¡RADIOGRAFÍAS DEL HAMBRE! Los programas de alimentación de la IV que murieron con Chávez

Dolar Today / Mar 19, 2017 @ 11:00 am

¡RADIOGRAFÍAS DEL HAMBRE! Los programas de alimentación de la IV que murieron con Chávez

Desde hace varios años, funcionarios del Gobierno del fallecido Hugo Chávez y su sucesor, Nicolás Maduro, vociferan que durante su gestión (1999-2017) los niveles de pobreza se han reducido. Sin embargo, desde 2015, el Instituto Nacional de Estadísticas no publica cifras al respecto.

Para mencionado año, 33,1% de los hogares en el país estaba en condición de pobreza en el primer semestre, lo que representó un incremento de 3,6 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2014. Aunque no existan cifras oficiales, la Encuesta Condiciones de Vida en Venezuela (Encovi) presentada hace varias semanas, reveló que Venezuela es el país “más pobre de América Latina”, por cuanto 82% de los hogares viven en pobreza.

La agudización de la crisis económica y escasez de productos alimenticios que golpea al país ha generado fuertes secuelas entre los venezolanos, siendo los más afectados los pequeños de la casa. Según cifras extraoficiales, el índice de desnutrición superó 25% en toda la población en el 2016.

¿Qué hace el Gobierno para subsanar esta situación?

“Los niños que están creciendo con falta de nutrientes sufrirán un déficit cognitivo, y por lo tanto se insertarán en mercados laborales de bajo nivel. (…) Son muchos los riesgos que sufren los recién nacidos de madres mal alimentadas”, expresó a RunRunes Marianella Herrera, coordinadora del Observatorio Venezolano de Salud.

En el 2014, Maduro creó Corporación Nacional para la Alimentación Escolar, el cual tenía previsto complementar el Programa de Alimentación Escolar (PAE) y ofrecerles el desayuno y almuerzo a todos los estudiantes del país. Sin embargo, nunca ocurrió, o por lo menos no como le describió el sucesor de “el legado”. Una prueba de ello es el liceo Benito Canónico, de Guarenas, estado Miranda, que no tiene comedor desde hace dos años

“Necesitamos un comedor, porque tenemos 450 estudiantes que no tenemos ni desayuno ni almuerzo en el liceo, porque nos suspendieron el sistema (…) Los estudiantes se desmayan”, dijo una joven estudiante de 16 años al presidente el pasado 5 de febrero.

En 1989, durante el segundo Gobierno de Carlos Andrés Pérez, se inició el primer programa de política social con la transferencia en efectivo y directo a las familias más vulnerables de la sociedad, a través de la Beca Alimentaria, siendo beneficiados más de 1,67 millones de niños.

250 bolívares eran los asignados por niño escolarizado, a lo que se le añadió otras transferencias como el Vaso Escolar, el cual era un cuartico de leche a los alumnos, con el fin de ampliar el beneficio. Gracias a la Beca Alimentaria se logró disminuir la desnutrición infantil de 30% en 1990 a 23% en 1995, y que la tasa de deserción de 13%, en comparación con la media general de 27% observable a partir del séptimo grado.

El programa llegó hasta el siguiente Gobierno (Rafael Caldera), quien le cambió en nombre a Subsidio Familiar y lo llevo a Bs. 500 por niño. Al cumplirse 10 años de la Beca Alimentaria, el nuevo Gobierno de Chávez lo eliminó.

¡Programas de proselitismo!

17 años han transcurridos desde que Chávez llegó al poder y las ayudas directas se convirtieron en una herramienta proselitista. En el país, se implementaron una serie de “misiones”, entre ellas Mercal, la cual está destinada al sector alimentario, dependiente del Ministerio de la Alimentación.

La iniciativa nació en el 2003 y tenía como fin vender alimentos y productos de primera necesidad a precios subsidiados por el Ejecutivo, es decir 45% más baratos de lo que se pueden encontrar en otros establecimientos, pero su calidad dejaba mucho que desear.

Pero, eso quedó en la historia. Actualmente, solo existen centros de acopio, los cuales son coordinados por mafias con carnet gubernamental. Estas deberían almacenar, distribuir y vender al por mayor los productos en el país, pero nada llega a la población. Hoy en día, los niveles de desnutrición y deshidratación de niños, adolescentes y adultos mayores, alcanzan cifrar record. Hurgar entre la basura en busca de restos de alimentos, se ha vuelto una costumbre.

El Cooperante.

 

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