La guerra entre Israel y Hamas podría afectar el suministro de petróleo en el mundo y provocar alzas en los precios

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La actual crisis en Oriente Medio plantea preocupaciones sobre el suministro global de petróleo y un posible aumento de los precios. Sin embargo, los expertos aseguran que no se espera una repetición de los aumentos catastróficos en los precios ni las largas filas en las gasolineras que se vieron durante el embargo petrolero árabe de 1973.

Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, señala que la guerra entre Israel y Hamas no es una buena noticia para los mercados petroleros, que ya están afectados por los recortes en la producción de Arabia Saudita y Rusia, así como por la posible mayor demanda en China. Advierte que el conflicto podría provocar alzas de precios, lo cual sería negativo para la inflación, especialmente para los países en desarrollo que importan petróleo y otros combustibles.

Aunque la Franja de Gaza no es una importante región productora de petróleo, la situación actual amenaza la disponibilidad del crudo, lo cual podría afectar el mercado. Además, existe la preocupación de que los combates puedan complicar la situación en Irán, país que alberga algunas de las mayores reservas petroleras del mundo. Cualquier daño a la infraestructura petrolera iraní o una interrupción en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa gran parte de los suministros mundiales, podría tener un impacto significativo en los precios del petróleo a nivel global.

Sin embargo, los analistas señalan que para que haya un cambio sostenido en los precios, sería necesario una interrupción en el suministro. Mientras tanto, el mercado del petróleo se mantiene inestable y los sucesos en Oriente Medio están siendo monitoreados de cerca.

A diferencia de la década de 1970, es poco probable que se repitan las largas filas en las gasolineras debido a que la producción de petróleo en Estados Unidos se encuentra en su nivel más alto de la historia. La producción petrolera estadounidense ha alcanzado niveles récord y esto ha fortalecido la posición del país en el sector energético. Según Mike Sommers, presidente y director general del Instituto Estadounidense del Petróleo, la fortaleza estadounidense en el sector energético es una fuente de seguridad y prosperidad a nivel mundial.

Sin embargo, existen puntos impredecibles en el mercado de energía que podrían influir en los precios del petróleo. Uno de ellos es el suministro de petróleo iraní, ya que Estados Unidos ha tolerado algunas exportaciones de crudo iraní a destinos como China para evitar un incremento en los precios de la gasolina y la inflación. Si el conflicto en Gaza se agrava y Estados Unidos decide aplicar sanciones petroleras más estrictas contra Irán, el mercado petrolero se vería notablemente afectado.

Otro factor impredecible es la respuesta de Arabia Saudita ante una posible restricción en el suministro de petróleo iraní. Aunque los sauditas podrían recibir con beneplácito los aumentos en los precios del crudo, no desean un aumento masivo que provoque inflación y una posible recesión en los países consumidores de petróleo.

Además, la situación en Venezuela también podría influir en el mercado petrolero. Estados Unidos ha suspendido temporalmente algunas sanciones al sector petrolero venezolano después de que el gobierno y una facción de la oposición acordaron trabajar juntos para alcanzar reformas electorales. Aunque se espera un aumento en la producción venezolana en los próximos años, actualmente se estima que el incremento sería relativamente pequeño.

En resumen, la crisis actual en Oriente Medio plantea preocupaciones sobre el suministro global de petróleo y los precios. Aunque no se espera una repetición de los aumentos catastróficos en los precios y las largas filas en las gasolineras de la década de 1970, el mercado del petróleo se mantiene inestable y está sujeto a factores impredecibles como el suministro de petróleo iraní, la respuesta de Arabia Saudita y la situación en Venezuela.