Corea del Sur y Estados Unidos realizaron ejercicios con fuego real tras la amenaza nuclear de Kim Jong-un

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Las fuerzas aéreas de Corea del Sur y Estados Unidos llevaron a cabo ejercicios conjuntos con fuego real como parte de las maniobras Ulchi Freedom Shield (UFS), según informó la fuerza aérea surcoreana.

En estos ejercicios participaron alrededor de 60 aviones de combate, incluyendo F-35A, F-15K y aviones de ataque A-10, que simularon un escenario en el que debían penetrar en el sistema de defensa aérea enemigo y apuntar a objetivos estratégicos del enemigo.

Estos ejercicios forman parte del Ulchi Freedom Shield, un ejercicio militar conjunto de gran escala que comenzó el 21 de agosto y tiene como objetivo mejorar la respuesta a las amenazas nucleares y de misiles de Pyongyang.
Además de los ejercicios aéreos, Corea del Sur, Estados Unidos y Japón llevaron a cabo un ejercicio de defensa antimisiles en las cercanías de la isla de Jeju. Estos ejercicios han sido criticados por Corea del Norte, que ha acusado a los países participantes de estar ensayando una invasión de su territorio. En respuesta, Corea del Norte ha llevado a cabo su propio ejercicio de puesto de mando militar supervisado por el líder Kim Jong-un.

El líder norcoreano visitó el puesto de mando de entrenamiento del Estado Mayor y se familiarizó con el plan del ejercicio, que tiene como objetivo ocupar todo el territorio de la mitad sur de la península y pasar a un contraataque total en caso de una invasión armada del enemigo.

Pyongyang considera los ejercicios conjuntos de Corea del Sur y Estados Unidos como una provocación y una revelación de su plan para invadir Corea del Norte.
Estos ejercicios simulaban ataques intensos a centros de mando militar, puertos militares, bases aéreas y otros objetivos estratégicos del enemigo, con el objetivo de causar caos sociopolítico y económico.

Corea del Norte ha advertido que la celebración de estos ejercicios podría desencadenar una «guerra termonuclear».

Mientras tanto, el régimen norcoreano ha llevado a cabo lanzamientos de misiles balísticos y ha intentado poner en órbita un satélite espía, acciones que los aliados consideran pruebas encubiertas de tecnología de misiles balísticos intercontinentales.

Desde el fracaso del diálogo sobre desnuclearización entre Washington y Pyongyang en 2019, la península coreana ha sido testigo de una escalada militar persistente.

Corea del Norte ha llevado a cabo pruebas de misiles de manera repetida, mientras que los aliados han realizado grandes ejercicios militares y han desplegado activos estratégicos del Pentágono en la región.

La situación sigue siendo tensa y la incertidumbre en la península coreana continúa.