Thábata Molina: “Nos acostumbramos a vivir con miedo” Las cifras rojas que nos dejó 2014

DolarToday / Jan 2, 2015 @ 1:00 pm

Thábata Molina: “Nos acostumbramos a vivir con miedo” Las cifras rojas que nos dejó 2014

Según las cifras que publico este viernes la periodista Thábata Molina en su nuevo blogspot.com en Caracas ocurrieron 5058 muertes violentas (homicidios, suicidios y accidentes de tránsito). “Lamentablemente no puedo desglosar la cifra, porque desde hace ya un buen tiempo el Gobierno las oculta” expresa la periodista. Sin embargo, los expertos siempre han señalado que 80% de los cadáveres que son ingresados a la morgue de Bello Monte son consecuencia de la violencia homicida que hay en el país.

Muertes_violentas_2014

¿Que de dónde salen las cifras? Salen de la planilla que cada familiar debe llenar en la morgue, para reclamar a su difunto. Allí, en esa hoja, deben colocar los datos personales de la víctima, y los funcionarios se encargan de asignarles un número de cadáver. Así se totaliza cada mes, y así alimentamos el registro de las muertes violentas que ocurren en Caracas.

La de 2014 es la cifra más baja reportada en la capital venezolana, por lo menos durante los últimos cinco años, a pesar de que diciembre cerró como el mes más violento, pues durante sus 31 días, a la principal medicatura forense de Caracas, trasladaron 523 cadáveres, es decir, un promedio diario de 17 personas fallecidas.

Se nos hizo cotidiana la violencia y nos acostumbramos a vivir con miedo.

En los últimos cinco años, en la capital del país murieron de manera violenta 27.301 personas. Para que tengan una idea aproximada de cuánta gente es, solo piensen en dos Poliedro de Caracas repleto de gente, y una cola de 301 personas afuera.

De acuerdo con las proyecciones hechas por el Observatorio Venezolano de Violencia, el total de homicidio ocurridos en Venezuela durante 2014 fue de 24.980, lo que ubica nuestra tasa en 82 por cada 100 mil habitantes.

Estas son nuestras víctimas habituales de la violencia, en una ciudad donde la indiferencia ganó terreno. En algunos medios de comunicación esas víctimas son solo el número o quizá un párrafo dentro de una pequeña nota, y terminan diluyéndose entre tantos casos. Solo aquellas historias que se salen de lo “normal” son comentadas por días, como ocurrió con los descuartizados hallados en varias partes de Caracas, o con el ¿comerciante? alemán que fue asesinado en la entrada del Hotel Eurobuildig, el homicidio del concejal Eliézer Otaiza (que por mala suerte para el Gobierno fue hampa común y no un crimen político) y el del diputado Robert Serra, que fue una venganza.

Al final, no se trata de nombres o de estadísticas… se trata de vidas que se pierden, de hijos que se quedan sin padres, y madres que pierden a sus hijos. De familias que se ven afectadas una o varias veces por episodios de violencia que al parecer, solo les importa a ellos.

El Gobierno juega a responsabilizar a los periodistas por contar las historias o por dar a conocer estas cifras, pero no asume que tenemos un grave problema de violencia en el país, que tiene raíces profundas en la impunidad y en la crisis institucional, en la precariedad del sistema de administración de justicia y en la improvisación.

Esperemos que el 2015 sea mejor… #YadijeYa

 

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