Maduro informa crecimiento de 7% en primer trimestre y expertos dicen que fue menos de 2%

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Nicolás Maduro afirmó que la economía venezolana tuvo un crecimiento de 7% en el primer trimestre de 2024. Aunque es un resultado positivo si se compara con otros períodos, estos números distan mucho de las proyecciones de consultoras privadas y de académicos, quienes estimaron un PIB de entre 1% y 2%.

TalCual

Las proyecciones sobre la economía venezolana en el primer trimestre de 2024 publicadas por consultoras y académicos pueden calificarse de «moderadas». A pesar de la flexibilización de las sanciones de Estados Unidos contra empresas estatales como Petróleos de Venezuela (Pdvsa) desde la última parte de 2024, se esperaba una notable mejoría en la producción del país. Las estimaciones de privados dan cuenta de un crecimiento de entre 1% a 2%, mientras que las cifras oficiales avalan la optimista cifra de 7%.

El gobernante Nicolás Maduro afirmó el pasado viernes 24 de mayo que el país tuvo un resultado positivo en diversos indicadores como el Producto Interno Bruto (PIB), la inflación, el tipo de cambio y la recaudación tributaria. «Venezuela registró el margen de inflación más bajo de los últimos 12 años (…) El precio del dólar -en los últimos siete meses- es el más estable desde el año 2012 y registra los índices de abastecimiento más altos de los últimos 30 años con productos de calidad».

En cuanto al PIB, agregó que el país suma 11 trimestres de crecimiento económico continuo y que solo en el primer trimestre de 2024, los datos de crecimiento superan el 7%. A su juicio, Venezuela tendrá una expansión de más de 8% al final del año «con sanciones o sin sanciones».

Hasta la fecha, el Banco Central de Venezuela (BCV) no ha publicado las cifras oficiales del PIB general, petrolero y no petrolero, ni la balanza de pagos con los datos de importaciones y exportaciones. La última información al respecto en su página web es la del primer trimestre de 2019.

La cifra de 7% anunciada por Maduro dista mucho de las proyecciones de consultoras privadas y de académicos. Sus análisis destacan que en el transcurso de este primer trimestre, las expectativas sobre el desempeño del sector petrolero y la gestión del gasto público se han modificado sustancialmente, afectando negativamente a la actividad económica interna.

De acuerdo con el indicador mensual de actividad económica del Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), en el primer trimestre de 2024 la economía se expandió 2%. Se explicó que este resultado estuvo influido de manera determinante por el incremento de la producción petrolera en 20%, la cual obedeció al aumento de la extracción de hidrocarburos por parte de la empresa norteamericana Chevron. En contraste, la actividad no petrolera registró un alza moderada del 1%.

«Indicadores relevantes de la actividad económica no petrolera registraron mejoras, como la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el crédito bancario. Por el contrario, el gasto público real experimentó una disminución», lo que impactó negativamente en la actividad económica privada.

Para los economistas del OVF durante los tres primeros meses de 2024, el gobierno acentuó la política de estabilidad del tipo de cambio con el objeto de disminuir la inflación, pero a costa de una mayor recuperación económica. Entre los puntos más relevantes en el período destaca:

  • Como consecuencia de lo anterior, la tasa de inflación se ha desacelerado aunque el tipo de cambio real se ha apreciado de manera considerable.
  • La actividad económica registró una moderada expansión apuntalada por la mayor producción de petróleo, mientras que la economía no petrolera permanece estancada.
  • Las reservas internacionales del BCV registraron un alza, a diferencia del trimestre similar de años previos.

Para la consultora Ecoanalítica, el primer trimestre fue lento para la economía, pero observó brotes verdes en el sector comercial quizás relacionados con una reacción del gasto de los hogares y de las empresas, gracias a una estabilidad de precios motivada por la inflación relativamente baja desde los meses anteriores. En sus proyecciones del PIB señalaron que fue apenas de 1% al compararse con el primer trimestre de 2023, que fue de caída frente al leve reimpulso que experimentó la economía en 2022.

Asdrúbal Oliveros, socio director de Ecoanalítica, dijo en un evento sobre «Perspectivas» a finales de abril que este incremento es positivo, pero que sigue siendo muy débil para las necesidades de crecimiento del país.

«El primer trimestre ha estado marcado por una economía que muestra ligeros signos de recuperación, pero muy débil. Probablemente vemos crecimiento del PIB en torno a 1%, una expansión del consumo privado en 2%, las ventas comerciales las hemos visto creciendo en torno al 10%. Son indicadores positivos que se suman a la estabilidad de precios y cambiaria, pero siguen siendo muy débiles», agregó.

Crecimiento para final del año

En su «Informe de Coyuntura Venezuela» de abril, el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) explicó que el bajo nivel de la demanda agregada doméstica y lo poco expansiva que ha sido la gestión fiscal, a la par del incremento en el ingreso de divisas de origen petrolero, permitieron que se haya logrado avances en la estabilización de los precios y el tipo de cambio nominal. Sin embargo, Venezuela sigue siendo uno de los países más inflacionarios del mundo, con un acentuado problema de pobreza y desigualdad socio-económica.

«Debemos reiterar que, sin reformas estructurales, será difícil avanzar en la estabilización y en ruta de un crecimiento sostenido», destacaron los académicos en su informe.

Para el Instituto es «bastante complicado» predecir la evolución de las variables más importantes de la economía venezolana, dada la incertidumbre asociada al desenvolvimiento de los múltiples factores, internos y externos. Mencionaron que en lo que queda de 2024, dependerá «de la estabilidad política interna, la intensidad con la que se apliquen las sanciones internacionales y el riguroso control del financiamiento monetario del déficit del sector público».

Con esta advertencia, proyectaron que, al finalizar diciembre de este año, el PIB del país habrá crecido 4,5%; una cifra también lejana a la estimación de Maduro de 8%.

A juicio de Ecoanalítica, hay que esperar al segundo trimestre, «que es quizás la verdadera prueba de fuego para la economía» venezolana. Aunque prevén que entre abril y junio se registre un incremento relativamente importante en el sector comercial, que es el que agrega más valor actualmente al PIB del sector privado.

Al evaluar el impacto de la reinstauración de las sanciones a la industria petrolera venezolana, la consultora sostiene que la economía podría tener un crecimiento en torno a 4% al cierre de 2024. Esto a pesar de que el Estado podría perder cerca de 3.000 millones de dólares en ingresos, debido a un mayor descuento por la venta del crudo en mercados internacionales y ante una producción petrolera que no crece demasiado.

Sobre el resultado que tendrá el país a final de año, el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB señaló en su informe de abril que, de lograrse su tasa de crecimiento estimada de 4,5%, «el tamaño de la economía este año sería similar al que ya había alcanzado en 1969». No obstante, un crecimiento como el que estima el gobierno de Maduro de 8% tampoco contribuiría a mostrar los niveles de los años 60.

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