Oficialmente, Venezuela se encuentra en proceso de estanflación

DolarToday / Jan 9, 2015 @ 9:00 pm

Oficialmente, Venezuela se encuentra en proceso de estanflación

2015 arranca con anuncios de medidas económicas para enfrentar lo que muchos asumen será un año con muchos retos en la materia para el venezolano promedio. El viaje del presidente Nicolás Maduro a China ha dado lugar a muchas especulaciones sobre el estado de las finanzas nacionales. Para el economista y profesor universitario Jesús Casique, lo cierto es que el Gobierno tiene el tiempo encima y debe aplicar medidas como el aumento a la gasolina o nuevos impuestos si quiere empezar a recuperar la economía. En esencia, considera que debe dejar el modelo que ha estado aplicando si quiere evitar males mayores.

El BCV arrancó el año diciendo que la economía cayó 2,3% en el tercer trimestre del año. Así a primera vista, ¿qué significa eso para Venezuela?

Eso significa que Venezuela está atravesando un proceso de recesión económica que es la caída por tres trimestres de forma recurrente del PIB. La recesión económica combinada con una alta inflación –hasta el mes de noviembre la acumulada es de 60,3% y la anualizada (noviembre 2013-noviembre 2014) es de 73,4%– asociado a que el BCV no ha publicado la del mes de diciembre, lo que significa que la inflación debe estar entre 66 y 66,5% aproximadamente. Esa combinación de inflación con recesión económica por tres trimestres es de caída en forma negativa del PIB en economía se denomina estanflación. Oficialmente, Venezuela se encuentra atravesando un proceso de estanflación económica, esto se traduce en caída de la producción, caída de inventarios, disminución del empleo, y obviamente un proceso que perjudica significativamente el sector privado de la economía.

¿De cuánto de eso se le puede culpar a los eventos que ocurrieron entre febrero y junio en el país?

El impacto no es significativo por las «guarimbas», las protestas, o aquellos calificativos que el Gobierno ha establecido. Obviamente hubo un impacto, pero fue entre el primer y segundo trimestre.

Lo que sí podemos observar es que con un precio promedio del barril de petróleo en 92 dólares –que aún el promedio está muy por encima del precio actual del barril, que está en 54, y la cesta venezolana en 48 dólares–, podemos avizorar que ya es un problema del modelo económico arcaico, primitivo.

No se le puede endilgar a la caída del precio del barril la recesión económica que está atravesando Venezuela sino que ya es un problema definitivamente decimonónico de la economía y un problema ideológico muy fuerte, que es el socialismo del siglo XXI, que ha causado una caída impresionante de dos sectores de la economía que representan el 25% del Producto Interno Bruto, que es la manufactura, que se desplomó en los tres primeros trimestres –incluso la cifra es mayor de la caída del sector manufacturero que el PIB consolidado–, y la contracción del sector comercio, que representa aproximadamente 10% del PIB –que también es mayor que el PIB consolidado–.

Estamos hablando de dos sectores que representan la cuarta parte del PIB que están atravesando por una situación económica extremadamente difícil.

Le repito, eso fue con el barril en promedio a 92 dólares. Si continúa la tendencia, para apropiadamente un semestre, es decir para junio, estará entre 45 y 50 dólares. Ahí sí habrá un impacto fortísimo en la economía venezolana.

¿Cuándo se van a sentir esos efectos? Y con un barril a ese precio, en una economía que depende tanto del petróleo como la nuestra, ¿cómo puede empezar la recuperación?

Según la información de Kuwait, hay que acostumbrarse a niveles de 70 o 75 dólares. El problema es que está por debajo de 75 dólares. Según el Wall Street Journal, en una publicación que efectuaron en el mes de noviembre, Venezuela requiere un nivel de precio de barril de petróleo de 121 dólares. Imagínese, 121 dólares y con un promedio todavía de 92, el déficit es bien importante en Venezuela. Y con un promedio de 45 ó 50 dólares, esto llevaría a unas medidas económicas inmediatas. Una de ellas podría ser el aumento del precio de la gasolina, porque el subsidio son 12.500 millones de dólares, o devaluación. El país todavía está esperando medidas cambiarias, pero podrían aplicarse otras de función adicional o el incremento o el retorno de algunos impuestos. Uno podría ser el Impuesto a las Transacciones Financieras, o el Impuesto al Débito Bancario, o cualquier mecanismo que genere ingresos fiscales, como bien podría ser la liquidación a la venta de algunos activos para mayor endeudamiento.

Yo estimo que el viaje de Nicolás Maduro lo máximo que puede adelantar de recursos son 4.500 millones de dólares, pero con una caída del precio de barril de petróleo entre 45 y 50 dólares, estaríamos hablando de unos 25.000 millones de dólares que van a dejar de ingresar a Venezuela. Entonces, realmente lo que necesita Venezuela para prever una contingencia extremadamente adversa por la caída de los precios del petróleo sería un endeudamiento de entre 20.000 y 22.000 millones de dólares para compensar la caída de los precios, y Venezuela no está en condiciones para que le otorguen esa cantidad, a menos que cumpla Venezuela con una serie de requisitos y condiciones, porque difícilmente va un país a asumir un riesgo por un monto tan importante de crédito.

Y si es con el Fondo Monetario internacional, hay que cumplir. Hay que cumplir con las condiciones del FMI. Que el Gobierno detracte del capitalismo, pero las medidas económicas del FMI son medidas muy fuertes para el país, que sería disciplina fiscal, disciplina monetaria, que el Gobierno no lo cumple. Sería devaluación, incremento de impuesto. Tampoco el FMI ni el gobierno chino van a otorgar un préstamo en un solo desembolso, sino que va por tandas. A la medida que se cumplen ciertos objetivos se van efectuando desembolsos en cada uno de los tramos.

Así, el déficit fiscal para el año 2015, con esta situación económica, podría estar rondando el 25% del PIB.

¿Qué medidas se tienen que tomar ya para iniciar la recuperación?

La primera medida, y el Gobierno no la ha tomado, pues la tiene en standby de una forma irresponsable, y es una bofetada para todos los venezolanos, es una medida cambiaria. El sistema actual cambiario es insostenible. El 6,30, el 12, son tipos de cambios al que los venezolanos prácticamente no tienen acceso. Lo más seguro es que el Gobierno desplace el Sicad a otro tipo de cambio, tanto para los cupos electrónicos como para las tarjetas de crédito: Difícilmente se sostenga este tipo de cambio con las nuevas medidas cambiarias. Se requiere una unificación cambiaria y legalizar a través de la Ley de Ilícitos Cambiarios el mercado paralelo, y en la medida que se legalice el mercado paralelo fomentar la inversión extranjera, para que ingrese un flujo de recursos bien importante en divisas a Venezuela, e inyectarle recursos a la economía.

El problema no es el bolívar. Nicolás Maduro (el 4 de enero) indicó que iban a crear el Fondo Estratégico de Reservas por 100.000 millones de bolívares. Eso no tiene sentido, porque con efectuar una llamada a la Casa de la Moneda en Maracay, te pueden imprimir bolívares sin ningún tipo de inconveniente. No hay que estar creando fondos, los fondos en Venezuela lo que crean es más desconfianza y mayor opacidad. El problema en Venezuela es de dólares. La producción petrolera está estancada, no ha incrementado la producción, y a esto hay que agregarle entonces la caída de los precios del barril de petróleo. La medida inmediata que debe tomar el Gobierno para transmitir señales positivas al mercado es devaluar. La devaluación es inminente en Venezuela. Ya en Venezuela hay una devaluación solapada, porque hay productos que no han pasado de 6,30, no han pasado de Sicad I que es a 12, y han trasladado algunas empresas a Sicad II. El problema es que Sicad I no está liquidando divisas porque sencillamente no hay suficiente divisas en el mercado para satisfacer las necesidades del mercado, y se desplazan al paralelo y por eso el paralelo está por las nubes. La única forma de poder detener el paralelo es que el Gobierno pueda emitir unas medidas coherentes que le transmitan al mercado credibilidad.

Este pandemonio cambiario con cuatro tipos de cambios, eso no existe en ningún país del mundo. Tener un Cencoex a 6,30, un Sicad I, un Sicad II y un paralelo, eso es imposible, es imposible poder administrar una economía con este desorden cambiario. El Gobierno perdió el rumbo, perdió la brújula en materia cambiaria y materia económica. No saben qué hacer con el tipo de cambio, tienen el mercado paralizado, las empresas sin oxígeno, los venezolanos requieren salir del país para efectuar sus actividades ordinarias laborales ordinarias… Tiene la economía en un congelador porque no han tomado decisiones que estamos esperando en el país desde el 1° de enero. Estamos a 5 de enero y aún en standby las medidas cambiarias que el gobierno tiene que anunciar a la brevedad posible.

Supóngase, como algunos han dicho, que se elimine el control cambiario el día de mañana.

En Venezuela no se puede levantar el control de cambio sino en forma progresiva, a mediano o a largo plazo. Primero hay que calibrar la economía, cómo va a ir evolucionando con el nuevo sistema cambiario, corregir los desequilibrios tanto fiscal como monetario, y segundo y tercer lugar, Venezuela tiene un nivel de apenas de 22.000 millones de dólares de reservas internacionales. Como no hay confianza en el país, eso desangraría a Venezuela porque generaría una fuga de capitales muy fuertes. Es como salga una persona del quirófano de una operación del corazón, se levante de la camilla y se vaya de inmediato para su casa. Es imposible. Primero tiene que entrar en una fase de recuperación, luego tiene que hacerse una serie de tratamientos y luego se le da de alta. Igual la economía venezolana: entra al quirófano, después de salir se tienen que ir levantando progresivamente los controles de forma coherente que vayan resolviéndose estos problemas de desequilibrio, y luego ir progresivamente a la eliminación del control de cambio. Pero eliminar el control de cambio de un día a otro, sería quedarnos sin reservas internacionales de un día a otro. Es una medida populista el que diga que se puede levantar el control de cambio al día siguiente.

Económicamente hablando, ¿hay espacio para el optimismo en 2015?

Siempre hay que ser optimista. Lo que hay que formar es la base técnica como un proceso fundamental para efectuar medidas económicas. Lamentablemente cuando usted tiene un tipo de cambio fuertemente sobrevaluado, o lo tiene congelado, en la medida que se vayan postergando los ajustes, van a ser cada vez más severos y van a tener un impacto cada vez más fuerte para los venezolanos. El Gobierno al final es el que tiene la facultad de fomentar la inversión, de generar la base de crecimiento económico, pero si usted tiene un gobierno hostil, que expropia, que confisca empresas, que lo que genera es mayor riesgo, que genera mayor incertidumbre, que eso se traduce en mayor riesgo país –que por cierto, el mayor riesgo país es el de Venezuela–. Así es muy difícil reactivar la economía por la burocracia que ha venido incrementando. En Venezuela, crear una empresa requiere 17 procedimientos y 144 días comparado con Colombia, donde se requieren 8 procedimientos y 5 días.

Por. Juan Carlo Rodríguez / @jaycer17 6to Poder

 

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