Luis Vicente León: Ruta de la abstención tradicional no va para ningún lado

@DolarToday / Aug 31, 2020 @ 7:00 pm

Luis Vicente León: Ruta de la abstención tradicional no va para ningún lado

El analista asegura que el mayor riesgo de Nicolás Maduro es un movimiento interno en el chavismo y no la oposición

Danny Leguízamo / El Cooperante

Para Luis Vicente León la oposición está obligada a presentar una estrategia novedosa tras el llamado a la abstención, pues «los caminos recorridos ya no funcionan». Según sus estimaciones, apenas el 10% de la población está «muy segura» de votar en las próximas elecciones. Pero luego advierte: el mantra del cese de la usurpación no ha funcionado.

Luis Vicente León es economista y presidente de la firma Datanálisis. En una entrevista concedida a El Cooperante asegura que Juan Guaidó ha hecho lo correcto al llamar a un pacto unitario de todas las fuerzas que componen la oposición.

Y hace salvedades: pese a que Nicolás Maduro tiene una base de respaldo precaria y apenas 10% de los electores está muy seguro de ir a votar, la oposición debe plantear una alternativa diferente a lo ya explorado, pues las sanciones solamente funcionan para presionar y no para tumbar gobiernos.

Se aproximan las elecciones parlamentarias y Guaidó busca un reacomodo de las fuerzas internas de la oposición ¿Cree que este pacto unitario pueda reconciliar a una oposición tradicionalmente proclive a las divisiones?

Las divisiones en la oposición son naturales. Hay dos posiciones y yo no las critico. Cada una tiene argumentos interesantes. El tema es que la oposición llegó a un punto donde no se trata de un dilema de votar o no, es un dilema casi que de perder-perder, porque sabemos que no hay condiciones competitivas y que el árbitro está sesgado.

¿Por qué podrías tener interés en votar? Porque quieres mover la gente, obligar al adversario a que haga el fraude, como lo que pasó con Toledo en Perú o en Bolivia contra Evo Morales, pero eso solo ocurre cuando tienes la posibilidad de mover a la gente y lamentablemente, ese no es el caso hoy. Pero la otra parte también es compleja: pedirle a la oposición que se abstenga, sabiendo que la abstención tampoco tiene una propuesta alternativa posterior.

La respuesta de Guaidó me pareció muy inteligente, él sabe lo que está pasando, sabe que no puede participar y sabe que la abstención tampoco resuelve el problema y ha llamado a una ruta de reconstrucción de la oposición. Si tendrá éxito o no, no lo sé.

¿Y es posible una ruta alternativa llamando a la abstención?

No estoy diciendo que me sepa la ruta de éxito, pero creo que está claro que la ruta de abstención tradicional no va para ningún lado. Tendrías que proponer cosas distintas, muy nuevas y renovadoras, porque si vas a la abstención debes explicar a la gente qué vas hacer después y que esto se convierta en un instrumento de lucha, porque de lo contrario, vas a perder el interés de la gente.

Tendrías que estar planteando una triangulación política. Todo al mismo momento, pero todo esto exige acuerdos, reuniones, planificaciones, a la oposición unida y mucha creatividad de aquí a diciembre, porque las cosas ya recorridas no funcionan.

¿Incluyendo la protesta?

Sí, incluyéndola, porque la capacidad de movilización ahora es muy baja. Tendrías que reconstruir un motivo. Ya no hay capacidad de eso. La gente no tiene esperanza, y se pregunta ¿para qué tomar riesgos? Debes reconstruir la esperanza y ese es el reto importante de la oposición. No sé a dónde va la propuesta de Guaidó, pero al menos intenta una reconstrucción de algo diferente. Puede ser otra decepción, no lo dudo, pero algo debe hacer.

¿La sanciones actúan como válvula de presión para qué?

Allí está el problema, porque las que han sido útiles son las que producen presiones para la negociación. Cuando supones que la sanción aplicada será usada para sacar a un gobierno, normalmente desconoces lo que han sido las sanciones el mundo. En Cuba, en Irán, en Siria, en Corea del Norte, esas sanciones nunca sacan gobiernos. Pero en Venezuela, las negociaciones se han plateando desde una posición minoritaria, la oposición le ha dicho a Maduro: entrégame el poder. Le ha planteado eso desde una posición en la que no controla el poder, las armas, ni el territorio. Esto no es un tema de mayorías sino de control.

Creo que la sanción es útil a medida de que se plantea y diseña como una opción y que se puedan ceder cosas para que libere el poder, pero en este momento, sobre todo con las sanciones generales, económicas, financieras y petroleras, son sanciones que no obligan al gobierno a negociar sino que lo han hecho a acostumbrarse a su situación. Las sanciones han terminado de incrementar el deterior de una situación de crisis que el gobierno había generado, a la gente se le empieza a olvidar que quien generó la crisis es la revolución y empieza a pensar quien está magnificando la crisis que es la sanción. Por lo tanto la sanción se hace impopular y la probabilidad de éxito de ella es cada vez menor.

¿Qué números tiene de una posible participación en el proceso convocado por el CNE?

En este momento, más del 40% dice que votaría pero solo cerca del 10% está muy dispuesto. Si fuera una elección histórica te diría que es muy bajo, porque según la historia solo participa quien está muy dispuesto a votar. De ser así, sería muy baja, pero hemos visto eventos que alrededor de una propuesta, la gente que está dispuesta busca una razón por la cual participar y que el 40% está dispuestos no es malo. Una campaña podría motivar a la gente.

Hay algún sector que ha acudido al llamado de Guaidó argumentando que solo participarían si se retoma el mantra del cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. ¿Es todavía posible este mantra?

Tú has dicho que quieres como oposición el cese de la usurpación, un gobierno de transición y elecciones libres. Has luchado por ello y ¿cuál ha sido tu éxito? Ninguno. ¿Me dices como líder opositor que estás repitiendo lo mismo que no ha funcionado en año y medio? ¿La oferta es la misma de un discurso vacío? Si repites lo mismo, es el mismo resultado.

Todos queremos o la mayoría quiere el cese de la usurpación, un gobierno de transición y elecciones libres, pero que yo lo quiera o que sea éticamente válido no es lo mismo a que lo pueda lograr. Si no lo he podido lograr con un discursito simplista, sin la fuerza ni el poder de negociación, debo entender que voy a tener que cambiarlo eventualmente, porque si no simplemente soy un loco que conduzco a un barranco a un país, como lo han conducido, por cierto.

¿Cómo ve la situación interna del oficialismo?

Maduro no ganaría ni la elección de una junta de condominio de Miraflores, porque no lo quieren ni dentro del chavismo. El nivel de soporte por Chávez es infinitamente superior al de Maduro, el de Chávez quintuplica al de Maduro aun estando muerto. Básicamente esto te dice que la gente del chavismo original tampoco confía ni quiere a Maduro. Maduro ha logrado que las elecciones no representen ni puedan representar la opinión de la población.
El peligro más importante que tiene Maduro no es la oposición, que ha demostrado capacidad de cambio, sino que construyan una propia fuerza interna de su propia revolución que lo saque del poder.

¿Las sanciones aumentan la unidad interna del chavismo?

Si la sanción no es claramente reversible se convierte en un bloqueador de la negociación. Porque si me dices que ya me jodí, entonces para qué voy a negociar. Ven y destrúyeme de una vez, pero no voy a negociar si no es reversible lo que me hiciste

 

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