¡EL CÁNCER DE LA IZQUIERDA! La violencia se apodera de calles de Latinoamérica

@DolarToday / Oct 25, 2019 @ 12:00 pm

¡EL CÁNCER DE LA IZQUIERDA! La violencia se apodera de calles de Latinoamérica

México, Honduras, Perú, Ecuador, Bolivia y Chile han vivido un mes de octubre explosivo que ha puesto al descubierto tensiones entre diversos grupos sociales. En varios de estos episodios con violencia, los Poderes Públicos han tenido que retroceder en sus acciones para buscar la paz

José Luis Carrillo / TalCual

El mes de octubre ha resultado explosivo para Latinoamérica tras diversos episodios de violencia, con enfrentamientos, manifestaciones y ataques a la propiedad pública y privada en seis países de la región, donde las tensiones que habían estado latentes tuvieron estallidos, develando así sus particulares crisis políticas, económicas y sociales y provocando acusaciones de posibles instigaciones desde el exterior, especialmente desde Venezuela y el gobierno de Nicolás Maduro, para los desórdenes ocurridos.

El primer evento registrado fue justo arrancando el mes. En Perú, luego que el presidente Martín Vizcarra anunciara la disolución del Congreso, dominado por la oposición fujimorista y sus aliados el, 1º de octubre, a lo que el Parlamento respondió suspendiendo al mandatario por 12 meses y nombrando a la vicepresidenta Mercedes Araóz como presidenta en funciones, los partidarios de Vizcarra salieron a las calles a protestar, así como simpatizantes del fujimorismo, sacando a la luz una polarización política que se agudiza cada vez más.

Esto afectó la ya inestable situación de Vizcarra en el poder. Hay que recordar que el mandatario lleva poco más de un año en el poder, que asumió luego que Pedro Pablo Kuczynsky renunciara en medio del escándalo por su vinculación con la trama de sobornos de la empresa brasileña Odebrecht.

El 2 de octubre, Araóz renunció al cargo designado por el Parlamento mientras la oposición pedía elecciones generales. Sin embargo, comenzaron a producirse alianzas partidistas para acudir a los comicios y el fujimorismo decidió el lunes 21 acudir a los comicios de diputados al Congreso, pautados para enero de 2020.

Estado de Excepción
Paralelamente estalló la crisis en Ecuador. También el 1º de octubre se produjeron medidas gubernamentales que desencadenaron los acontecimientos. En este caso, el presidente Lenín Moreno implementó acciones como la eliminación de los subsidios a los combustibles, la reducción de las vacaciones para los trabajadores públicos de 30 a 15 días y la obligatoriedad para los trabajadores públicos de donar un mes de su salario mensual al gobierno.

El 2 de octubre estallaron las protestas y se efectuó un paro de transporte, a lo que el gobierno respondió decretando un estado de excepción por 30 días en todo el territorio nacional.

La violencia llegó con enfrentamientos entre manifestantes y los cuerpos de seguridad, los movimientos indígenas se sumaron a las movilizaciones y la situación degeneró en violencia. Para el 20 de octubre la Defensoría del Pueblo de Ecuador había registrado cinco muertos en medio de las protestas.

Chile ha sido el escenario con mayor violencia. El 14 de octubre, cientos de personas, principalmente estudiantes protestaron por el alza de 30 pesos en el precio de los billetes del metro. 41 de las cerca de 140 estaciones del sistema subterráneo de la capital, Santiago, fueron incendiadas o siniestradas, al igual que 16 autobuses. El presidente Sebastián Piñera decretó estado de emergencia, pero la violencia continuó.

En la noche del miércoles 22 de octubre, el gobierno implementó una serie de medidas sociales, aumento de pensiones, subsidios y políticas para recuperar el sistema eléctrico. Las cifras divulgadas por el diario La Nación muestran que 1420 personas fueron detenidas y hubo 84 heridos.

Para el 23 de octubre, la cifra de muertos llegó a 23.

Violencia por narcotráfico
México también vivió su episodio de violencia, pero en su caso, los hechos estuvieron vinculados a la acción del narcotráfico en ese país. El 17 de octubre, durante un operativo policial, el hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, exlíder del cartel de Sinaloa, de nombre Ovidio Guzmán, fue hecho prisionero, algo que generó que los grupos armados vinculados a esta actividad enfrentaran a los cuerpos de seguridad del Estado.

El Ejército mexicano no pudo controlar la situación, viéndose superado por los grupos armados, que lograron liberar a cerca de 50 presos y ejerciendo el control en diversas zonas, hasta que finalmente el presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó la liberación de Ovidio Guzmán.

El mandatario alegó que no conocía del procedimiento y que una operación de ese tipo debía planificarse con las previsiones correspondientes.

Dos días más tardes le tocó a otro país centroamericano, Honduras, donde el hermano del presidente Juan Orlando Hernández, Tony, fue declarado como culpable de estar vinculado al narcotráfico.

En esta oportunidad fueron los ciudadanos los que protagonizaron las protestas callejeras, convocadas por líderes opositores y el expresidente Manuel Zelaya. Se produjeron saqueos, quemas de vehículos y otros daños a la propiedad, mientras los manifestantes pedían la renuncia del mandatario nacional.

En Tegucigualpa hubo quema de cauchos y colocación de barricadas, se bloquearon calles y bulevares en diversas zonas del país. Cuatro días más tarde continuaban focos de protestas, aunque fueron disueltos por la Policía Nacional.

Violencia electoral
En Bolivia la situación continúa con tensión. En la noche del domingo 20 de octubre, el Tribunal Electoral suspendió un conteo de votos correspondiente a las elecciones presidenciales que señalaba la inminencia de una segunda vuelta entre el presidente y candidato a la reelección, Evo Morales, y el dirigente opositor y expresidente Carlos Mesa.

Al reanudarse el conteo un día más tarde, Morales apareció con ventaja suficiente (10 puntos porcentuales) para evitar la nueva ronda comicial.

La misión de observación de la Organización de Estados Americanos calificó los resultados anunciados el lunes como un cambio inexplicable y expresó profunda preocupación y sorpresa; activistas de oposición salieron a las calles a protestar, cerrando varias calles, especialmente en Sopocachi, uno de los emblemáticos barrios de clase media y alta de La Paz.

Los disturbios se multiplicaron con violencia en ciudades como Cobija, Cochabamba, Oruro, Sucre, Tarija y Trinidad, con quemas, destrozos y enfrentamientos con la policía. En Potosí, los manifestantes lograron romper el cerco policial e incendiaron el edificio del Tribunal Electoral de esa ciudad.

En Riberalta, cerca de la frontera con Brasil, manifestantes derribaron una estatua del expresidente venezolano Hugo Chávez, y en Chuquisaca, otro grupo prendió fuego al edifico donde funciona el Tribunal Electoral.

Ejercicio democrático
El internacionalista Edmundo González Urrutia explicó que los casos donde las autoridades han tenido que retroceder en sus ejecuciones se deben a los contrapesos propios del juego democrático.

Consultado sobre si los gobiernos están perdiendo su capacidad de comandar la sociedad, González Urrutia afirmó que los balances y contrapesos del poder, propios de la democracia, están funcionando. “Un poder legislativo puede ejercer presión para cambiar las cosas y el Ejecutivo necesita negociar”, apuntó el analista.

González Urrutia destacó que la situación de Chile difiere de los casos de Perú, Ecuador y Bolivia, con disturbios muy violentos y daños a las instalaciones y donde, a pesar de las nuevas medidas adoptadas por el presidente Piñera, la tensión continúa presente.

A su juicio, el caso más delicado es el de Bolivia, donde estaría operando un fraude a dos niveles. “El primer nivel es el institucional, donde el Tribunal Constitucional, que está al servicio del Ejecutivo, como ocurre en varios de nuestros países, permitió que Morales se pudiera postular para un nuevo mandato, cuando en un referendo, la propuesta de nueva reelección había salido derrotada”.

Añadió que la situación se agrava porque en ese país existen fuertes tensiones étnicas, don disputas territoriales y exigencias autonómicas muy marcadas.

El segundo nivel es el operativo, con la interrupción del conteo de votos, algo que, según su análisis, pudo haber permitido la alteración de los resultados. Advirtió que también en Ecuador la situación es delicada porque igualmente ese país tiene fuertes tensiones entre diversos grupos étnicos.

Rol de Venezuela
Acerca de las acusaciones, por parte del presidente de Ecuador, Lenín Moreno, en cuanto a que el mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, estaría impulsando los disturbios, que se suman a las declaraciones del presidente chileno, Sebastián Piñera, en cuanto a que desde el Foro de Sao Paulo se estarían dirigiendo las manifestaciones violentas, González Urrutia señaló que las sospechas de que detrás de tales revueltas puedan estar intereses foráneos son claras y evidentes.

“Por un lado tenemos esta reunión hace algunos semanas del Foro de Sao Paulo, y por otro vimos a Maduro decir en tono cínico que “estamos siguiendo las instrucciones (del Foro) un poco como burlándose de eso para desmerecer la credibilidad de las afirmaciones; pero son patrones muy claros, son estrategias que vienen muy acentuadas y no es de extrañar que haya elementos de Cuba”, expresó el analista.

Sostuvo que se trata de juegos estratégicos y no son simplemente protestas que surgen de la noche a la mañana.

“En el pasado ha habido episodios donde se ha comprobado la intervención del gobierno de Venezuela, aquellas casas del alba en Perú en determinado momento; también en Argentina con las organizaciones de los Piqueteros, los Tupamaros en Uruguay. Hay una infraestructura institucional, llámese continental bolivariana, llámese congreso de los pueblos, círculos bolivarianos, esa serie de instancias funcionaban incluso con recursos así que nada de esto podría sonar extraño”, aseguró.

 

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