Amnistía Internacional pidió a las autoridades israelíes y palestinas “evitar un mayor derramamiento de sangre”

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La organización no gubernamental Amnistía Internacional (AI) ha expresado su preocupación por el sufrimiento de los civiles durante el reciente enfrentamiento entre Israel y Hamas. En un comunicado publicado en su página web, AI pidió a las autoridades israelíes y palestinas que hagan todo lo posible para proteger la vida de los civiles en medio de los combates.

AI denunció el creciente número de muertes de civiles en Gaza, Israel y Cisjordania, y exhortó a ambas partes a cumplir con los principios del Derecho Internacional Humanitario. La secretaria general de AI, Agnès Callamard, recordó que atacar a civiles de manera deliberada, realizar ataques desproporcionados y llevar a cabo ataques indiscriminados son crímenes de guerra.

La organización también hizo un llamado a los grupos armados palestinos para que se abstengan de atacar a civiles y utilizar armas indiscriminadas, y destacó que estos actos son considerados crímenes de guerra. AI instó a la liberación inmediata e incondicional de todos los civiles retenidos como rehenes y a asegurar que reciban atención médica adecuada.

En su comunicado, Amnistía Internacional urgió a la comunidad internacional a intervenir y proteger a los civiles, con el fin de prevenir más sufrimiento. Cabe mencionar que la Corte Penal Internacional inició una investigación sobre la situación en Palestina en 2021, incluyendo crímenes de derecho internacional cometidos por todas las partes involucradas en los enfrentamientos actuales.

Mientras tanto, el ejército israelí informó que aún se están llevando a cabo combates en varios lugares, con cientos de infiltrados que han penetrado en el país por diferentes vías. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró que están en guerra y ordenó la movilización de reservistas. Prometió utilizar toda la fuerza militar para destruir las capacidades de Hamas y llamó a los palestinos a abandonar el territorio.

En medio de la escalada, el Ministerio de Energía de Israel ordenó cortar el suministro de electricidad a Gaza, donde residen 2,3 millones de palestinos. Según el ejército israelí, la escalada ha dejado más de 300 muertos y miles de heridos en el lado israelí, y se acusa a Hamas de cometer masacres contra civiles en sus propias viviendas.