¡MADURO ENCIENDE EL MOTOR DE LA MISERIA! La economía se hunde entre colas, escasez y altos precios

DolarToday / Apr 5, 2016 @ 5:00 pm

¡MADURO ENCIENDE EL MOTOR DE LA MISERIA! La economía se hunde entre colas, escasez y altos precios

Tras ocho trimestres consecutivos de contracción, el primero de 2016 no mostró resultados diferentes. Se acentuaron los problemas de inflación y escasez y la crítica situación del sector industrial comienza a evidenciar la dimensión de la desinvensión en el país.

FOTO: ANDREA HERNÁNDEZ / @el_interes / EL INTERÉS

“No hubo una medida macroeconómica que cambiara el desastre en el que nos encontramos”, dice Aurelio Concheso, presidente de la Comisión de Asuntos Laborales de Fedecámaras.

Muy por el contrario la inflación sigue su curso hacia niveles nunca antes visto, escenario que algunos analistas comparan con el Zimbabwe de hace 15 años.

Una variación de precios intermensual promedio de entre 10-15%, fue la que se alcanzó en el primer trimestre del año, afirma Luis Oliveros, economista y profesor universitario, lo que coloca la inflación en el primer cuarto del año en 50% aproximadamente, sostiene Henkel García, socio de la firma Econométrica.

Concheso calcula que al cierre de marzo la inflación anualizada pudiera estar entre 300% y 500%. El Banco Central de Venezuela no ha dado a conocer la data de lo que va de año y para 2015, solo admitió un aumento de 180,9%

La escalada de los precios no ha sido enfrentada en sus causas por la administración del presidente Nicolás Maduro, quien se empeña en responsabilizar a una supuesta guerra económica de querer desestabilizar su gobierno con apoyo internacional.

El costo de la vida va en desenfrenada alza en medio de una de las peores crisis de escasez padecidas en el país, provocada por férreos controles de precios y de cambio.

El faltante de productos se agravó en el primer trimestre, indica Oliveros. “Se está consumiendo el poco inventario que queda”, acota García, quien advierte que la situación estará mucho peor aún si el gobierno decidiera tomar medidas en este momento.

“En el primer trimestre se perdió un tiempo valiosísimo. Los venezolanos pagan muy caro el hecho de postergar un plan de reconstrucción y las colas para comprar alimentos o pagar un precio alto por ellos es apenas el lado light. El más duro y triste es no encontrar medicinas”, dice García, quien también tiene responsabilidades en una fundación que ayuda a enfermos de diabetes.

El aumento en el precio de la gasolina, después de 18 años de congelamiento, y un sistema cambiario dual, del cual aún se desconoce cómo funcionará uno de ellos -llamado flotante- fueron apenas los anuncios realizados en el primer trimestre. Por sí solos no modificarán el entorno macroeconómico en el que se mantiene un tipo de cambio subsidiado a 10 bolívares por dólar y el BCV financia el gasto público, en un contexto de destrucción de capacidad productiva y de recorte de las importaciones que, de acuerdo al presidente del BCV, Nelson Merentes, será de 30% este año.

De acuerdo con Oliveros, la caída del PIB en los primeros tres meses es cercana a 8%, en tanto García la calcula en 6%.

Sin embargo, Maduro habla de una Venezuela productiva, mientras en la práctica acaba con la industria. En enero constituyó el Consejo Nacional de Economía Productiva para impulsar 14 motores que consideró prioritarios para el desarrollo del país. Con excepción del sector exportador al que se dieron ciertas ventajas para invertir, el resto parece sumido en la espera oficial.

“Los míticos motores de Maduro no tienen el mínimo chance de éxito si no enfrenta el desastre macroeconómico”, asegura Concheso, quien observa como una de las consecuencias es la desinversión en el sector empresarial, que cada día es más patente.

Este factor se evidencia en tres aspectos: Activos fijos, activos corrientes (inventarios) y activo humano. “Los empresarios no pueden pagar lo que valen sus empleados, por lo que permiten que se ausenten para ‘bachaquear’ (revender de productos) o no los pueden retener y se van del país”.

Que algunas transnacionales hayan desvinculado recientemente sus operaciones en Venezuela de sus balances, presagia retiradas del país de empresas ensambladoras de vehículos, observa Concheso.

Agobiada por una mala gestión, Venezuela exhibe los peores indicadores del planeta. La inflación más alta, alarmante escasez, reservas internacionales que apenas superan 13 mil millones de dólares -4 mil millones líquidas, según Merentes- y una deuda financiera (externa y con China) de 18 mil millones de dólares, con ingresos esperados de poco más de 20 mil millones de dólares.

El déficit fiscal este año podría estar entre 13 mil y 25 mil millones de dólares dependiendo si el barril de petróleo venezolano se sitúa en promedio en 40 o 25 dólares. “No hay manera de cerrar la brecha”, sostiene García, quien añade que “quemando” activos o sumando endeudamiento se podrían obtener unos 7 mil millones de dólares.

García coincide con algunos otros expertos, en que solo con ayuda financiera internacional, un programa de privatizaciones, una política de apertura petrolera y un plan de subsidios directos, se puede comenzar a revertir el desastre en el que se encuentra Venezuela.

 

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