconocida por la comunicadora y analista Mariana Bacalao, quien explica que la estrategia de apelar al sabotaje es característica de países como China, Cuba y la extinta Unión Soviética. “Consiste en evadir el costo de la responsabilidad”, asegura. Pero, a su juicio, ahora es un intento fallido: “El venezolano es muy distinto a lo que pudo haber sido el ciudadano de esos países a mediados del siglo pasado. Estamos más escépticos porque hemos visto cómo ha habido una gran bonanza económica y los rostros con gestiones no exitosas siguen siendo los mismos”.

El desgaste de la excusa, a su parecer, generó que ocurriera en el gobierno de Maduro lo que no pasó con Chávez: que la gente no crea en sabotajes y comience a señalar a funcionarios del Estado.

Su aseveración coincide con el estudio más reciente del Instituto Venezolano de Análisis de Datos (Ivad) correspondiente al mes de agosto de 2013. Registró que 62,8% de los encuestados responsabiliza principalmente al Gobierno nacional y a la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) del problema de fallas eléctricas que aqueja al país.

Jesús Silva, abogado constitucionalista y profesor de Estudios Políticos de la UCV, es de los que defiende la credibilidad de las denuncias de sabotaje. Asegura que quienes están detrás de los sucesos vividos en Pdvsa y repetidos en el sistema eléctrico, en Amuay, y ahora con el desabastecimiento alimentario, buscan crear un clima de angustia en la población y darle fines políticos. “Quieren hacer quedar mal al Estado porque ellos quieren el poder”.

Estado vulnerable. En un intento de proteger al país de nuevos planes de sabotaje, el Gobierno creó una línea telefónica para que la gente pudiera contribuir en la “lucha contra el acaparamiento” y la “guerra económica”. El 0800-Sabotaje (0800-72268253), en funcionamiento desde el pasado 16 de septiembre, trabajaría 24 horas durante los 365 días del año, aseguró Maduro en un acto en Parque Central.

Después de varias llamadas durante cinco días consecutivos (11, 12, 13, 14 y 15 de octubre), y tras 26 minutos al teléfono, finalmente un operador atendió:

- Sabotaje, buenas noches.

- Buenas noches, estoy llamando para saber cómo funciona esta línea; si es para registrar casos de sabotaje o de saboteadores, con nombre y apellido.

- Denuncias de cualquier tipo.

- ¿No es sólo de saboteo?

- Sí, pero económico, como cuestiones de acaparamiento, de suministro de alimentos, de sobreprecio.

- Mire, tengo cinco días llamando porque quería saber cuántas denuncias han recogido y no me atendían, ¿qué pasaba?

- Oye, no le sabría decir.

- ¿Pero sí sabe cuántas denuncias van?

- Déjeme, ya le digo… (hace una pausa y vuelve al teléfono).

- Como 15 mil, por ahí.

- ¿Y qué hacen después de recibir la denuncia?

- Le tomamos los datos, verificamos la información, es decir, investigamos, y luego la volvemos a llamar a usted para corroborar la información, que después se almacena en un informe.

- Ok, muchas gracias, que tenga buenas noches.

- Buenas noches. No dude en llamarnos otra vez si sabe de algún saboteador.

Tareas pendientes
. El abogado Jesús Silva opina que el Gobierno necesita blindarse aún más y que esta línea telefónica no es suficiente: “Yo recomendaría la aplicación de un estado de excepción para enfrentar la conmoción interna. Se trata de proteger la seguridad de la nación, de las instituciones y de los ciudadanos. Eventos como Amuay y la inseguridad alimentaria, ameritan mecanismos constitucionales. Esto en el caso de que no se apruebe la Ley Habilitante, que mucho ayudaría al Gobierno a protegerse de los intereses de los conspiradores”.

Además del 0800-Sabotaje, el Gobierno ha tomado otras medidas de seguridad para las instituciones del Estado: en 2010 se decretó la militarización de las instalaciones eléctricas, y en el mes de septiembre de este año fue anunciada la creación de la Unidad de Seguridad e Inteligencia del Sistema Eléctrico, el Órgano Superior para la Defensa Popular de la Economía Venezolana y el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria. 

El blindaje gubernamental y el escudo antisabotaje fue iniciado por Maduro a tres meses de las elecciones municipales del próximo 16 de diciembre.

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