Lo botaron a patadas de residencia estudiantil pública por vincularlo con la oposición

DolarToday / Jun 17, 2015 @ 9:00 pm

El jueves 28 de mayo, Enrique Carrillo, estudiante de Trabajo Social del Colegio Universitario de Caracas, fue desalojado de las Residencias Estudiantiles del gobierno, Livia Gouverneur (RELG), en Plaza Venezuela. La razón, según argumenta el Consejo Consultivo (CC), formado por integrantes de las Brigadas por las Residencias Estudiantiles (BRE), se relaciona con la vinculación del joven con el partido Bandera Roja y la líder estudiantil, Sairam Rivas.

Ricardo Sánchez Silva / La Patilla

Carrillo señala que fue desalojado de forma “forzosa” y además de las otras razones, lo vincularon con una red de prostitución que opera en el municipio Libertador, de la cual sería promotor dentro de las RELG , sin ningún tipo de pruebas al respecto. Rompieron su casillero y sacaron sus pertenencias a la calle.

Un camarada en la calle

Enrique apoyó dos años al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), es decir, desde que hace vida política, aunque debido a las exclusión que ha sufrido y los ataques por parte de compañeros adeptos al oficialismo, confiesa estar desilusionado del “proceso revolucionario”.

Actualmente, aunque no tiene una orden de expulsión formal, ya no se encuentra en el recinto, sino en el hotel Alba Caracas, donde le habían habilitado una habitación que pagaría la Alcaldía del Municipio Libertador mientras se resolvía su caso.

La decisión y responsabilidad de reubicar al estudiante, oriundo del estado Sucre, quien por cierto, no tiene a más nadie en la capital, estuvo a cargo del director del Despacho de la Alcaldía de Caracas, William Contreras. El objetivo del traslado, afirma el estudiante, fue resguardar su integridad física y bienes materiales. Sin embargo, en la actualidad se encuentra en la calle porque el hotel decidió desalojarlo ya que la alcaldía no habría pagado su estadía en el lugar.

Desde el 10 de junio, Enrique duerme entre el lobby del Hotel Alba Caracas cuando tiene suerte. En otras ocasiones ha tenido que pernoctar en las afueras del recinto, a la intemperie. Hasta hoy le permitieron guardar sus pertenencias en el área de botones. En presencia del equipo de La Patilla, que acudió al lugar para verificar la situación, le fue notificado que debía retirar definitivamente sus pertenencias porque no las podían guardar por más tiempo.

“La cosa está un poquito ruda, porque me encuentro en las afueras del hotel. Puedo ingresar al baño de las instalaciones para lavarme la cara y cepillarme. Para comer, pues, cuento con el apoyo de compañeros de clase y de las residencias”, expresa Enrique, a quien le dieron la espalda por vincularlo con la oposición.

Carrillo denunció que en el desalojo se le extravió su celular y otras pertenencias.

Exclusión roja

Al consultarle a la dirigente estudiantil, Sairam Rivas, sobre el caso de Enrique Carrillo, aseguró que no tuvo ninguna vinculación con él en cuanto a propaganda o elementos políticos. Sin embargo, dos personas que estuvieron involucradas con su campaña – como representante estudiantil – en la Universidad Central de Venezuela, serían allegados al estudiante e incluso lo visitaban en las RELG.

A pesar de esto, Carillo asevera que el único vínculo que lo une con Rivas es la carrera en común, Trabajo Social. Sairam aprovechó la oportunidad para rechazar los actos de exclusión de los que son víctimas quienes se atreven a diferir o pensar distinto dentro de las RELG.

“Me siento excluido, porque la alcaldía como tal, a través de William Contreras, tiene más de una semana sin darme respuesta”, expresó el estudiante quien ratificó que se encuentra en situación de calle y pide a las autoridades competentes que atiendan su caso y que lo escuchen.

“Si no dejas el caso como está, te va a ir peor”

Las amenazas forman parte del calvario que le ha tocado vivir a este joven, víctima de grupos presuntamente adeptos al oficialismo, quienes incluso, han llegado hasta la violencia física para evitar que le dé más largas a su caso con las RELG.

El estudiante estuvo alojado por dos semanas en el Hotel Alba Caracas, en una habitación que la Alcaldía de Libertador iba a pagar, mientras se solucionaba el caso
“El día que me sacaron de las residencias recibí acusaciones y amenazas por parte de mis compañeros. El residente Daniel León, le comunicó a la guardia patrimonial del edificio que si me dejaban pernoctar allí los responsable serían ellos”, expresó Carrillo.

El lunes 15 de junio, “en horas de la noche cuando estaba buscando para cenar a las afueras del hotel, fui sorprendido por personajes extraños que intentaron amedrentarme y fui lanzado al suelo de un empujón. Me dijeron que tenía que abandonar el caso de las residencias estudiantiles… que si no dejaba eso como estaba podían sucederme cosas peores”.

Según el estudiante, integrantes del consejo consultivo y residentes del piso seis forzaron el casillero y sacaron sus pertenencias

 

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