MADURO OTORGA CUOTAS DE PODER A GRUPOS PARAMILITARES: “Pólvora en el colectivo” ¡Lista para detonar!

DolarToday / Oct 27, 2014 @ 4:00 pm

MADURO OTORGA CUOTAS DE PODER A GRUPOS PARAMILITARES: “Pólvora en el colectivo” ¡Lista para detonar!

El diccionario de la Real Academia Española es tajante sobre el significado de la palabra “paramilitar”: “Dicho de una organización civil: Con estructura o disciplina de tipo militar”. Nos vamos a la palabra para blindar el fondo. Un grueso de los llamados colectivos sociales que operan en varias capitales de Venezuela, principalmente en la Gran Caracas, son grupos paramilitares, con armas potentes, autonomía de operaciones y amplio poder político. Así, aunque a la dirigencia revolucionaria el término le duela más que un cólico nefrítico en plena madrugada.

No se pretende negar el papel de los escuadrones de la muerte, caza-comunistas, en países de América del Sur y Centroamérica con la CIA como titiritero. No, lo que se pretende es mostrar cómo lo ocurrido a principios de los 80 en Colombia, a partir del gobierno de Belisario Betancourt Cuartas, con la propagación de las autodefensas, puede descarrilar aún más la paz en Venezuela y bañar de sangre a cualquier civil que se plante en la defensa de un Estado de derecho con síntomas de parálisis.

El Gobierno de Nicolás Maduro envía un mensaje claro tras la destitución de Miguel Rodríguez Torres como ministro de Interior, Justicia y Paz y la orden de depurar al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC). Las cifras de asesinatos y la creciente ola de modalidades perversas no respaldan al funcionario saliente, considerado hasta hace nada en el seno de la revolución como un patriota. Eso es inocultable. Tampoco se puede tapar el sol con un dedo. La Policía científica es un órgano detectivesco mordido hasta el tuétano por un dragón de 10 cabezas con todos los rostros del crimen.

Lo que asusta es que las recientes decisiones sean en respuesta a las exigencias de grupos armados que pretenden estar a la altura del alto mando de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Lo que asusta es la inminente patada a la mesa de la institucionalidad y de la población civil. Ese cheque en blanco aterra.

En febrero de 2009, el entonces presidente Hugo Chávez Frías establecía un paralelismo al fustigar en alocución televisada al colectivo La Piedrita, cuyo líder Valentín Santana, pregonaba a los cuatro vientos que irían por la cabeza de Marcel Graniel. “Se tocan la extrema izquierda y la extrema derecha, los extremismos”, alertaba luego de la publicación de un comunicado en el cual el grupo armado amenazaba con “quemar” el 23 de Enero si un policía se atrevía a pisar el populoso sector en busca de su comandante.

Valentín Santana sigue libre y ningún policía se atrevió a ir por él.

Desde mediados de 2000, cuando comenzaron a mostrar los dientes, decenas de colectivos penetraron el espíritu de acción social de los movimientos comunitarios nacientes y pervirtieron su razón de ser. Ahora, la gran mayoría cumple funciones parapoliciales, con signos delincuenciales como el porte ilícito de armas de fuego, el cobro de vacuna, el robo y el asesinato por encargo. Todo en nombre del socialismo del siglo XXI. Un Estado forajido dentro del Estado. Lo que asusta son los signos de sumisión que se muestran desde Miraflores. Lo que asusta es el derrame de pólvora que implica en el colectivo nacional que el paramilitarismo termine por comerse al Estado.

Por: Raúl Semprún / Maracaibo / rsemprun@laverdad.com

Fuente: Diario La Verdad

 

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