La amenaza del presidente Trump de imponer aranceles a los países que compran petróleo de Venezuela es otro ejemplo de cómo sus medidas comerciales podrían afectar con mayor fuerza a China, incluso cuando no se la menciona como objetivo.
Trump anunció la semana pasada los «aranceles secundarios» del 25%, presentándolos como dirigidos contra el gobierno autoritario de Nicolás Maduro en Venezuela y contra la banda del Tren de Aragua. Los aranceles relacionados con Venezuela aún podrían imponerse además de los elevados aranceles que Trump declaró el miércoles, que elevan sus nuevos aranceles sobre los productos chinos al 54%.
El mayor comprador de petróleo de Venezuela es China, y China es el país con menor capacidad para dejar de comprar petróleo de Venezuela.
Venezuela debe alrededor de 10 000 millones de dólares a los bancos estatales chinos, según AidData, un instituto de investigación de la universidad William and Mary de Williamsburg, Virginia, que recopila información sobre la financiación china para el desarrollo.
Los bancos chinos necesitan que se les paguen sus préstamos a Venezuela. Ya enfrentan fuertes pérdidas por préstamos inmobiliarios en su país. El lunes, el Ministerio de Finanzas de China anunció la venta de bonos por un valor aproximado de 70.000 millones de dólares para apuntalar a los cuatro bancos comerciales más grandes del país.
Sin embargo, tras más de una década de mala gestión económica, Venezuela prácticamente no tiene exportaciones legales, salvo el petróleo, para recaudar los fondos necesarios para seguir pagando sus deudas con China.
El crudo venezolano está altamente contaminado con azufre. Los gigantes energéticos estatales chinos se encuentran entre las pocas empresas que han invertido en refinerías capaces de procesar petróleo con alto contenido de azufre.
Venezuela es uno de los aliados diplomáticos más cercanos de Pekín, lo que dificulta aún más que China deje de comprar su petróleo. El verano pasado, cuando Maduro ganó un nuevo mandato presidencial, recibió una nota de felicitación de Xi Jinping, el máximo líder de China.
Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Guo Jiakun, criticó la semana pasada los aranceles estadounidenses previstos. “Estados Unidos ha abusado durante mucho tiempo de sanciones unilaterales ilegales y de la ‘jurisdicción de brazo largo’, y ha interferido gravemente en los asuntos internos de otros países”, afirmó.
No estaba claro cuándo podrían entrar en vigor los aranceles. La semana pasada, Trump anunció que entrarían en vigor el 2 de abril. Sin embargo, según la administración Trump, el secretario de Estado, Marco Rubio, aún debe determinar si los países han comprado petróleo venezolano antes de que entren en vigor los aranceles.
China compró un promedio de 268.000 barriles de petróleo diarios el año pasado a Venezuela, país que exportó un total de 662.000 barriles diarios, según Kpler, empresa especializada en el seguimiento de envíos de petróleo. Estados Unidos compró 234.000 barriles diarios, lo que lo convierte en el segundo mayor comprador después de China. Por otra parte, Trump está eliminando gradualmente las compras estadounidenses durante los próximos dos meses.
China representa el 62% de las exportaciones de Venezuela a otros países, y la India y España también compran cantidades considerables. El volumen de petróleo crudo venezolano que llega a cualquiera de esos países ha disminuido en las últimas dos semanas, según Kpler, en lo que podría ser una señal de cautela allí por enfrentar aranceles estadounidenses adicionales.