¡NO MÁS SAQUEOS A LA NACIÓN!: “Gobierno Corrupto y Holgazán” Por Vecnar Cordero

DolarToday / Apr 12, 2014 @ 9:00 pm

¡NO MÁS SAQUEOS A LA NACIÓN!: “Gobierno Corrupto y Holgazán” Por Vecnar Cordero

Tal como he venido expresando, además de los inumerables vicios y violaciones a nuestra Constitución Bolivariana por parte del gobieno chavista, no podemos obviar el mostrenco problema de la burocracia, la cual igual que la corrupción resulta contraria a los principios de todo sistema democrático, porque aún cuando hoy no sea posible concebir un Estado sin burocracia, ésta se convierte en una enfermedad – tal como sucede actualmente con el Gobierno del Presidente Maduro – cuando se alimenta del excesivo número de empleados y hace uso arbitrario y abusivo del poder, aunado a los vicios de la holgazanería, de la ineficiencia, de la dilaciones injustificadas, de la exigencia de requisitos nimios y de cuantas enfadosas trabas, rémoras, trámites y formalidades no esenciales, en transgresión de normas de derecho establecidas en la Constitución y la leyes. Este es sin duda el espejo del cual hace uso permanente el Gobierno de Venezuela, que suele llamarse “socialista”.

 ¡Cuántas marchas y aglomeraciones semanales se producen en Venezuela, aclamando las “bondades” del gobierno”. La mayoría de ellas durante días laborables. ¡Cuántos trabajadores, de esos que trabajan en empresas del estado, son utilizados por el Gobierno chavista para asistir a actos políticos, marchas y asambleas, ya sea durante días laborables o no laborables!. Y ¡Cuánta inversión en franelas, gorras, pancartas, comida y autobuses se invierten en tales concentraciones!.

 Una inversión de propaganda política sin igual en la historia del país e incomparable con la de ninguna otra nación de mundo. Sin duda, la burocracia opera en complicidad con la corrupción, lo cual si bien no constituye un axioma, por lo menos configura una presunción iuris tantum. En consecuencia, a mi modo de ver, todo burócrata actúa en silencio, tiene poco tiempo para el público, está siempre detrás de un escritorio y es un adulante de oficio ante sus superiores jerárquicos. Jamás trabaja a puertas abiertas y nunca tiempo para el público. Le caracteriza la pedantería, la vanidad, la petulancia, el papeleo, la tramitación lenta y el incumplimiento de los lapsos administrativos estipulados por la ley.

Importante es recordar en estos momentos de crisis moral que vive nuestra República esa augusta sentencia de nuestro Libertador, “Simón Bolívar”: <<Moral y Luces son los polos de una República…moral y luces son nuestras primeras necesidades>>, una máxima evocada hipócritamente a menudo por la élite política del chavismo en sus alocuciones y utilizada sólo para colorear sus discursos. A este apotegma, dada la condición de estadista de nuestro Libertador, se suman sus innumerables consejos que con ese tono sentencioso y grave solía orientar y aleccionar a los venezolanos: 1.- Sin moral republicana no puede haber gobierno libre (Carta a Guillermo White, 26 de mayo de 1820); 2.- Los hombres de luces y honrados son los que debieran fijar la opinión pública. El talento sin probidad es un azote (Carta al General Carabaño, 8 de octubre de 1828); y 3.- La corrupción de los pueblos nace de la indulgencia de los Tribunales y de la impunidad de los delitos (Discurso ante la Convención de Ocaña, 29 de febrero de 1828).

Obviamente, la enseñanza de los principios en que se sustenta el apotegma de moral y luces, constituye sin duda el camino idóneo para hacer realidad los designios de nuestro Libertador, pero al mismo tiempo configura el hacha demoledora y tóxico contra la corrupción, la ineficiencia y la burocracia de este Gobierno.

¡Qué hermosas han sido y seguirán siendo esas magna sentencias del Libertador!. Da pena y lástima que el gobierno chavista no las utilice como consignas en sus discursos y las lleve a la praxis, y más aún cuando fue el Presidente Hugo Rafael Chávez Frías quien inspirado en este ideal del Libertador promovió el Poder Moral consagrado en nuestra Constitución. Un Poder convertido en retórica y utilizado bajo la sombra de la manipulación para perseguir a los opositores del Gobierno.

Obviamente, los chavistas sólo citan y evocan las frases que les interesa para manipular la conciencia de un gran sector de la población venezolana. Definitivamente Venezuela exige más eficiencia, menos burocracia y la absoluta erradicación de la corrupción, la cual esta última se ha multiplicado en grado sumo como jamás había ocurrido en toda nuestra historia política.

Nuestra lucha debe ser demoledora contra todos los vicios de la corrupción. Esta lucha, hoy más que nunca debe transformarse en una constante y una regla, de aquí la necesidad de combatir no sólo la burocracia, la ineficiencia y la corrupción per se, sino aquellos elementos que los incitan y coadyuvan a incentivarlos, como: las promesas grandilocuentes y los elogios desmedidos de algunos dirigentes del chavismo y prosélitos.

Precisamente, tal vez el morbo más peligroso para una sana gestión de gobierno surge cuando sus gobernantes son objetos de verdaderos campeonatos de alabanzas y de un incesante carnaval de epítetos laudatorios, que mixtifican la verdad o por lo menos ponen en duda sus ejecutorias, a cuyos voceros les recomiendo que se lean “El Elogio de la Locura”, o mejor el encomio a la estulticia, de Erasmo de Rotterdam”.

 La ruina moral no deja incólume ninguna de las virtudes cívicas: la sumisión o servilismo ante las acciones del gobierno, el peculado y el robo a la sombra del poder, y esa compra de conciencia que más allá de lo nacional se desplaza allende las fronteras, comprometiendo a casi todos los países del ALBA: El petróleo es indiscutiblemente el medallón de oro que les da luz y doblega su voluntad como contraprestación al Gobierno autocrático de Venezuela.

Debo reiterar, que dos de las lacras más execradas históricamente de la mayoría de los gobiernos que hemos tenido en nuestro país, y obviamente del gobierno actual, son la corrupción y la burocracia: la primera, constituida por el síndrome de una Venezuela intoxicada ad multos annos por el tráfico de influencias, el peculado, la concusión y la extorsión, cuyos actores han pretendido sustituir el Estado de derecho y de Justicia por el Estado que actualmente tenemos, edificado sobre falsedades que sólo a ellos le reporta beneficios y privilegios; y la segunda, soporte de la primera y espejo de la incuria y de la inacción, sus actores al igual que los primeros representan a esa multitud de hombres de libertad envilecida que en desprecio de la mística y de la vocación de servicio, magnifican lo que el filósofo Luis María Olaso denomina, los tres ídolos: <<dinero, poder y prestigio>>, causa y efecto de esas dos llagas del poder, que ab ab-eterno desde la fundación de la polis o ciudades estados en la antigua Grecia, hasta esta época continúan siendo públicas y notorias; y con un acento profundo en este Gobierno que dice ser “socialista”. ¿Cuál socialismo?.

Es vergonzoso que Venezuela encabece los rankings más negativos del mundo: La nación es líder internacional en inflación, la quinta más peligrosa del mundo; líder igualmente en desabastecimiento y, como si fuera poco, la décima con mayor riesgo de corrupción. Méritos que son responsabilidad del Gobierno. Indubitablemente estamos frente a una nación arruinada moralmente y totalmente deteriorada en lo político, económico y social. Su modelo “socialista” fracasó.

A guisa de ejemplo, en materia de corrupción, entre los innumerables hechos existentes, sólo citemos el caso del Fondo Chino: “Funcionarios implicados sacaron en dos tandas 84 millones de dólares que desfalcaron al Fondo Chino Venezolano para colocarlos en Suiza y Portugal”. La pregunta obligada: ¿Quiénes son y dónde están los responsables?. ¡Basta de corrupción!. La lucha continúa. Exhortamos a este gobierno forajido que cese las represiones pólíticas y sus crímenes de lesa humanidad. ¡No más presos políticos, no más muertes y no más saqueos a la Nación!. ¡Libertad, libertad, libertad!.

Fuente: Vecnar Cordero

 

 

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