LO QUE SOBRA ¡MISERIA Y CONFORMISMO!: La escasez echa raíces en Venezuela

DolarToday / Jul 6, 2014 @ 7:00 am

LO QUE SOBRA ¡MISERIA Y CONFORMISMO!: La escasez echa raíces en Venezuela

Rosa Martínez camina cabizbaja hacia su casa en el centro de Caracas, Venezuela. Carga un par de bolsas que contienen harina de maíz precocida, pollo y café, pero su frustración obedece a la cola de cinco horas que debió realizar desde primeras horas de la mañana.

Sigue su camino en un mar de vendedores ambulantes que atesoran los productos como si de oro se tratara. Pese al control de precios establecido en el año 2003, los comerciantes informales expenden los rubros hasta cinco veces por encima de su precio.

Entonces Rosa se detiene y observa a un par de mujeres cuchichear en una esquina. En voz baja una le dice a la otra que llegó un camión cargado con leche al supermercado. A una de ellas se le imposibilita ir, pero hacen un trueque. A cambio de un par de envases, la mujer le intercambiará aceite y mantequilla.

Con el par de bolsas encima, Rosa se aventura al supermercado. Una nueva cola está dispuesta en el lugar, pero estima que no durará más de 30 minutos en el lugar. Cuando llega a la entrada, un guardia le indica que no hay bolsas plásticas.

Luego Rosa recuerda que en su casa se acaba el inventario de papel higiénico y pregunta al vigilante por el producto. “No hay”, recibe por respuesta. Sin más, el guardia procede a sellar el brazo de la mujer para que sólo entre al establecimiento una vez en ese día. “Por si acaso”, le suelta el hombre.

La peregrinación

La escasez es uno de los fenómenos más particulares de la economía venezolana, agravado de tal modo que el Banco Central de Venezuela (BCV) reconoció en su informe publicado en marzo un índice de 29,4%. De los 60 productos de la canasta básica alimentaria, 22 están escasos.

Los venezolanos están obligados a hacer colas y a recorrer varios comercios para completar la compra de los productos de la cesta básica. Es el caso de Pedro Álvarez, quien aseguró que desde hace dos semanas no consigue champú, máquinas de afeitar, desodorantes y jabón de baño.

Además, pese a que Pedro tiene un vehículo propio se mueve en el transporte público. ¿La razón? Para conseguir los repuestos y accesorios que requiere su automóvil, estacionado en un taller mecánico desde hace un mes, debe ir por diferentes ciudades hasta dar con la pieza necesaria.

La situación es más dramática para quien quiere conseguir un carro nuevo. El BCV reportó en marzo que la escasez de automóviles fue de 100%. Los compradores deben anotarse a listas de espera, que en ocasiones superan el año.

El drama de la salud

La escasez en Venezuela se extiende a la salud. La madre de Lisandro padece de cáncer, pero los medicamentos Ciclofosfamina, Platinol y Vinblastina, indispensables para las terapias se consiguen de forma intermitente, lo cual le obliga a comprar varias cajas cuando finalmente lo halla en alguna farmacia.

Tampoco hay en las farmacias Euthyrox para tratar la tiroides o Glucofage para la diabetes. Multivitamínicos como Calcibonatal, Natele, Centrum, Intafer y Anacaps, ingeridos por mujeres embarazadas, desaparecieron de los anaqueles y engrosan la lista de 61 medicinas que fluctúan en el mercado por la escasez. De hecho, en las últimas semanas se filtró que Neogynos y Mesigyna son anticonceptivos imposibles de encontrar.

Para combatir la escasez, el presidente Nicolás Maduro ha aprobado cíclicamente presupuestos adicionales para importar alimentos o medicinas, que incluso perciben dólares a un tipo de cambio preferencial. Sin embargo, la escasez se prolonga en Venezuela desde octubre de 2013. Mientras el Gobierno achaca el problema a la “guerra económica” de parte de las empresas, la oposición insiste en que los controles de precio han generado “graves distorsiones” en la economía.

@LuisCariasT

Fuente: Diario Las Américas

 

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