Padre Alejandro Moreno: “Cuando cualquier revolución llega a su momento crítico recurre al terror”

DolarToday / Mar 4, 2015 @ 3:00 pm

Padre Alejandro Moreno: “Cuando cualquier revolución llega a su momento crítico recurre al terror”

El Gobierno perdió la batalla contra el crimen y debido a su baja popularidad no tiene otra salida que sembrar el terror, así lo señalaron el abogado Fermín Mármol García y el padre Alejandro Moreno, publica Lorena Quintanilla Muñoz / Diario EL IMPULSO

Mármol García y Moreno, opinaron en torno a las diferentes políticas públicas emprendidas por el Ejecutivo nacional en materia de seguridad.

En conversación previa al foro Perspectivas Políticas, Económicas y Sociales 2015, auspiciado por EL IMPULSO, con el jefe de Redacción, José Ángel Ocanto, intercambiaron ideas sobre los acontecimientos a nivel nacional.

El asesinato del adolescente Kluivert Roa, de 14 años, en el estado Táchira, en manos de un funcionario de la Policía Nacional Bolivariana, fue el tema que abordaron los especialistas, a partir de la resolución 8610 emitida por el Ministerio de la Defensa.

A juicio del criminólogo, esa disposición no hacía falta por tanto que el ordenamiento jurídico venezolano tiene suficientes herramientas para controlar las manifestaciones pacíficas o violentas.

“Esa decisión se emitió para enviar un mensaje político. Recordarle a la familia lo ocurrido en 2014 y cómo actúa el brazo duro del Gobierno ante las manifestaciones. Que no les va a temblar el pulso. Fue una resolución para que nuestros jóvenes se anestesiaran y no tomaran las calles”.

Refirió que ante el dictamen, se produjo una respuesta contundente de parte de la sociedad venezolana e internacional que el Gobierno no se esperaba, lo que generó un silencio total por parte de Vladimir Padrino López, ministro de la Defensa. Luego, se produce la respuesta de la Fiscal del Ministerio Público y el Defensor del Pueblo, quienes ciertamente mediaron, a la espera de un instrumento que interprete lo dispuesto en la resolución 8610.

“Esto causó confusión en el funcionariado civil y militar. Algo que es lamentable porque se producen daños irreparables como la pérdida de Kluivert Roa”.

Lo ocurrido en Táchira sólo deja ver que tenemos dos víctimas, apuntó el abogado. Así como Roa, el policía es víctima de un sistema que no lo preparó ni invirtió tiempo para su formación. El funcionario perdió su libertad y su carrera.

“La Universidad de la Seguridad tiene que ser revisada a fondo. Egresan promociones a diestra y siniestra. El tiempo que pasaron estos funcionarios en un polígono de tiro, manipulando armas, fue escaso por el costo de las municiones. Un policía no debe durar menos de un año en un instituto. Debe tener mucha práctica bajo supervisión, por lo cual la Unes tiene que profundizar sus esfuerzos.

Políticas públicas = Resultados

El experto indicó que el éxito o fracaso de las políticas públicas se miden según sus resultados.

“21 planes de seguridad, trazados por 14 rectores, con resultados nada alentadores. Venezuela está en sitiales de deshonor, no solo en Suramérica sino en el mundo. El país escaló todo los rankings negativos en el siglo XXI. Las políticas públicas contra el crimen y la violencia han sido erróneas”, acotó Mármol García.

Al ciudadano no le queda otra vía que seguir restringiendo parte de sus libertades individuales. No existe otra fórmula para proteger la propia integridad física y la de nuestros seres queridos.

“El ciudadano no puede quedarse callado ante la injusticia, ante la pérdida de la calidad de la vida, debe ejercer todos sus derechos, a opinar, protestar, a premiar o castigar con el voto, de lo contrario, dejaremos de ser ciudadanos para convertirnos en habitantes, es decir, alguien primitivo, un sobreviviente, lo que conllevaría a la pérdida de la República”.

Aunque protestar implica un riesgo, bien vale la pena tomarlo, asegura el criminólogo. Siempre y cuando se trate de manifestaciones pacíficas.

Déficit

El Sistema de Seguridad Ciudadana, nunca fue prioridad para la revolución, apuntó Mármol García. Cualitativamente, ni Hugo Chávez, ni Nicolás Maduro, se caracterizaron por un discurso de paz, de buenas costumbres o lucha frontal contra el crimen. Cuantitativamente, los presupuestos siempre han sido deficitarios.

“2015 arrancó con un déficit de funcionarios del 70 %. De uniformados para la prevención. A esa carencia se le suman los funcionarios de reposo, permiso y vacaciones”.

El criminólogo señala que mucho más grave es el déficit de policías en materia de investigación criminal: pesquisas, criminalistas, hombres y mujeres de las ciencias forenses, a quienes les corresponde recibir las denuncias, colectar evidencias de interés criminalístico y desmantelar bandas criminales. El déficit es del 300 %. Sumado a una ineficiente plataforma tecnológica.

“También se ha perdido la meritocracia y lo político partidista invadió la sana institucionalidad policial en Venezuela. Estamos muy lejos de los estándares de la ONU, de cuatro policías por cada 1.000 habitantes, en exclusivas labores de patrullaje o de un policía de investigación criminal por cada 1.000 habitantes. Somos el segundo país con más homicidios de América. Sabremos que vamos por buen camino de acuerdo a los resultados. Las buenas intenciones no bastan”.

Absoluto descontrol e impunidad

Pese a la criminalidad, el padre Alejandro Moreno considera que es posible recuperar a ciertos autores del delito.

Según el director del Centro de Investigaciones Populares, existen posibilidades terapéuticas para aquellos delincuentes de tipo circunstancial.

“Existe el delincuente estructural, que toda su vida ha cometido crímenes y se ve a sí mismo como violento. Este normalmente no se recupera. Aunque siempre tenemos presente que el ser humano puede recuperarse. La sociedad está en el deber de controlarlos para que no hagan daño. Lamentablemente en Venezuela hay absoluto descontrol e impunidad”.

El delincuente circunstancial, es aquel que por diversas causas, vicios, pandillas, problemas familiares, entre otros, cayó en ese contexto delictivo. Se recuperan si tienen apoyo familiar. Por otra parte, la experiencia carcelaria para este tipo de criminal es brutal. Mientras que la cárcel para el recluso estructural se convierte en su mundo, donde ejerce la violencia.

Otro factor importante en la recuperación de criminales circunstanciales es el empleo. No solo un trabajo que le provea el sustento, si no que se sienta satisfecho al cumplir con su labor, explicó el padre.

Cambio de sistema

Cambiar el sistema es fundamental para frenar la descomposición social, sostiene Moreno. “Cuando los principios fundamentales no son los Diez Mandamientos, sino la revolución, al margen de la razón, distorsionando conductas, cualquier cosa puede pasar porque los que están al servicio de la revolución son capaces de lo que sea”.

Para Moreno la resolución 8610 se traduce en orden, permiso y deseo. La orden es matar. Es un permiso abierto y claro. Toda revolución ha deseado eliminar totalmente a sus contrarios.

“Cuando cualquier revolución llega a su momento crítico recurre al terror. Llega un momento en que las revoluciones no necesitan el apoyo del pueblo porque se apoyan y mantienen sobre la fuerza”.

-¿Qué papel le queda a la oposición?

-Enterarse que estamos en un período de terror. Esa es una señal. A los estudiantes los detienen, secuestran y matan. El funcionario que mató al estudiante fue un buen soldado de la revolución. La oposición no termina de enterarse.

-¿Venezuela se convirtió en un país marginal?

-Claro. Estamos al margen de lo que es el desarrollo, el crecimiento y respeto a los derechos humanos. Hemos echado para atrás, el país está como pudiera haber estado a principios del siglo XX. Estamos perdiendo en orden, salud, educación, tecnología, cultura, todo.

-¿Qué opina sobre el nuevo sistema de visado para estadounidenses?

-La finalidad es producir una reacción en los oficialistas, a fin de entusiasmarlos. Para que sientan que se hace algo contra el imperio. Es una idiotez

 

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