¡VENEZUELA, UN PAÍS PETROLERO HUNDIDO EN LA MISERIA! Devastadores “Testimonios del hambre”

DolarToday / Jun 26, 2016 @ 9:00 am

¡VENEZUELA, UN PAÍS PETROLERO HUNDIDO EN LA MISERIA!  Devastadores “Testimonios del hambre”

“Parece bastante claro que hay proporciones muy importantes de la población que están empezando a intentar sobrevivir de la basura en medio de la crisis”

MIRO POPIC / TalCual

Comparto con ustedes las anotaciones de mi libreta de registros para algún próximo libro que narre los difíciles momentos que estamos viviendo. Advertencia: todo lo que leerán a continuación ocurrió en nuestro país en los primeros días de este mes de junio de 2016, año 17 de la revolución bonita.

PLATO ÚNICO
Saqueado un camión cargado de cochinos en San Juan de los Morros, estado Guárico, en el sector 14 de Marzo-La Morena. Pertenecía a la empresa “Purolomo”.

En un barrio de Maracaibo hay una bodega donde la señora que la atiende vende ingredientes de cocina por cucharadas. Una cucharada de aceite, una de margarina, una de azúcar, una de salsa de ajo, etc. Tiene una cuchara guardada en un vaso con agua y así va atendiendo a sus clientes que no pueden comprar un envase completo de lo que sea. Generalmente van los niños con un vaso de plástico a buscar lo que les encargó la mamá.

Relato de una madre quien, al no tener con qué alimentar a sus hijos, busca mangos. Dice: “Soy madre de dos hijos, no tenemos comida, les doy mango en la mañana a mis hijos. Y lo que más me preocupa es que no sé qué les voy a dar cuando se acabe la temporada de mangos. Estamos pasando hambre”.

Un hombre, identificado como Alí Alberto Vargas Silva de 57 años, murió tras caer de una mata de mango, al intentar alcanzar algunos frutos para llevarlos como alimento a su hogar.

Reseña El Pitazo, que Vargas salió de su casa el miércoles en la tarde con la idea de comprar sardinas para su esposa y dos de sus tres nietos que vivían con él, pero cuando pasó por el estacionamiento de la Cruz Roja en Campo Oficina vio una mata cargada de mangos y se detuvo a tumbar algunos. Aida Vargas contó que su hermano “se subió a la mata que tenía unos cinco metros de altura y se cayó. Él iba a llevarle los mangos a sus nietos para que comieran, es que esto es horrible; lo que estamos viviendo. Él cuando tenía hambre comía mangos”.

Detienen a dos personas sorprendidas descuartizando burros para venderlos en el mercado local. Se calcula que diez animales fueron beneficiados mientras otros diez esperaban amarrados para ser sacrificados y transformados en burro al coco o bien talkary de burro.

Voy al automercado que frecuento desde hace décadas en el sector donde habito. Pregunto por los Diablitos y me dicen que debo consultar en la caja para que me busquen una lata. Efectivamente, en una sección bajo llave exponen ahora latas de Diablitos y de atún porque con el precio que tiene están considerados productos de lujo. También veo una lata de leche evaporada Carnation de tamaño pequeño en más de 2.000 bolívares.

Comentario de una señora de Altavista, en Puerto Ordaz, reseñado por El CorreodelOrinoco.com: “Hace poco fui a botar unos huesos de unos pollos que acababa de picar, hasta tenía las patas y lo demás que no uso. Había un señor revisando la basura y me preguntó si llevaba comida. Le dije lo que tenía en la bolsa y me pidió que se lo regalara que no lo botara porque con eso él resolvía en su casa. Fue impresionante para mí oír eso, en verdad la gente está pasando hambre”. Hasta en las colas la gente se está desmayando, se les baja la tensión, presentan náuseas, no precisamente por cualquier malestar o cansancio, es que algunos han estado más de 24 horas sin comer.

“Parece bastante claro que hay proporciones muy importantes de la población que están empezando a intentar sobrevivir de la basura en medio de la crisis”, dice el sociólogo Carlos Aponte, profesor-investigador del Centro de Estudios del Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela, quien estima que las condiciones de vida de los venezolanos se han agravado aún más este año en comparación con el 2015 y 2014. En uno de los basurales, Mónica Espinosa, madre soltera de 38 años, desempleada y quien reúne algún dinero preparando salsas que vende a comercios, escarba entre los desperdicios junto con sus dos hijas, de 12 y 13 años. Dice que antes de consumir los alimentos rescatados los limpia con agua caliente.

Un muerto, diez heridos y 150 detenidos por saqueos en Cumaná.

El desabastecimiento prolongado enardeció a la población.

POSTRE
Algún día, cuando se escriba la historia de estos días, nadie podrá decir que no fue así. Aunque cueste creerlo.

 

¡COMPARTE EN TUS REDES SOCIALES!

arrow
 

Enviar por WhatsApp

 
 
 

 
¿Cuál es tu opinión?
 
 
*