¡MISERIA SOCIALISTA! Los números rojos de Maduro

Dolar Today / Aug 20, 2017 @ 4:00 pm

¡MISERIA SOCIALISTA! Los números rojos de Maduro

Cuando Nicolás Maduro llegó a la Presidencia recibió unos indicadores económicos –heredados del fallecido presidente Hugo Chávez– que debían subir, pero estaban cayendo y otros que debían bajar y, por el contrario, se elevaban. Así que su primera estrategia bélica fue con los números: adelantó que se trataba de una “guerra económica” en contra de la estabilidad del país, que era liderada por Estados Unidos y la oposición.

Su primera acción fue crear el Órgano Superior de la Economía en septiembre de 2013, cinco meses después de su toma de posesión como primer mandatario. Esta instancia de coordinación estatal tenía como objetivo garantizar el abastecimiento, y a la vez, inspeccionar y controlar el funcionamiento de la economía. Declaró que asumiría la “batalla económica contra la guerra fascista”. En noviembre lanzó un conjunto de medidas que iban desde la inspección fiscal a almacenes, la protección del precio justo, la creación del Centro Nacional de Comercio Exterior y del registro para importar.

Un año después las medidas no habían sido suficientes, por lo que firmó 28 leyes vía habilitante: Ley de Regionalización Integral para el Desarrollo Socioproductivo de la Patria, Reforma de Ley de Inversiones Extranjeras, Ley Antimonopolio, Reforma de Ley de Precios Justos, Reforma de la Gran Misión AgroVenezuela, Ley para el Sistema Nacional Agroalimentario, entre otras.

“Todo lo que hemos hecho en 2014 y parte de 2013 para resistir la arremetida de la guerra económica de la burguesía, servirá de punto de partida de una nueva etapa en 2015 (…) Debemos arrancar una ofensiva definitiva de resolución de problemas fundamentales y de retardos en los procesos económicos”, dijo.

Prometió que ese año se dedicaría las “24 horas del día a la recuperación económica, a ganar la guerra”. Eso comprendía hacer recorridos en las fábricas y campos. Para él, 2015 sería “el año del despegue económico”, por lo que continuó con los controles de precios y las expropiaciones de supermercados y empresas.

Pero llegó enero de 2016 y parecía que su ofensiva no era suficiente. Así que se preparó para gobernar con un decreto de emergencia económica –prorrogado nueve veces– y con la creación de nueve motores.

Hoy –cuatro años después– no solo Maduro resultó derrotado por la realidad de las cifras que no logró ajustar, los venezolanos intentan sobrevivir a los números cada vez más rojo-rojitos que va dejando el gobierno.

Economistas desechan la teoría de la llamada “guerra económica” y definen como catastrófica la situación. “Venezuela ha experimentado a lo largo de esos períodos una caída del PIB de aproximadamente 40%. El ingreso per cápita de los ciudadanos ha caído 50%, pese a los sostenidos aumentos salariales. La inflación ha corrido más rápido. Lo que han hecho en este tiempo es golpear la industria y aumentar los costos de producción”, opina el economista Héctor Silva Michelena.

Su colega, Ronald Balza, señala que a pesar del complejo panorama, el modelo continúa siendo el mismo: “Sus características básicas son controles de precios y de cambio, expropiaciones o amenazas. Y la pretensión de tener una planificación central con ajuste en las leyes para hacerlo viable. Eso se hizo incluso con los decretos de emergencia económica del año pasado. Si este modelo en tiempos de abundancia nos debilitó, ahora en el de escasez es completamente destructivo”.

Para el economista Orlando Ochoa no es posible una guerra económica sin tener un autor visible: “De manera que bajo cualquier elemento racional, ellos son los causantes del proceso de depreciación de la moneda y el proceso de inflación e hiperinflación en el que ya hemos entrado”.

Rompe-récords

En lo que va de año la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional ha reportado una inflación acumulada de 249%, cercana a la registrada por el Fondo Monetario Internacional en 2016 de 274%. La última publicación oficial de estos índices la hizo el Banco Central de Venezuela en febrero de 2016, cuando después de 13 meses sin ser publicadas, reportó que diciembre de 2015 había cerrado con un índice de inflación de 180,9%, superando los dos dígitos que obtuvo en 2014: 63,6%.

Estos números rompen récord en relación con los que tuvieron los gobiernos de Carlos Andrés Pérez en 1989 y Rafael Caldera en 1996, cuando se registraron 81% y 103%, respectivamente.

“Pero incluso, la sumatoria inflacionaria (21,35%) que marcaron los índices de 6 países de la región en 2016 –Bolivia, Paraguay, Perú, Ecuador, Chile y Brasil– fue menor al promedio intermensual de la que tiene Venezuela (23,5%)”, manifiesta Jesús Casique, director de Capital Market Finance, según cifras proyectadas por el FMI.

La pobreza también es otro indicador que ha roto esquemas durante el gobierno de Maduro, pero no necesariamente para bien. Con la encuesta sobre Condiciones de Vida de 2016 (realizada por la Universidad Católica Andrés Bello, Universidad Simón Bolívar, Universidad Central de Venezuela, el Laboratorio de Ciencias Sociales y el Cendes) se conoció que 81,8% de hogares venezolanos están en pobreza, 8,8% más que en 2015 y casi se duplicó en relación con 2014 cuando la cantidad de familias que estaban en situación de pobreza llegaba a 48%.

Más información en El Nacional.

 

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