“Yo vengo de un país que ya no existe, solía llamarse Venezuela”

DolarToday / Jan 20, 2015 @ 1:00 pm

Con un nudo en la garganta, centenares de venezolanos salen del país en busca de oportunidades. El documental Finding Venezuela narra la historia del éxodo venezolano y las ganas de recuperar el país en el que crecieron, publica Venezuela al día

La productora y directora, Alejandra Romero, define así su audiovisual:

Yo Vengo de un país que ya no existe. Solía llamarse Venezuela… Hoy en día
cuando viajo, uso un salvoconducto…y mi pasaporte paso a ser un bonito souvenir.
Mi nombre es Alejandra Romero, y así como muchos Venezolanos me convertí en
inmigrante. Hace un poco más de 7 años comencé a escribir este documental, buscando
respuestas del porque los Venezolanos pasamos de ser casi un paraíso, a ser uno de los
países más peligrosos e inestables del mundo, cuya fractura social derivada de la
profundización de la crisis económica, el aumento de la inseguridad y la radicalización del
régimen político; razón que impulsara a que mas de un millón de Venezolanos hayamos
emigrado….y mas allá de encontrar un “Porqué?” me he conseguido un “Para Qué?”

Finding Venezuela es un trabajo documental que describe el mayor éxodo en la historia
Venezolana a través de sus protagonistas; desde el ciudadano común hasta personajes
de amplia trayectoria en la vida publica nacional. Finding Venezuela relata mediante
entrevistas y hechos, como la erosión del sistema y el desarraigo del ciudadano llevaron a
un país que era reconocido por su belleza y recursos, a uno de los peores países del
mundo.

Desde mi posición de emigrante, cámara en mano, busco la empatía con el éxodo, buscando respuestas, que me aclaren las dos Venezuelas que luchan por reencontrarse mas allá del discurso y la retórica.

He entrevistado a gente muy conocida y al ciudadano común; gente que vive en el exterior y a gente en Venezuela, gente que es perseguida políticamente y gente simplemente esta cansada de tener miedo a la incertidumbre. A pesar de sus diferencias, sus respuestas me van dibujando el país que podría renacer como el Ave Fenix.

En conjunto, es un retrato humano que tiene el deseo común de encontrar el norte perdido. Hay una Venezuela que dejamos atrás para volver a empezar; que nos mira con cierto rencor por que nuestra decisión de emigrar fue egoísta y hasta es vista como una traición, tal como describe el actor y
comediante George Harris cuando de forma jocosa en su Stand Up comedy dice: “… el otro día coloqué una foto en su cuenta de Facebook de una Lasaña que me iba a comer en un restaurante de Miami, y en minutos ya tenía una lista innumerable de comentarios, entre los que destacaban críticas como “Miraaaaaa George Harris, tu comiéndote esa lasaña mientras el país se viene abajo” … como si ese pasticho fue quien Quebró PDVSA (Empresa Estatal de Petróleo en Venezuela), En resumen la culpa la tenemos la lasaña y yo! “, dijo el comediante.

También tenemos a la otra Venezuela; la que se alimenta y asimila afuera, la que lucha por reeducarse en otras culturas, que se re-conecta desde la nostalgia y no pierde la esperanza de tener un pedacito de su país en la búsqueda, así como nos ilustra el Internacionalmente conocido Músico y Cultor Hernan Gamboa, mientras nos narra su vida como un emigrante que lucha cada día por no dejar que nuestra cultura desaparezca. Al entrevistarlo, no era posible evitar las lagrimas mientras el tocaba en su “cuatro” la icónica pieza “Venezuela”.

Diego Arria, político venezolano y economista, ExPresidente del Consejo de Seguridad de la ONU, nos hace una radiografía que explica cuál era la situación de Venezuela y cómo llegamos a la situación actual. Su entrevista describe más allá de la crítica del “qué nos paso” y porqué, la necesidad de hallar el ensaje en la generación que tiene fé de que se puede salir adelante, por que existen los elementos para hacerlo posible. Ademas añade: “Aquí, La pregunta más importante es la reflexión sobre “a donde vamos los Venezolanos” …y si somos capaces de afrontar las consecuencias y transformarlas en un cambio eficiente y duradero.”

A través de este viaje por el exilio, descubro la venezolanidad como herramienta de reconstrucción. Miro las noticias y sigo todos los eventos relativos al acontecer Venezolano. Muchas son malas noticias, pero en ocasiones hay buenas… Cada vez que la “Vinotinto” mete un gol y todos visten una sola camiseta donde no caben las ideologías ni la propaganda, o cuando participamos en el Miss Universo y la Reina Saliente que es Venezolana le entrega la Corona a otra compatriota mientras saca una bandera que no tiene 8 estrellas como la oficial y no importa por que su triunfo también es nuestro, o cuando nuestros artistas reciben un premio Grammy o un Goya, o cuando Ganamos una medalla de Oro en las Olimpiadas, o simplemente cuando vimos a Maikel Melamed hacer historia, quien a pesar de su distrofia muscular, corrió en el Marathon de Chicago, paralizando los corazones de todo un país; siguiendo literalmente paso a paso su carrera hacia la meta y demostrando que aun cuando llegó de último, ya era un ganador.

Todas estas historias me dicen que es posible sobrepasar toda esta vorágine y aunque nuestra gente va llena de inquietudes y dudas, conservan la esperanza, pues al final del día nuestro mayor legado será reencontrarnos y así volver a empezar…Sin incurrir en los mismos errores que nos trajeron aquí.

No cabe duda, que habernos ido fue una forma de volver…

 

¡COMPARTE EN TUS REDES SOCIALES!

arrow
 

Enviar por WhatsApp

 
 
 

 
¿Cuál es tu opinión?
 
 
*