El desempleo en Brasil cayó al 7,9 % en julio, su menor nivel en ocho años

0
428

La tasa de desempleo en Brasil ha alcanzado su nivel más bajo en los últimos ocho años, situándose en un 7,9% de la población económicamente activa en el trimestre concluido en julio, según ha informado el Gobierno. Esta cifra supone una disminución de 0,6 puntos porcentuales con respecto al trimestre anterior y de 1,2 puntos porcentuales en comparación con el mismo trimestre del año pasado. Estos datos reflejan una mejora significativa en el mercado laboral brasileño, que no había experimentado una tasa de desempleo tan baja desde febrero de 2015, antes de la grave recesión que afectó al país durante dos años.

El Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE) revela que en el trimestre concluido en julio había 8,5 millones de desempleados en Brasil, lo que supone una reducción del 13,8% en comparación con el mismo período del año anterior. Además, en los últimos doce meses se han generado 1,3 millones de nuevos empleos, lo que representa un aumento del 1,3% en el número de personas ocupadas, alcanzando un total de 99,3 millones de trabajadores.

La mayoría de estos nuevos empleos se han generado en el sector privado, con un total de 1,2 millones de empleos formales. Esto ha permitido que el número de brasileños contratados por empresas aumente en un 3,4% en el último año, alcanzando los 37 millones de trabajadores.

Estos datos también han tenido un impacto positivo en la tasa de informalidad laboral, que ha disminuido del 39,8% en el trimestre concluido en julio de 2022 al 39,1% en el trimestre anterior. Sin embargo, a pesar de esta mejoría, los economistas advierten que la tasa de desempleo podría volver a aumentar en los próximos meses debido al crecimiento económico esperado para 2023, que se sitúa en un 2,3%, por debajo de la expansión del 2,90% en 2022 y del 5% alcanzado en 2021.

Con el objetivo de evitar que la desaceleración económica afecte al mercado laboral, el Banco Central ha iniciado un proceso de reducción gradual de los tipos de interés, que se encontraban en su nivel más alto en los últimos seis años. Estas medidas buscan fomentar el crecimiento económico y la generación de empleo en Brasil.