Crisis migratoria colapsa la frontera entre México y Estados Unidos

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Cientos de migrantes que buscan el sueño americano se acumulan diariamente a los pies del muro fronterizo entre México y la ciudad estadounidense de San Diego debido a la incapacidad de un colapsado sistema migratorio para responder con celeridad a la creciente demanda.

Con información de El Nacional

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Este flujo de migrantes avanza hacia Estados Unidos, generando quejas y preocupaciones en ciudades a miles de kilómetros de la frontera, como Nueva York y Chicago. En estas ciudades, las autoridades del Partido Demócrata están desbordadas administrativamente y demandan una acción más enérgica del gobierno de la Casa Blanca.

«Nuestra realidad es que no tenemos suficientes fondos», afirmó Nora Vargas, presidenta de la Junta de Supervisores del condado de San Diego. «Estamos completamente impactados por la llegada de personas en busca de asilo. Hemos tratado de diseñar un plan con el condado, el gobierno federal y el estado de California, pero a medida que diseñamos, los números siguen aumentando. En consecuencia, la semana pasada declaramos una crisis humanitaria».

Las autoridades fronterizas están tan desbordadas que han comenzado a repartir brazaletes a los migrantes en la frontera para garantizar que sean atendidos por orden de llegada. Provenientes de países de América Latina, Asia y África, solos o con familia, aguardan horas e incluso días a la intemperie.

Para abrir espacio en sus instalaciones, las autoridades liberan a diario a cientos de migrantes con una orden judicial de presentación, que debido al colapso del sistema migratorio puede demorar hasta dos años de espera.

La situación es similar en otras ciudades fronterizas, como en los estados de Arizona y Texas, donde se han tomado medidas para trasladar a miles de migrantes a estados gobernados por el Partido Demócrata.

Una de las ubicaciones preferidas es Nueva York, que ha recibido a más de 100,000 migrantes en el último año, generando una crisis logística y asistencial que podría costar miles de millones de dólares a las arcas públicas. Esta situación ha generado tensiones entre los demócratas sobre la gestión de la crisis.

En un contexto en el que se prevé que el año fiscal de 2023 cierre con más de 2.4 millones de migrantes interceptados en la frontera sur de Estados Unidos, este tema podría tener un impacto significativo en las elecciones presidenciales de 2024 y afectar la reelección de Joe Biden.

Los activistas en la frontera expresan su decepción con ambas partes, demócratas y republicanos, por no abordar de manera efectiva la crisis migratoria y la falta de voluntad política para encontrar soluciones humanas y económicas para los migrantes y el país en su conjunto.