Bancos Locales de Semillas, una iniciativa para construir soberanía alimentaria desde las comunidades rurales 

0
329

En Venezuela, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) está llevando a cabo una serie de iniciativas para fortalecer la producción, diversificación, conservación y distribución de semillas de calidad, con el objetivo de contribuir a la seguridad alimentaria y nutricional del país.

Para lograr esto, la FAO ha establecido alianzas estratégicas con diferentes entidades gubernamentales, como el Ministerio del Poder Popular para la Agricultura Productiva y Tierras, el Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología, y el Ministerio del Poder Popular para la Agricultura Urbana. Además, también participan otros ministerios, como el de Pueblos Indígenas, el de la Mujer y la Igualdad de Género, y el de Educación, con el fin de ejecutar proyectos conjuntos para promover la seguridad y soberanía alimentaria del país.

La FAO considera que la agricultura no solo es fundamental para el sustento humano, sino que también desempeña un papel importante en la economía, la sociedad y el medio ambiente. Por lo tanto, es prioritario establecer relaciones interinstitucionales que promuevan el fortalecimiento de los modelos de producción y comercialización de semillas de cereales y leguminosas de calidad. Esto implica la colaboración entre organizaciones comunitarias locales, el sector privado agroindustrial de semillas en Venezuela y las instituciones públicas encargadas de la gobernanza del sector.

Una de las principales acciones que se están llevando a cabo es la creación de Bancos Locales de Semillas (BLS). Estos bancos son una estrategia comunitaria que busca asegurar el acceso y la disponibilidad de semillas de calidad en las comunidades rurales. Además, permiten garantizar la reserva de semillas para situaciones de desastres naturales o escasez en el mercado.

En los BLS se fomenta el intercambio de semillas y conocimientos, lo que reduce los gastos de compra y preservación. Además, contribuyen a la conservación de la diversidad local de cultivos, tanto en términos materiales como inmateriales. Por tanto, estos bancos se convierten en espacios para preservar el patrimonio cultural y ancestral de las comunidades.

Es importante destacar que las mujeres desempeñan un papel fundamental en la formación de los BLS, por lo que se busca garantizar su participación mínima del 50%. Además, las decisiones en los BLS se toman de manera consensuada en asambleas, lo que los convierte en organizaciones arraigadas en la comunidad.

Otro aspecto importante es que los ingresos obtenidos de la venta de semillas pueden ser utilizados para establecer sistemas de crédito y ahorro comunitario para los miembros de los BLS. Esto permite diversificar y optimizar la producción y los procesos en general.

Para garantizar la sostenibilidad de los BLS, se promueve un sistema de retorno de las semillas por parte de los agricultores. Además, los procesos de intercambio pueden incluir el préstamo de semillas y trueques.

Las semillas son la base de los sistemas agroalimentarios y su producción, diversificación, mejoramiento, almacenamiento e intercambio son fundamentales para lograr la independencia, seguridad y soberanía alimentaria de las comunidades rurales y los pueblos en general. En este sentido, la FAO está contribuyendo a la conservación y sostenibilidad de los sistemas de producción y mejoramiento de semillas y cultivos de alto valor nutricional en Venezuela.

Estas acciones no solo benefician el acceso a alimentos para el pueblo venezolano, sino que también contribuyen al desarrollo económico del país y al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, en particular los relacionados con la erradicación de la pobreza y el hambre.