Un joven venezolano de 19 años fue atacado por un grupo de perros en la localidad de Bosa, al sur de Bogotá, Colombia. Las mordeduras fueron tan salvajes que perdió sus dos orejas y ambos brazos.
El caso fue reportado por Caracol Radio, donde Guillermo Berrío, padre del joven, denunció que la comunidad había advertido en varias ocasiones sobre el peligro que representaban los perros, pero no hubo respuesta de las autoridades.
“Han mordido a varias personas antes, mi hijo es la quinta víctima”, relató el progenitor.
El ataque ocurrió en una zona cercana al barrio Potrerito, donde los animales suelen rondar. Vecinos han reportado casos similares, incluyendo el de una mujer que sufrió heridas en el cuello, el abdomen y las piernas días antes del ataque al venezolano
Berrío aseguró que con su hijo “todo fue más grave”. “Si no lo hubieran auxiliado, los perros lo habrían matado”, afirmó.
El criollo fue trasladado inicialmente al Hospital de Bosa, pero luego remitido al Hospital de Kennedy debido a la gravedad de sus lesiones. Allí, los médicos decidieron amputarle los brazos debido a una infección severa.
El médico de Bosa reportó que tenía más de 150 mordeduras. “Los animales le arrancaron las orejas, las únicas partes que no le mordieron fueron los pies y su zona íntima”, detalló su padre.
Pese a la gravedad del caso, la familia asegura que no han recibido contacto ni apoyo de ninguna entidad distrital.
“Nadie se ha comunicado con nosotros. No sabemos qué va a pasar con esos perros ni quién se hace responsable”, señaló el padre del joven.
Ante la falta de acción, la comunidad exige una respuesta inmediata de las autoridades para evitar que se repita un ataque similar. “Hoy fue mi hijo, mañana puede ser un niño”, advirtió Berrío.
Investigaciones preliminares revelaron que los perros no eran callejeros, como pensaba la comunidad, ya que siempre los veían en el mismo lugar sin nadie.
El Instituto de Protección Animal, informó que el dueño de los perros los entregó de forma voluntaria a la Policía. Estos animales serán entregados a la Secretaría de Salud para que se encarguen de realizar un seguimiento.