La inflación devoró las remesas enviadas por migrantes a sus familiares en Venezuela

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En los últimos años, las remesas enviadas por migrantes a sus familias en Venezuela han perdido su valor debido a la inflación. Según un reportaje de la Voz de América, se destacan los casos de dos jóvenes que emigraron del país en 2018 y que regularmente envían dinero a sus seres queridos para ayudarles a comprar principalmente alimentos.

Daniret Machado, de 25 años, se fue a España hace casi cinco años y desde entonces ha apartado una parte importante de su sueldo para enviarlo a sus allegados. Al principio, enviaba 50 euros al mes para que en su hogar pudieran adquirir productos de la canasta básica y cubrir otros gastos básicos, pero ahora tiene que enviar esa misma cantidad cada semana para cubrir los mismos gastos.

«Ya no les alcanza como antes. Puedo enviar 50 o 20 euros semanales, dependiendo de cómo me vaya, porque no tengo un sueldo fijo», expresó Daniret, quien trabaja como repartidora, a la Voz de América. Ha llegado a enviar hasta 400 euros en remesas en un mes, lo cual representa más de la cuarta parte de lo que gana en España, donde el sueldo mínimo es de 1.200 euros. Aunque en Venezuela eso sigue siendo poco debido a los altos precios, según afirmó.

Por otro lado, Daleska Salas, quien vive en Perú, solía enviar 30 dólares al mes a su madre en Venezuela. Sin embargo, ya no es suficiente. Esa cifra se ha triplicado.

La inflación en Venezuela durante el último año se ha situado cerca del 400%, lo que ha provocado un aumento de alrededor del 30% en los precios en divisas. Según el economista Asdrúbal Oliveros, director de la firma Ecoanalítica, la economía nacional está distorsionada y presenta una dolarización informal y caótica.

«Tenemos un importante aumento en el precio de los bienes. Esto afecta los envíos de los migrantes, que no pueden aumentar la cantidad que envían a Venezuela en esas proporciones, ya que sus ingresos en los países donde se encuentran no aumentan en esa medida», explicó Oliveros.

Según Oliveros, para comprar lo que se podía adquirir en 2019 con 100 dólares, en la actualidad se necesitan 450 dólares.