Roberto Carlos Olivares, Alejandro Marcano y Humberto Celi reciben demanda por difamación interpuesta por Laura De Rosa

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Una Demanda por difamación fue interpuesta por Laura De Rosa, Jefa Editora en The Freedom Post, en contra de tres individuos que fraguaron con saña y malicia, una campaña de desprestigio en su contra, a través de las redes sociales.

El primero de ellos es el YouTuber Roberto Carlo Olivares que se autodenomina “periodista de investigación”, por difundir información tergiversada y difamatoria sobre De Rosa.

Olivares realizó varias transmisiones en YouTube en las que difamó a la internacionalista, utilizando contenido engañoso más información errónea y tergiversada, con plena intención de generar una imagen negativa de ella.

Además, reforzó estas difamaciones con aseveraciones escritas en tweets, persiguiendo el objetivo de perjudicar la reputación y credibilidad de la Editora jefe de nuestro portal digital de información, como analista política internacional y formadora de opinión.

A medida que Olivares continuaba con sus transmisiones difamatorias, otros individuos como Alejandro Marcano y Humberto Celli se unieron a la campaña de desprestigio para aumentar las acusaciones difamatorias e injurias morales contra De Rosa y su socio Raymond Azar.

Estas difamaciones no solo han generado afectación negativa en redes sociales hacia De Rosa, sino que también han generado preocupación por su seguridad física debido a los llamados explícitos que se han realizado en su contra.

Además de afectar a De Rosa personalmente, las calumnias e injurias también han perjudicado a las familias de los miembros de este medio de comunicación digital, y al The Freedom Post, proyecto creado por De Rosa y Azar en 2021, el cual había estado experimentado un crecimiento constante en los últimos dos años.

La demanda interpuesta por De Rosa, fue antecedida por unas primeras acciones legales de Cese y Desiste, recurso legal existente en EEUU con el cual, la hoy demandante, Laura De Rosa, de buena fe, les mostró la veracidad de los eventos para evitarles una demanda en corte estadounidense.

De ninguna manera representa un delito haber sido creyente o adepto en alguna oportunidad de alguna ideología política, como tampoco lo es comprender desaciertos del pasado y enmendarlos: en todo caso esto es parte del crecimiento de todo ser humano.

Lo que sí constituye un delito es la difamación
asentada en calumnias e injurias.

En The Freedom Post, somos y seremos siempre defensores absolutos de la libertad de expresión, entendiendo que esta jamás puede usarse como escudo para la difamación a ningún ser humano.

Estaremos siempre listos para defender la ética periodística de todos aquellos que pretendan torcerla a voluntad, para dañar a terceros o para obtener beneficios propios.

Por The Freedom Post