La tragedia de Jeffrey Hunter, el actor que le dio por primera vez en el cine un rostro a Jesús

0
789

Aunque en los últimos años casi ningún canal de televisión cambia su programación por Semana Santa, décadas atrás era común que, el Viernes Santo, se emitieran películas religiosas. Una situación muy curiosa ocurre en Chile donde la Televisión Nacional lleva 41 años consecutivos transmitiendo Jesús de Nazareth de Franco Zeffirelli y duplica la audiencia de su competencia. Hasta el estreno de la obra de Zeffirelli, en muchos países, Rey de reyes era de exhibición obligada cada Viernes Santo.

INFOBAE

Más allá de creencias o cuestiones de fe, la Biblia inspiró historias muy cinematográficas. Solo por nombrar algunas producciones del siglo pasado, en 1961 Anthony Quin protagonizó Barrabás, que narra la vida del ladrón liberado en lugar de Jesús; Los Diez Mandamientos filmada en 1956 cuenta la historia de Moisés; Pier Paolo Pasolini dirigió El Evangelio según San Mateo; y en 1949 llegó al cine Sansón y Dalila.

Filmar estas historias es un desafío más que interesante. No solo por lo atractivo de los personajes, también por el despliegue visual que implica recrear la época en que transcurrieron los hechos. Cuando en 1960 a Jeffrey Hunter le ofrecieron ocupar el rol de Jesús en Rey de Reyes su respuesta fue un rotundo sí.

A principio de los 50 existían dos grandes estrellas: Robert Wagner y Jeffrey Hunter. Galanazos, buenos actores, eran las figuras destacadas de la poderosa 20th Century Fox.

El primer protagónico de Hunter fue en Llanto en el pantano y luego en El marino de su majestad. “Para mí, Jeff es el apogeo de la juventud estadounidense. Parece que acaba de salir de un campus universitario. Es extremadamente guapo, pero eso no es lo que me impresiona. Tiene una especie de … bueno, un tipo de magnetismo que lo abarca todo”. ¿Quién opinó esto? Marylin Monroe.

Además de bello, Hunter era buen actor, tanto que John Ford uno de los directores y productores más influyentes había trabajado en tres películas con él. No solo Ford quería tener a Hunter en sus proyectos, también Nicholas Ray que lo llamó para La verdadera historia de Jesse James. La dupla de director y dirigido funcionó tan bien que cuando tres años después a Ray le ofrecieron dirigir Rey de Reyes no dudó en quién sería el protagonista: Hunter.

El actor aceptó sin titubear. No solo trabajaría con un director con el que congeniaba, además participaría en una superproducción de época. En sus comienzos había sido parte de Julio César, pero en rol secundario ahora sería el protagonista. Cuando le preguntaban por qué creía que lo habían elegido, respondía: “Cristo era carpintero y tenía 33 años. Yo tengo la misma edad y supongo que mi físico encaja con las descripciones de Jesús que aparecen en el Evangelio”.

Su explicación parecía creíble excepto por un detalle. Ninguna cita del Nuevo Testamento hace referencia a cómo era el aspecto físico de Jesucristo. No se describe si era alto o bajo, si sus ojos eran oscuros o claros, ni si sus cabellos eran negros o rubios. Para los evangelistas era más importantes difundir el mensaje de Jesús que describir sus características físicas, algo maravilloso para los creyentes pero que desespera a los directores de casting.

Más detalles en INFOBAE