La caída del títere Cubano

@DolarToday / Jul 29, 2013 @ 5:00 pm

La caída del títere Cubano

“Los venezolanos perderán el temor, y en algún momento –más temprano que tarde- volverán a ser libres, vivirán sin miedo, sin temor, y sin tener que soportar las veladas amenazas del chavismo… Los hermanos Castro implantaron en Venezuela una versión ‘light’ del comunismo cubano donde todos sus ciudadanos sienten la presencia de una velada amenaza política constante que genera un miedo crónico en cada hogar, en cada sitio de trabajo, y en cada lugar donde transita” afirma el psicólogo y analista Vladimir Gessen.

Los venezolanos –prosigue- tienen miedo a ir preso por protestar, aprensión de perder el empleo, angustia de no conseguir un cupo en el colegio, liceo o universidad, miedo a estar en la lista Tascón, temor de que la Fiscalía cercene tu libertad, miedo al hampa, a que te roben, te atraquen, te maten, a la inseguridad exacerbada por la impunidad oficial, preocupación de no conseguir papel toilette, temor a no encontrar las medicinas, miedo a quedarte sin alimentos, temor a no recibir los dólares de Cadivi para importar insumos, de los cuales depende la sobrevivencia de las empresas y el trabajo de sus empleados, miedo a que no te den el pasaporte, miedo a que te expropien, temor a todo, angustia por los cortes de electricidad, zozobra generalizada en cada individuo, miedo extendido en la sociedad entera.

Muchos de los venezolanos en el exterior dicen que se fueron de Venezuela por la inseguridad, ¿Es esa la razón o es porque son de oposición?

- Es una mezcla de ambas razones y están inextricablemente vinculadas.

¿Por qué?

- Los hermanos Castro implantaron en Venezuela una versión “light” del comunismo cubano donde todos los venezolanos sienten la presencia de una velada amenaza política constante, la cual genera un miedo crónico en cada hogar, en cada sitio de trabajo, y en cada lugar donde transite un ciudadano.
En principio, adoctrinaron a Chávez en las artes represivas, lo que les ha permitido a los dictadores de Cuba mantenerse en el poder por más de medio siglo.
Todas las dictaduras apelan al terrorismo de estado para “controlar a las masas”, pero en Venezuela era necesario innovar, y desarrollaron una estrategia de control y de sometimiento que fuera sutil y se pudiera aplicar “en democracia”.

Usted afirma que fueron los hermanos Castro y ¿Dónde queda Hugo Chávez?

- Lamentablemente, pienso que el ex presidente Hugo Chávez, ante las evidentes conspiraciones para sacarlo del poder, asumió las directrices castristas, –a través de asesores y estrategas cubanos- que concibieron una novedosa y perturbadora represión política con la cual han subyugado al pueblo venezolano.
Fíjese, las tiranías violan los derechos humanos, asesinan, fusilan, torturan, desaparecen a ciudadanos. Los gobiernos despóticos hacen esto de manera sistemática para generar un temor real, como es el miedo a morir si se enfrenta al opresor.
Ahora bien estos actos no podían ocurrir en una Venezuela que ama la libertad y la democracia. Entonces, en alguna sala situacional del gobierno chavista, orientados por el gobierno cubano, decidieron practicar un sistema que generara no un miedo real sino un miedo crónico social. El instrumento para ello fue la amenaza velada, tenue, pequeña. Una amenaza que en sí misma no fuera tan grave, pero que sumando unas con otras produjera un estado generalizado de temor.

¿Cómo qué? ¿Puede darnos un ejemplo?

- Muchos. Miedo a ir preso por protestar, aprensión de perder el empleo, angustia de no conseguir un cupo en el colegio, liceo o universidad, miedo a estar en la lista Tascón, temor de que la Fiscalía cercene tu libertad, miedo al hampa, a que te roben, te atraquen, te maten, a la inseguridad exacerbada por la impunidad oficial, preocupación de no conseguir papel toilette, temor a no encontrar las medicinas, miedo a quedarte sin alimentos, temor a no recibir los dólares de Cadivi para importar insumos, de los cuales depende la sobrevivencia de las empresas y el trabajo de sus empleados, miedo a que no te den el pasaporte, miedo a que te expropien, temor a todo, angustia por los cortes de electricidad, zozobra generalizada en cada individuo, miedo extendido en la sociedad entera.

¿En qué momento comenzó a alojarse ese temor en cada individuo?

- En realidad, la represión política se ha manifestado de distintas maneras desde el principio del chavismo. La ubico cuando Chávez –como él mismo lo explicó- planificó una trampa para despedir a decenas de miles de profesionales y trabajadores de la industria petrolera estatal. Allí demostró que el gobierno podía dejar sin empleo, sin que se le aguara el ojo, a cualquier ciudadano. También la lista Tascón perseguía el mismo objetivo. Recordemos que esta fue la lista de quienes firmaron promoviendo un referéndum revocatorio del presidente Chávez. Así, todos los firmantes que eran empleados públicos, fueron despedidos. Luego vino el cierre de Radio Caracas, y últimamente la compra de otros medios de comunicación. La política de expropiaciones de bancos, casas, edificios, tierras productivas y empresas ejecutadas para aterrar a sus dueños y enviar el mensaje a todos de que ni siquiera sus propiedades están a salvo. Igualmente las expropiaciones procuran entre sus objetivos convertir al gobierno “socialista” en el gran empleador en el país. En paralelo, vino el control de los alimentos por intermedio de las redes oficiales de producción, importación y distribución de los víveres, y de otros bienes de consumo masivo como pañales, jabón y papel de baño…

¿Todo esto fue planificado?

- En mi opinión más que un plan ha sido un eje estratégico trazado por el gobierno de Hugo Chávez bajo asesoría de los cubanos. No puede ser que todo lo anterior se haya ejecutado si no fuera una línea de acción oficial. Observemos que adicional a lo enumerado, el gobierno asumió universidades, mantiene humilladas a las universidades autónomas con limitados presupuestos. En otro frente, aparecieron los presos políticos, la jueza María Lourdes Afiuni, con el claro objetivo de que los jueces no se atrevan a sentenciar “sin consultar”, las acusaciones arbitrarias de la Fiscalía como las del asesinato del fiscal Danilo Anderson, acusando falsamente a empresarios y periodistas como autores intelectuales del crimen, las absurdas inhabilitaciones de dirigentes de la oposición por parte dela Contraloría, como la de Leopoldo López. El estímulo de grupos y “colectivos” armados que controlan algunas comunidades bajo el amparo del gobierno, las publicaciones de ilegales grabaciones de conversaciones privadas, las intervenciones de los email, el hackeo de las cuentas de Twitter y Facebook, la golpiza a María Corina Machado y a Julio Borges transmitido, para amedrentar a todos, por la televisora del estado y en cadena del sistema mediático gubernamental, el levantamiento de la inmunidad de Richard Mardo y su enjuiciamiento. La discriminación inconstitucional de los venezolanos no chavistas… En fin, idearon múltiples sistemas de represión política y social que conforman un cuadro de veladas amenazas que acosan al ciudadano común si es disidente del chavismo. Incluso, aunque sean afectos al oficialismo, donde cada militante es obligado a cumplir una férrea disciplina, y si se resbala, los medios oficiales se ocupan de destruirlo moralmente. Lo crucifican con acusaciones diversas. Todos los venezolanos, chavistas y no chavistas, de una u otra forma tienen la percepción de estar amenazados.
Este peligro se ha instalado en el imaginario colectivo, y el miedo y la velada amenaza se han convertido en realidad. El chantaje del gobierno existe y funciona en buena medida…

¿Cómo se puede combatir ese miedo?

- La fortaleza del venezolano es histórica. Ama la libertad y rechaza la represión directa. Poco a poco está descubriendo esta nueva forma de coerción oculta y comienza a resistirla. La primera señal de ello fue la votación masiva en contra del chavismo representado por Maduro.
La respuesta del gobierno fue decir que ellos sabían quiénes eran los oficialistas que habían votado en contra de Maduro y que los castigarían. Una vez más quisieron sembrar miedo. Pero, hasta el Consejo Nacional Electoral, a pesar de ser chavista, negó esta posibilidad. Sin embargo, el oficialismo seguirá manifestando que para ellos no hay secreto del voto con el objetivo de infundir el temor en los electores, y que voten con miedo. No obstante, el secreto del voto prevalecerá y allí, en la urna electoral, es que los venezolanos perderán el temor, y en algún momento –más temprano que tarde- volverán a ser libres, vivirán sin miedo, sin temor, y sin tener que soportar las veladas amenazas del chavismo.

Vladimir Gessen / @DivanGessen
ElDiarioDeCaracas.com

 

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