«Boom económico» en Las Mercedes se volvió una «pequeña burbuja» para el comercio

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Desde el Servicio Autónomo Municipal de Administración Tributaria de la Alcaldía del Municipio Baruta indican que el caso Pdvsa-Cripto no cambió la actividad económica de la zona. Más de un año después de la trama de corrupción, hay edificios clausurados, pero también nuevas construcciones que se levantan. Entre el «abre y cierra» de los locales, quienes tienen negocios allí ven una baja en el número de clientes.

TalCual

Varios de los altos y lujosos edificios cubiertos con luces LED, que se convirtieron en la promesa de la «zona rosa» de Caracas, la urbanización Las Mercedes, están ahora clausurados como la Torre Sena. Aún se observan carteles de la Policía Nacional Contra la Corrupción que recuerdan un proceso que comenzó hace más de un año con masivas detenciones por el caso de corrupción Pdvsa-Cripto, entre las que destaca la del exministro de Petróleo Tareck El Aissami.

La Constructora HP, parte de la trama según la Fiscalía, y dueña de la mayoría de las edificaciones de data reciente, ha dejado a su paso edificios vacíos, sin embargo, para quienes trabajan en Las Mercedes la zona parece «un bucle», en donde siempre «abren unos y cierran otros». Y es que en la avenida principal, antes del centro comercial Tolón, se construyen varios edificios; según uno de los obreros, una de estas estructuras será una nueva tienda de la cadena de electrodomésticos Damasco.

Al lado de este, en el mismo lugar donde funcionó por pocos días a finales de 2021 una cafetería que se identificó como un Starbucks, pero que fue cerrada por no contar con la autorización de la marca estadounidense, también hay una construcción activa; los obreros dicen que será una clínica.

Los más antiguos de la zona, como Miguel Ovalle, quien tiene una peluquería en Las Mercedes desde 1999, pensaron que las grandes construcciones traerían algo de auge, pero luego de unos años, lo dudan. «Si vemos realmente todos los edificios que han hecho, la mayoría están vacíos», dice.

«Que han abierto bastantes restaurantes, sí, pero así como han abierto han cerrado también. No veo que sea así como la gente pinta de que Las Mercedes es un boom, algunos restaurantes se han mantenido, pero no es lo mismo de años anteriores”, comenta Ovalle, quien ve una disminución de entre 10% y 15% de sus clientes desde que comenzó el año.

La Cámara Nacional de Restaurantes (Canares) reporta el cierre de restaurantes en varias partes del país, la mayoría de estos tenían entre 24 y 30 meses de operatividad. Para el mes de julio, la Cámara tiene previsto presentar un informe con el balance de los establecimientos cerrados.

El presidente de Canares, Iván Puerta, explica que el año comenzó con altas expectativas por ser electoral, pero que esto fue cambiando y lo que ven es una especie de «pausa». «Todo está muy lento, por una parte está la incertidumbre y el poder adquisitivo limitado», indica Puerta.

Las Mercedes no escapa a esta realidad. En esta zona, también famosa por tener casinos y restaurantes de lujo, además de las edificaciones, muchos locales de comida han cerrado. Uno de ellos es Anónimo Restaurante, que se despidió de sus clientes el 10 de abril con un breve comunicado en el que explicaba que «luego de cuatro años, se tomaba una pausa, pero para mejorar el concepto (…) Remodelaremos los espacios para potenciar la propuesta y que sigamos escribiendo nuevas historias», escribió en Instagram.

Al igual que Anónimo otros dos locales aledaños están cerrados. Uno de ellos es Meat the Market.

Mientras en la zona se ven edificios fantasmas e incautados, otros se levantan. Al lado de Los Pilones del Este hay una construcción que -luego de cinco años paralizada- fue retomada y según dijo uno de los obreros será un hotel de 18 pisos. Unas cuadras antes hay otra obra en camino, los trabajadores indican que será de las tiendas de tela El Castillo; al lado está el lujoso concesionario Rustiaco, que exhibe camionetas de alta gama y rústicos, uno de los pocos símbolos de lujo que sobrevive en la zona.

Para el economista Manuel Sutherland, en Las Mercedes, algunas partes de Altamira y en zonas específicas de Lechería (Anzoátegui) y Maracaibo (Zulia) se vivió «un renacer económico más mediático-visual» que otra cosa, pero que no formaba parte de una recuperación estructural de la economía. Sobre todo, porque sectores como el petrolero que mueven grandes capitales siguen sin florecer, un ejemplo, es que la producción de crudo aún no llega al millón de barriles por día.

«Se apreciaba como una especie de burbuja, se dice así porque no era recuperación económica estructural. Con el cambio que ha sufrido la economía algunos empresarios vieron la posibilidad de cubrir una demanda de lujo con las dificultades de las sanciones de viajar y, eso hizo que surgieran estos micro espacios, pero significa muy poco para un país de 28 millones de personas, eran pompas de jabón muy chiquitas, que lucían muy simpáticas, pero no representaban el corazón estructural de la economía», explica Sutherland a TalCual.

Los pequeños comerciantes que atienden kioscos en la zona comentan que la gente lo que más lleva son cigarrillos detallados, bebidas o café. Algunos consideran que las elecciones de julio también han ahuyentado a los clientes; uno de los que cree en esto es Eduardo, mesonero de Los Pilones del Este, «por las elecciones la gente teme salir, cada semana veo menos gente y también por el problema de la construcción de las petroleras, eso pasó hace tiempo pero ha bajado mucho las ventas», dice.

Carlos Bello, superintendente del Servicio Autónomo Municipal de Administración Tributaria (Semat) de la Alcaldía del Municipio Baruta, dice en entrevista a TalCual que una de las zonas que más recaudación le genera al municipio es Las Mercedes con 23%, le sigue Colinas de Bello Monte con 20%, La Trinidad con 14% y Santa Paula con 5%. El resto, conformado por más de 30 sectores, suma en total 26% de la recaudación.

Según el Semat los ramos que más actividad tienen en Las Mercedes son los sectores de hostelería, restaurantes y bares. Sobre el auge o la disminución de la zona el funcionario responde que el comportamiento es como «el del país», con «altas y bajas».

«Diciembre fue muy bueno, después viene enero y la economía se deprime un poquito, luego viene una recuperación. Con respecto a años anteriores el municipio ha ido aumentando su recaudación, a pesar de que contamos con un déficit en nuestro presupuesto», dice Bello.

Para el superintendente del Semat, los cierres de algunos edificios por el caso Pdvsa-Cripto no generaron cambios en la actividad de la zona. «La recaudación mensual del municipio se mantuvo estable, con sus altas y sus bajas, pero por un suceso que haya pasado no».

A juicio del economista Manuel Sutherland el efecto de «burbuja espichada» puede responder a varias razones, una de ellas es que entre 2015 y 2017 se podía contratar obreros por salarios muy bajos, a eso se suma la trama de corrupción por un caso mil millonario como el de Pdvsa-Cripto o que el metro cuadrado estaba muy barato cuando arrancó la ola de construcciones.

«Venezuela se volvió a hacer costosa, los salarios se han multiplicado por 10, todavía son muy bajos para América Latina, pero son 10 veces más alto, entonces los servicios se han encarecido y la demanda de bienes de lujo se ha estancado, estos bienes tienen una demanda dura pero pequeña», apunta el especialista.

La economía venezolana, que se contrajo hasta 2020, ha sufrido una reconfiguración desde entonces. Atrás quedó la escasez y los anaqueles se llenaron con productos importados y el surgimiento de bodegones, que hoy son otros de los que desaparecen de la ecuación. El lujo ha visto su nicho en Las Mercedes, pero no es así para la mayoría de la población, que se rebusca con varios trabajos ante los bajos salarios.

Una muestra de ello es el cierre de restaurantes en las principales ciudades como Valencia, Lechería y Maracaibo. Canares dice que son estas las más afectadas, pues surgieron muchas opciones, pero no hay suficientes consumidores que cubran tanta oferta.