Estambul: la mezquita de Santa Sofía comenzó a cobrar una entrada de 25 euros a los turistas

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Ubicada en Estambul, la ciudad más poblada de Turquía, Santa Sofía es un monumento emblemático convertido en mezquita que atrae a cientos de turistas todos los días. Para garantizar su preservación, las autoridades han comenzado a cobrar una entrada de 25 euros a los visitantes que deseen ingresar y explorar este lugar histórico, que antes del 15 de enero era accesible de forma gratuita.

Con más de 1600 años de antigüedad, esta antigua basílica cristiana ha sido reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y recibe aproximadamente 3,5 millones de visitantes cada año. Por esta razón, la organización especializada de las Naciones Unidas ha recomendado la implementación de un Plan de Gestión de Visitantes, que incluye el cobro de una entrada para aquellos que no sean devotos a partir del 15 de enero. Además, se han instalado cámaras de seguridad, sistemas de detección de incendios y comunicaciones de emergencia.

El Ministro de Cultura y Turismo, Mehmet Nuri Ersoy, ha asegurado que esta medida ayudará a agilizar el flujo de visitantes, reducir la aglomeración y proteger la importancia histórica y cultural de Santa Sofía.

Sin embargo, algunos expertos consideran que el flujo de visitantes podría ser perjudicial para este icono de la ciudad. El historiador turco Ilber Ortayli ha afirmado que incluso la visita de entre 20.000 y 30.000 personas al año, lo cual implicaría reducir significativamente el número actual, representa un riesgo de dañar la mezquita. Según sus cálculos, la atracción debería cerrarse para restauración para todo el público, ya que su función como lugar de culto está agravando su ya precaria condición.

Fundada en el año 537, Santa Sofía funcionó como catedral ortodoxa bizantina de rito oriental de Constantinopla hasta 1453, cuando fue convertida en mezquita. Luego, el presidente Mustafa Kemal Ataturk la abrió como un museo, al que se podía acudir para conocer más sobre su historia y la de la región. Sin embargo, en julio de 2020, fue transformada nuevamente en mezquita.

Conocida por su imponente cúpula, Santa Sofía es considerada el epítome de la arquitectura bizantina y se dice que «cambió la historia de la arquitectura», ya que fue la catedral con mayor superficie del mundo durante casi mil años. Su diseño es obra del arquitecto y físico Isidoro de Mileto y del matemático y arquitecto Antemio de Tralles.

Debido a su gran importancia arquitectónica, Santa Sofía ha servido como modelo para muchas otras mezquitas otomanas, como la mezquita del Sultán Ahmed, la mezquita de Sehzade, la mezquita de Solimán, la mezquita Rüstem Pasha y la mezquita Kiliç Ali Pasha.