La estocada final: El sistema cambiario cubano ¿llegará a Venezuela?

DolarToday / Jan 1, 2015 @ 11:00 am

La estocada final: El sistema cambiario cubano ¿llegará a Venezuela?

A pesar de las expectativas que había por la recesión económica que atraviesa Venezuela, Nicolás Maduro se limitó ayer a decir que “los detalles de este sistema cambiario (uno nuevo) van a ser extensamente activados (sic) y explicados por el vicepresidente económico Marco Torres y por el presidente del Banco Central luego del abrazo de fin de año“. Queda así postergado para el 2015 el anuncio del nuevo sistema de control cambiario, publica La Patilla

Pero adelantó que se implementará a partir de enero una “caja nacional de divisas convertibles“, para “acabar la dispersión que ha habido en las divisas de la República”

Instalado por el gobierno marxista de Hugo Chávez, el control de cambios y sus múltiples devaluaciones cumplen 11 años de vigencia en el país. Al sistema original, se le han hecho al menos 6 modificaciones para crear “nuevos” sistemas de controles de divisas.

Previamente, el 14 de diciembre, en una entrevista con el periodista José Vicente Rangel, Maduro afirmó que “Vamos a hacer un ajuste (a Sicad II), en el momento que esté listo lo anunciaré. Vamos a incorporar nuevos elementos. Sicad II no ha funcionado como diseñamos que funcionara”

Admitió que hay una “merma ahorita de dólar” y aseguró que están perfeccionando el sistema de planificación de ingresos y egresos de divisas para “pasar el temporal de divisas convertibles” y “buscar la forma financiera de buscar nuevos recursos para equilibrar las cuentas en divisas”

Conocido por su dependencia ideológica al gobierno marxista de Cuba y por la opacidad de los anuncios en materia cambiaria, en lapatilla.com especulamos que podría tratarse de la instauración de un sistema cambiario al estilo cubano.

En escrito de Lorenzo L. Pérez en The Association for the Study of the Cuban Economy (ASCE) leemos algunos descripciones ilustrativas del sistema cubano

Sistema cambiario cubano

Aparte del peso cubano (CUP), en Cuba circula el peso cubano convertible (CUC) que fue creado en 1994 para desestimular la circulación del dólar americano que había sido permitido al comienzo de los años noventa, cuando la situación económica se tornó muy difícil por la suspensión de la ayuda soviética.

Al principio de su creación, los CUC fueron emitidos dentro de un esquema de caja de conversión donde cada CUC era respaldado por divisas del Banco Central. Entre 2003-2005, se tomaron medidas para des-dolarizar las cuentas corrientes bancarias, transacciones entre empresas estatales, ventas en tiendas estatales de divisas y gran parte de las cuentas de ahorro.

Todas las cuentas en divisas fueron convertidas a cuentas en CUC y todas las transacciones en divisas entre entidades estatales tuvieron que ser ejecutadas en CUC de allí en adelante. Las tiendas estatales de divisas solo aceptan CUC. A partir de 2003, el esquema de caja de conversión fue abandonado y, en consecuencia, el stock de CUC comenzó a exceder las divisas del Banco Central.

En la actualidad, cubanos residentes en Cuba pueden comprar CUC al tipo de cambio CUP 25 = CUC 1 en las tiendas oficiales de cambio de divisas, CADECA. Cubanos residentes o turistas venden dólares a las tiendas de CADECA a la tasa de cambio de U$1 = CUC 1 pero tienen que pagar un impuesto del 10 %. Este impuesto no se cobra en el caso de otras monedas convertibles como el euro.

Residentes cubanos pueden hacer transacciones en CUP y CUC y pueden tener cuentas bancarias en las dos monedas. Información para principios de 2008 (última información disponible para el autor) sugiere que cerca del 60 % de las cuentas de ahorro estaban en CUP, 35 % en CUC y una pequeña cantidad en dólares.

Las empresas y organismos estatales no pueden hacer transacciones con tiendas de CADECA pero tienen el privilegio de recibir asignaciones de divisas al tipo de cambio de CUP 1 = CUC 1. Las asignaciones son dadas por los ministerios sectoriales bajo el control del Ministerio de Economía y Planificación y el Banco Central.

Esta tasa de cambio de uno a uno es usada en los entes estatales para propósitos de contabilidad. La enorme disparidad entre la tasa de cambio de CADECA –que es la que enfrenta el ciudadano común como el campesino o el cuentapropista– y la de uno a uno constituye un enorme subsidio al sector estatal y distorsiona la medida de las actividades económicas, cuando las empresas estatales que exportan bienes y servicios también reciben la tasa de uno a uno con lo que su rendimiento a la economía nacional se subestima notablemente.

Sistema monetario y cambiario

La moneda legal de un país tiene tres funciones importantes: unidad de valor (facilita la determinación del valor de los bienes y servicios en una unidad común), medio de intercambio (se acepta la moneda como medio de pagos y se evita las ineficiencias de las transacciones hechas por trueque), y depositadora de valor (la existencia de la moneda legal provee un medio para acumular riqueza).

Normalmente, estas tres funciones son llevadas a cabo por una sola moneda legal. La existencia de dos monedas legales en Cuba dificulta la conducción de estas funciones y, a pesar de las razones que llevaron a crear el peso convertible, sería beneficioso para Cuba eliminar esta dualidad monetaria.

El hecho de que la mayoría de los cubanos reciben ingresos en CUP que no se pueden usar para hacer compras en tiendas estatales en divisas o para frecuentar restaurantes u otros lugares donde solo aceptan CUC es motivo de una creciente irritación del pueblo.

Recientemente, ha habido demostraciones de ciudadanos demandando poder pagar con CUP en estos locales.
En opinión de un experto consultado por lapatilla.com que declaró en condición de anonimato tenemos que “La principal medida cambiaria que podría adoptar el gobierno es la devaluación con el objeto de mejorar sus cuentas fiscales. Y eso es lo que van a hacer en enero de 2015“.

Y agregó “Sin embargo, el gobierno ha anunciado algo similar a la divisa convertible. Esto, aunque no es del todo claro podría parecerse al modelo cubano donde circula el peso convertible, que no es otra cosa que una especie de legalización de un mercado paralelo que funciona conjuntamente con el mercado oficial de cambio“.

Según el experto consultado “Ello supondría que en 2015 el mercado podría estrenar una nueva figura que tornaría más complejo todavía el sistema cambiario. El bolívar convertible implicaría un segmento del mercado donde la moneda nacional fluctuaría de manera controlada por parte del BCV. No desaparece el control de cambio sino que se haría más compleja su administración. Bajo el control de cambio el bolívar no es convertible. Pero si lo sería en una parte del esquema cambiario. Un sistema así es altamente complejo e ineficiente“.

Buscamos la opinión del economista Alexander Guerrero, quien tuvo la gentileza de enviarnos un escrito con sus reflexiones sobre el tema:

¿Cuando nos cuesta el control de cambio?

La negativa de Maduro y su gobierno a desmontar el control de cambio, ha sido disparador de uno de los periodos de mayor devaluación en la historia económica de Venezuela, una devaluación superior a 1.200%, en otras palabras en dos años la tozudez por mantener el control políticos sobre el sector privado y la ciudadanía, a través de un grotesco control cambiario, lo llevó por una ruta de improvisaciones en materia cambiaria, el SICAD I, SICAD II, la trasformación de CADIVI con el dólar oficial a CENCOEX a 6.3 Bs dólar cuya finalidad ha sido la de evitar el balance de las cuentas nacionales a un cambio de bolívares por dólar, o paridad de poder de compra que refleje la realidad económica de Venezuela en términos de cuantos bolívares se podría comprar un dólar, bajo condiciones de equilibrio y libertad cambiaria o plena convertibilidad del bolívar.

La realidad económica y financiera venezolana es hoy aun peor que la teníamos a principios del 2013; el flujo de divisas de petrodólares resultante de un esquema económico de destrucción del sector privado y conversión del Estado en el poder económico sobre los ciudadanos, y sus empresas, ha hecho depender exclusivamente la economía nacional de las divisas producidas por la exportación de petróleo. Los riesgos conocidos a lo largo de la historia económica venezolana en los últimas cinco décadas, por la dependencia de las divisas del petróleo se exacerbaron al transformar el gobierno a PDVSA de una empresa petrolera a un agente fiscal, cuya actividad se divide ahora en producir y exportar petróleo y en suplementar el gasto público del gobierno.

EL flujo de caja de PDVSA se vio bajo presión fiscal, (cayó la inversión en petróleos y creció la deuda de PDVSA) fenómeno a fines del 2012 nos trajo la crisis de balanza de pagos, es decir, la escasez de dólares, (un fenómeno de largo plazo), todo lo cual vino envuelto en la colosal crisis fiscal de un gobierno con un déficit fiscal montado en 28% del PIB que es sencillamente insostenible y no financiable. Los riesgos muestran esa realidad, Venezuela, su gobierno y PDVSA, no pueden emitir deuda sin que cargue intereses menores a 28% , caso insólito en el mundo.

Así la crisis financiera de la economía venezolana al depender sólo de las divisas que genera el petróleo se presentó, con las consecuencias que todos conocemos. PDVSA al no invertir y estar sometida a la presión fiscal mencionada arriba, unido a sus enormes obligaciones financieras, más la deuda con proveedores, deuda con sus socios en las empresas mixtas, deudas con contratistas, con empleados, y con el mismo fisco, muestra la cara fea de una quiebra, no declarada por simples razones ideológicas. Las obligaciones financieras y no financieras de PDVSA superan el ingreso en divisas por exportaciones de petróleo, Insólito!

La merma del flujo de divisas dado el enorme peso de las obligaciones, por presión fiscal y la descapitalización de PDVSA, tuvo sus serias consecuencias: la hiperinflación de tres dígitos, números hoy maquillados por el BCV, de unos indicadores que Maduro mandó a esconder para que la gente no supiera que se estaba muriendo. Así, por un lado, escasez de dólares, y por el otro, la necesidad de sostener y mantener un control de cambio para reproducir el control político sobre el sector privado y los ciudadanos, trajo una hiperinflación en dos años que podemos mostrar bajo el siguiente indicador: en enero 2013 una canasta básica de bienes y servicios se adquiría con 1,5 salarios mínimos, en diciembre 2014, hoy para adquirir esa misma canasta básica se requieren 4,7 salarios mínimos, ello da una inflación en 24 meses de 325% en dos años, es decir, 167 % anual. Esta medición de la inflación elimina el maquillaje a que fueron sometidos en el BCV los indicadores de precios.

Ayer Maduro anuncia continuar la improvisación y sortear la eliminación del control de cambio importando el régimen cambiario cubano que resultó de la crisis financiera cubana cuando el comunismo entró en crisis en 1989 con la caída de la Unión Soviética. Los marxistas cubanos decidieron apelar a las remesas en dólares que los cubanos en el exterior enviarían a sus familiarices en la isla. De esta manera nace el peso convertible y el no convertible.

Ese mismo sistema se asoma en Venezuela dentro del modo de improvisar sobre las necesidades económicas venezolanas. La cubanización del régimen cambiario venezolano operaria según se desprende del medio anuncio de Maduro en la creación de un bolívar convertible al cual tendrían acceso todo aquel que desee vender un dólar en Venezuela: inversionistas, familiares de venezolanos en el exterior, etc. Por otro lado, el Bolívar bajo extremo control tendría un precio subvencionado por el Bolívar convertible. La gran pregunta sería ¿cuántos bolívares convertibles comprarían un dólar a la fecha de hoy? Para que un Bolívar convertible pueda operar tendría que eliminarse todos los controles para poder eliminar también la prima de riesgo que el venezolano paga por dólar en el mercado paralelo, a un precio global de Bs. 180 a la fecha de hoy.

Quiere decir que la mega devaluación que impondría el Bolívar convertible para ser viable, sería el de Bs. 180 por dólar. Si el precio de “convertibilidad del Bolvar” es menor que el precio del paralelo, todo aquel que quiera vender un dólar a un venezolano lo seguiría haciendo por el mercado paralelo. Bajo esta comparación podemos definir los costos del control de cambio. Sin embargo el gobierno dispuesto a no demoler el control de cambio, prefiere doblar el control, colocar unos precios muy por debajo del precio del dólar en equilibrio ampliando los controles en el sistema financiero nacional para reducir el volumen de dólares transados en ese mercado.

En otras palabras el esquema cubano, asomado por Maduro traería lo que yo llamaría un doble control, el primero sobre las transacciones a un precio aún por debajo del equilibrio en el mercado y otro control en el sistema bancario nacional. Al final tendríamos o estamos en presencia de otra mueca, o improvisación traída por los pelos para continuar el control político y social establecido por Hugo Cha´vez en Marzo 2003 cuando se estableció el control de cambio.

Tenemos entonces que las opiniones, coincidentes, señalan el alto costo económico que se le impone al pueblo con los controles cambiarios y que en el caso de aplicar el modelo cambiario cubano, esos costos se incrementarían notablemente.

Como cierre les recomendamos la lectura de Cuba y la doble moneda esclavizadora de Yusnaby Pérez

 

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