El viacrucis del emprendedor en Venezuela

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El número de procedimientos que involucra poner a funcionar una empresa en otros países no supera un dígito, mientras en Venezuela son 20.

Esta cifra no incluye las trabas sobrevenidas en cada una de las instancias oficiales que son -en general- vías para procedimientos corruptos. Es el momento para poner fin al viacrucis del empresario y de los futuros emprendedores.

La Gran Aldea

Si usted cree que al tener una idea novedosa y un plan de negocios puede poner el proyecto de sus sueños en marcha y crear una empresa en Venezuela, ¡despierte!

 El emprendedor en Venezuela enfrenta el proceso más pesado del mundo para poner a funcionar una empresa, ostenta el récord mundial de duración con 230 días, seguido por Bosnia, Camboya e Irán; países que concluyen el procedimiento en menos de 80 días, una cuarta parte del tiempo que toma en Venezuela.  En la mayoría de las naciones, estos trámites se hacen entre 10 y 30 días. 

El número de procedimientos que involucra poner a funcionar una empresa en otros países no supera un dígito, mientras en Venezuela son 20.  Esta cifra no incluye las trabas sobrevenidas  en cada una de las instancias oficiales que son -en general- vías para procedimientos corruptos donde se penaliza, multa, se exigen pagos fuera de cuerda a los emprendedores y  contribuyen a la ejecución de procedimientos de por sí largos, penosos y costosos  que desaniman al futuro empresario, pueden anular su intención y con ello restar esfuerzos para contribuir al desarrollo económico del país y a la generación de oportunidades de crecimiento económico, nuevos empleos, productos y mejores salarios. 

 Son corrientes los episodios que obligan al candidato a costear la habilitación de procesos (costear un trabajo extra de funcionarios) por efectos del ejercicio de trabas y manipulaciones que demoran las respuestas y la consecución de permisos requeridos. Un ejemplo: vence un permiso en el número de días estimado por ley,  porque no han concedido otro permiso que antecede y es obligatorio para avanzar al nuevo paso, esto obliga al empresario (víctima) a pagar un monto adicional a criterio libre del funcionario para que el inconveniente sea resuelto. 

Esta operación corrupta puede denominarse como “forzar habilitaciones para obtener respuestas en procesos encadenados”, cuando un procedimiento es precedido de otros con caducidad estimada, si una parte del proceso expira,  se paraliza el resto, y hay que empezar de nuevo y de nuevo costear, a menos que se convenga en pagar una coima al funcionario que controla la entrega del permiso clave.

 Una práctica difundida es no informar fechas de vencimiento y multar al candidato a empresario. Estas multas son aplicadas a libre criterio de los funcionarios, en la institución responsable de impuesto el monto promedio de la multa es 10 mil dólares si se incurre en el error de pagar esta multa abusiva, la institución gubernamental habrá conseguido una presa extorsionable y de seguidas se crearán las condiciones para aplicar otra multa, esta vez de 5 mil dólares.  Los funcionarios deben creer que si accedió a pagar una vez , seguirá pagando.

 Muchos analistas opinan que la lenidad y permisividad en la aplicación de multas y pagos ilegales se debe a la realidad que representa los bajos salarios de los funcionarios. Pareciera que la orden es rebuscarse en prácticas ilícitas para compensar los bajos salarios. 

Estos procedimientos se cumplen en todas las fases del proceso, por esa razón obtener un permiso para el funcionamiento de una nueva empresa constituye un proceso corrupto, demorado y contrario a la necesidad de expandir la economía. 

Esta realidad es afectada y complementada por las políticas de amenazas de expropiación de las empresas y por los controles abusivos e intervenciones en el desenvolvimiento de las empresas, causas determinantes de que de las 12 mil compañías existentes antes de socialismo siglo XXI hoy sólo permanezcan 2 mil duramente en pie, víctimas permanentes de los abusos jurídicos, procedimentales y la  corrupción del régimen en el poder.

Estos son los pasos generales para crear una empresa en Venezuela:

I.Registrar la empresa en el Registro Mercantil:  un registro público donde se inscriben todas las empresas y sociedades mercantiles que actúan en el país. Comprende los siguientes procedimientos:

  • Acta constitutiva:  es el documento legal que establece la creación de la empresa y debe contener información como el objeto social, la razón social, el capital social, la duración de la empresa, entre otros.
  • Estatutos de la empresa:  son el conjunto de normas que regulan la organización y el funcionamiento de la empresa. En ellos se establecen las reglas para la toma de decisiones, la distribución de ganancias, el gobierno corporativo, entre otros.
  • Identificación de los fundadores: es necesario presentar la cédula de identidad de los fundadores o representantes legales de la empresa.
  • Registro de firmas: se debe registrar la firma de los fundadores o representantes legales de la empresa ante el Registro Mercantil.
  • Pago de aranceles: se deben pagar los aranceles correspondientes al registro de la empresa en el Registro Mercantil.
  • Estos procedimientos para cumplirse tardarían máximo 3 meses. Lo que obliga al solicitante a habilitar, costear, procedimientos cuyo costo es según la libre decisión del registrador. Costo promedio de habilitación 1.200$. 

II.Obtención del RIF: El Registro de Información Fiscal (RIF) es un documento que identifica a la empresa como contribuyente ante el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT). Requiere presentar la documentación de la empresa en una oficina del SENIAT.

Estos son algunos de los requisitos para obtener el Registro de Información Fiscal (RIF) en Venezuela:

  • Solicitud de inscripción en línea: se hace a través del portal del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT). Presentar el formulario de inscripción acompañado de los documentos requeridos.
  • Identificación del solicitante: se debe presentar la cédula de identidad del solicitante o el Registro Único de Información Fiscal (RIF) en caso de ser una empresa.
  • Comprobante de domicilio fiscal: exige un comprobante de domicilio fiscal, o un recibo de servicio público, una constancia de residencia, entre otros.
  • Constancia de Registro Mercantil: es obligatorio presentar la constancia de inscripción en el Registro Mercantil de la empresa.
  • Documentos adicionales: según el tipo de empresa y la actividad correspondiente, se pueden requerir documentos adicionales, como la licencia de funcionamiento, el acta constitutiva, entre otros.

III. Obtener los permisos necesarios: según el tipo de empresa y su actividad, se pueden exigir permisos adicionales como permiso sanitario o permiso de uso de suelo. Estos varían según cada caso.

  • Solicitud de inscripción: se efectúa en línea a través del portal del IVSS. Se debe completar el formulario de inscripción y adjuntar los documentos requeridos.
  • Identificación del empleador: la cédula de identidad del empleador o el Registro Único de Información Fiscal (RIF) si se trata de una empresa.
  • Identificación de los trabajadores: se deben presentar las cédulas de identidad de los trabajadores que serán afiliados al IVSS.
  • Comprobante de domicilio fiscal: requiere un comprobante de domicilio fiscal, un recibo de servicio público, una constancia de residencia, entre otros.
  • Documentos adicionales: según el tipo de empresa y  su actividad, se pueden requerir documentos adicionales, la constancia de inscripción en el Registro Mercantil, la licencia de funcionamiento, entre otros.

IV. Registrar la empresa en el sistema de seguridad social:  en Venezuela, las empresas están obligadas a pagar una serie de contribuciones y aportes a la seguridad social para sus empleados.

 Estos son los principales conceptos y porcentajes:

  • Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS): el aporte que realiza la empresa es del 9% del salario integral de cada trabajador.
  • Fondo de Ahorro Obligatorio para la Vivienda (FAOV): el aporte que realiza la empresa es del 1% del salario integral de cada trabajador.
  • Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (INCES): el aporte que realiza la empresa es del 2% del salario integral de cada trabajador.
  • Fondo Nacional de Prestaciones Sociales (FPNS): el aporte que realiza la empresa es del 9% del salario integral de cada trabajador.

V. La licencia de funcionamiento: imprescindible para iniciar operaciones. La otorga la alcaldía del municipio donde se encuentra la empresa.

Estos son algunos de los requisitos comunes para obtener la licencia de funcionamiento en Venezuela:

  • Solicitud de licencia: Comienza con la presentación de una solicitud de licencia de funcionamiento ante la autoridad correspondiente, las condiciones y requisitos varían en los distintos municipios.
  • Permiso de uso de suelo: lo emite la autoridad municipal correspondiente. Este documento verifica que la actividad que se realizará en el lugar está permitida por el uso de suelo de la zona.
  • Permiso sanitario: expedido por el Ministerio de Salud. Este documento verifica que las instalaciones y actividades de la empresa cumplen con las normas sanitarias y de higiene necesarias.
  • Registro de información fiscal (RIF): la empresa debe estar registrada en el Registro de Información Fiscal (RIF), lo que exige estar al día con las obligaciones tributarias.
  • Pago de impuestos y tasas: cancelar las tasas e impuestos correspondientes para la obtención de la licencia de funcionamiento.
  • Permisos de trabajo para los empleados extranjeros: en el caso de contratar a empleados extranjeros, estos requieren los permisos de trabajo necesarios antes de comenzar a trabajar en el país.

Algunos datos adicionales.

Tipos de impuestos y sus porcentajes para las empresas en Venezuela.

En Venezuela, las empresas están sujetas al pago de diversos impuestos y contribuciones. Algunos de los principales  son los siguientes:

  • Impuesto Sobre la Renta (ISLR): aplica a las ganancias obtenidas por las empresas. El porcentaje varía según el nivel de ganancia anual. El porcentaje máximo para 2023 es del 34%.
  • Impuesto al Valor Agregado (IVA): aplica a la venta de bienes y servicios. La tasa general es del 16%.
  • Contribución Especial sobre Precios y Servicios (CEPA): aplica a los bienes y servicios importados y a los producidos en el país. El porcentaje varía según el tipo de bien o servicio, pero puede llegar hasta el 15%.
  • Impuesto Municipal:  aplica a las actividades comerciales en los municipios. El porcentaje varía según la ubicación de la empresa y la actividad económica, pero puede llegar hasta el 10%.
  • Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF):  aplica a las transacciones financieras superiores a cierto monto. El porcentaje es del 0,75%.

Estos porcentajes pueden estar sujetos a cambios y existen ciertas exenciones y beneficios fiscales para algunas empresas según su actividad económica y otros factores. Estos requisitos están bajo control del funcionario.

Algunas conclusiones.

Los servicios en línea funcionan solo para recibir el pago de impuestos, pero están en permanente caída para emitir recibos de cumplimiento de pago de servicios.

Las instituciones que intervienen en este proceso de creación de empresas y de velar por su funcionamiento muestran un comportamiento que no favorece la creación de nuevas entidades, actúan en sentido contrario. Crear empresa no es concebido como un aporte al crecimiento económico, el surgimiento de nuevos empleos y oportunidades, constituye adversamente una presa de la cual se pueden obtener beneficios discrecionales y fraudulentos.

Esta situación, de gran impacto en la economía venezolana, debe ser analizada y reconducida de forma inmediata. La explicación de la conducta de los gobiernos venezolanos, históricamente negativa frente a los emprendedores y empresarios, tiene obligatoriamente que ser reconocida, limpiada y convertirse en lo contrario, una vía para el crecimiento de iniciativas empresariales básicas para alcanzar un bienestar económico del país.

 Es el momento para poner fin al viacrucis del empresario y de los futuros emprendedores. Urgente poner manos a la obra en beneficio de todos, desestatizar y estimular el surgimiento de iniciativas ciudadanas, fundar el crecimiento en una ética del trabajo y no esconderse en el volumen de una renta manejada discrecionalmente por quienes concentran el poder. Bienvenida la nueva democracia.

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