El hallazgo fue confirmado por Bruno Silva, paleontólogo de la Universidade Nova de Lisboa, en declaraciones a EFE esta semana.
La investigación, publicada el miércoles en el Journal of Systematic Palaeontology, contó con la colaboración de científicos de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de España y la Universidade Nova de Lisboa.
El análisis detallado de los restos óseos, descubiertos en 2010 por un paleontólogo aficionado cerca de Torres Vedras (a unos 47 km al norte de Lisboa), reveló que pertenecen a una especie no catalogada previamente de iguanodontio.
Características del gigante jurásico
Estos dinosaurios ornitópodos, es decir, con pies similares a los de las aves, cuadrípedos y herbívoros pesaban entre 4 y 5 toneladas y podían medir hasta 9 metros de largo. Vivieron en la Península Ibérica durante el intervalo Kimmeridgiense-Titoniense del Jurásico Superior.
Son conocidos por sus púas cónicas en lugar de pulgares, un atributo físico cuya función es objeto de debate entre los científicos.

El ejemplar identificado no pertenece a ningún subgrupo registrado. Pero «muy probablemente» se trate de una nueva especie dentro del grupo de los iguanodontios, explicó Silva, uno de los expertos que han participado en el hallazgo.
El científico indicó que no tienen suficientes huesos para determinar si se trata de una nueva especie, pero sí para decir que este espécimen refleja que los iguanodontios tenían una diversidad mucho mayor de la que se pensaba.
Portugal cuenta con una de las cuencas fósiles más ricas de Europa en cuanto al número de fósiles de este grupo, que engloba especies como el Draconyx loureiroi, el Eousdryosaurus nanohallucism y el Hesperonyx martinhotomasorum.
Según Silva, la proliferación de ríos, lagunas y otras fuentes de agua dulce en el centro del país lo habría convertido en «muy atractivo» para estos dinosaurios, cuyos restos se han preservado hasta hoy gracias a la alta concentración de sedimentos en la zona conocida como la Cuenca Lusitana.
Además de este espécimen, en la zona los investigadores encontraron huesos femorales aislados que podrían corresponderse con los de otros ejemplares de su misma especie.
Según los expertos, estos restos podrían indicar la existencia de «prósperas comunidades» de dinosaurios iguanodontios en Portugal hacia el final del Jurásico Superior.