Santa Claus: Cómo un obispo se transformó en un simpático abuelo que reparte regalos

@DolarToday / Dec 25, 2019 @ 10:00 am

Santa Claus: Cómo un obispo se transformó en un simpático abuelo que reparte regalos

San Nicolás, la figura que hoy se conoce como Papá Noel -entre otros nombres-, nació 280 años después de Cristo. A partir de su historia, se llegó al personaje que recorre el mundo con sus renos para premiar a los niños de buen comportamiento. El rol de la historia, la literatura y el marketing

Por Omar López Mato / Infobae

A quién llamamos Santa Claus o Papá Noel, y de muchas otras formas, nació en Patara, un pueblo a orillas del Río Xanthos, en la costa del Mediterráneo turco, lejos de la nieve y los abetos que hoy lo rodean en la iconografía navideña.

San Nicolás nació 280 años después de Cristo. Al igual que Juan Bautista, el primo de Jesús, Nicolás era fruto de un matrimonio maduro, que hasta el momento no había sido bendecido con la paternidad. El nombre elegido no era azaroso, en griego Nicolás quiere decir “victoria del pueblo”, en honor a uno de sus tíos que era sacerdote.

Su familia había abrazado al cristianismo y Nicolás siguió la prédica de un carpintero de Galilea que difundió un mensaje de amor y paz a costa de su propia vida.

Su primer milagro fue aportar la dote de tres jóvenes casamenteras cuyo padre había caído en la miseria. Lo hizo de noche, para que nadie lo viera. La tradición no se pone de acuerdo si dejó las monedas en los zapatos o en una media, o si entró por una chimenea, pero gracias a esta generosa y anónima asistencia logró que las niñas se casaran.

San Nicolás vivió el resto de sus días en Myra, donde se dedicó a tareas piadosas. La tradición dice que murió el 6 de diciembre, consagrado como día de su santo.

Los testimonios de sus milagros se multiplican, y su tumba se convirtió en lugar de peregrinación, más cuando afirmaban que un óleo aromático brotaba del sepulcro y curaba a los enfermos.

En el año 800 los vikingos invadieron Europa, y en sus correrías un grupo de ellos, llamados Rus, se establecieron cerca de Kiev. Hasta allí llegó la fama de San Nicolás. El príncipe Vladimir se convirtió al catolicismo, y se casó con la hermana del Emperador bizantino.

San Nicólas, expandido por el mundo
La figura de San Nicolás se expandió por el mundo cristiano hasta que apareció Martín Lutero señalando la innecesaria intermediación de los Santos entre los humanos y Dios. Esta moción iconoclasta llevó a la destrucción de las imágenes de Santos, incluida la de San Nicolás.

Los protestantes terminaron con las velas que se encendían en su honor, y hasta la costumbre de distribuir regalos que se hacían los 6 de diciembre, aunque las costumbres cambiaban en cada lugar. Los niños holandeses creían que un obispo español (los Países Bajos eran parte del Imperio) venía una vez al año para llevar regalos a aquellos que se habían portado bien. Antes de ir a dormir la noche de San Nicolás, dejaban sus zapatos a la espera que el asistente de Sinterklass (así le decían a San Nicolás) llamado Pedro Negro (por los moros que vivían en España) dejara un presente.

En Francia, Papá Noel reemplazó a San Nicolás, y su asistente era llamado Père Fouettard, quien no solo llevaba regalos a los niños buenos, sino castigaba a los malos. Los escandinavos, por su parte, convirtieron a los gnomos en los asistentes de Sinterklass en la dura campaña de premiar a los buenos con regalos.

Todos estos personajes eran una variación de la costumbre romana que coincidía con la tradición de entregar regalos en el mes de diciembre a los niños en honor al dios Saturno. Así es como aparecen éstos híbridos religiosos, como el Befana en Italia, o el Tío de Nadal en la zona de Aragón, conocido como Cagateo en la zona de Cataluña, porque “defecaba” sus regalos en vísperas de Navidad.

 

¡COMPARTE EN TUS REDES SOCIALES!

arrow
 

Enviar por WhatsApp

 
 
 

 
¿Cuál es tu opinión?
 
 
*