«Un paso atrás para la humanidad»: las últimas palabras de Kenneth Eugene Smith, el primer reo ejecutado con nitrógeno en Estados Unidos

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Probablemente las últimas palabras de Kenneth Eugene Smith se recordarán durante mucho tiempo en Alabama.

El reo, condenado a muerte por un asesinato cometido en 1988, fue ejecutado por las autoridades de ese estado la noche del jueves mediante hipoxia de nitrógeno, un controvertido método que nunca antes se había usado en Estados Unidos y del que tampoco hay registros oficiales en otros países.

En su último día de vida Smith recibió la visita de miembros de su familia, dos amigos, su consejero espiritual y su abogado.

Y su última comida fue bistec y huevos con croquetas de papa.

La frase

«Esta noche, Alabama hace dar a la humanidad un paso atrás» fue la última frase de Smith, que murió a los 58 años tras casi tres décadas en el corredor de la muerte.

Se trata de una clara crítica a la política del estado sureño, una excepción en la tendencia general de Estados Unidos que cada vez aplica menos la pena de muerte.

Alabama es el estado que tiene más presos per cápita en el corredor de la muerte, con 3,3 por cada 100.000 habitantes, y el cuarto en número total de sentenciados, con 164.

Además, es uno de los cinco estados que ejecutaron penas de muerte en 2023 y uno de los siete que dictaron nuevas sentencias de muerte en ese mismo año.

En sus últimos momentos con vida, Smith también agradeció el apoyo de sus seres queridos: “Gracias por apoyarme. Los amo a todos”, afirmó.

Smith fue declarado culpable del asesinato de una mujer hace 35 años.

Según la sentencia, apuñaló y golpeó hasta la muerte a Elizabeth Sennett en el año 1988 en un asesinato a sueldo ordenado por su marido, Charles Sennett, un predicador endeudado que orquestó el plan para cobrar el dinero del seguro.

Su compañero sicario, John Forrest Parker, fue ejecutado en 2010.

En el juicio Smith admitió haber estado presente cuando mataron a la víctima, pero aseguró no haber participado en el ataque.

El proceso concluyó en 1996, cuando el jurado declaró a Smith culpable por una decisión casi unánime (11 a 1) y recomendó cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, pero el juez decidió condenarlo a muerte.

El reo ya había sobrevivido a un primer intento de ejecución en 2022, cuando intentaron suministrarle una inyección letal pero no le encontraron la vena.

Un polémico método

Alabama y otros dos estados de EE UU aprobaron el uso de la hipoxia por nitrógeno como método alternativo de ejecución, porque las sustancias utilizadas en las inyecciones letales se han vuelto más difíciles de encontrar.

Antes de la ejecución, autoridades de Alabama aseguraron que el nitrógeno haría perder el conocimiento al reo en pocos segundos antes de causarle la muerte en cuestión de minutos.

Testigos de la ejecución afirmaron que Smith tembló y estuvo respirando fuerte durante unos minutos antes de morir.

Según el comisionado penitenciario de Alabama, John Hamm, se trató de movimientos involuntarios.

El método fue denunciado por algunos profesionales médicos, que advirtieron que podría causar una serie de percances catastróficos, que van desde convulsiones violentas hasta la supervivencia en estado vegetativo.

La ONU expresó graves preocupaciones sobre este caso a través de su Oficina de Derechos Humanos.

Este organismo había exigido a Alabama que detuviera la ejecución de Smith al considerar que podría incurrir en tortura y violar al menos dos acuerdos internacionales suscritos por Estados Unidos.

El estado, sin embargo, hizo caso omiso a las peticiones y quejas de la ONU y otras organizaciones que le pedían dar marcha atrás.

Con información de El Nacional