Los engaños en línea y la inteligencia artificial hacen de la verdad una víctima de la guerra

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(Artículo Reescrito)
En medio del conflicto entre Israel y Hamás, las redes sociales se encuentran en una crisis de autenticidad que ha generado preocupación entre sus críticos. La gran cantidad de información falsa o engañosa en línea ha opacado la realidad de los acontecimientos y ha llevado a las personas a buscar fuentes que confirmen sus puntos de vista, lo que a su vez intensifica las divisiones sociales y políticas.

No es solo en X (anteriormente conocida como Twitter) donde se ha visto esta crisis de autenticidad. La inteligencia artificial y los programas que generan contenido en grandes cantidades también están agravando la situación. La confianza en los medios de comunicación tradicionales también se ha visto afectada, ya que se les acusa constantemente de tener sesgos e intereses ocultos.

Anteriormente, las redes sociales eran aclamadas como herramientas para democratizar la información. Sin embargo, en el conflicto actual se ha demostrado que estas plataformas pueden confundir más que aclarar. La viralización de videos falsos o engañosos es más rápida que la capacidad de los verificadores de datos para desmentirlos.

Un ejemplo de esto es el informe no verificado sobre un ataque en Kfar Aza, donde se afirmaba que 40 bebés habían sido decapitados. Este informe se difundió en las redes sociales como un hecho comprobado, incluso llegando a las declaraciones del presidente Joe Biden. Sin embargo, la información aún no se ha confirmado.

Hamás ha utilizado las redes sociales para promover su causa, al igual que Al Qaeda y el Estado Islámico en el pasado. La difusión de imágenes explícitas a través de aplicaciones como Telegram ha sido una estrategia utilizada por estas organizaciones.

La digitalización de nuestras vidas ha convertido la información en un campo de batalla, donde cada bando en un conflicto compite por ofrecer su versión de los hechos. Se reciclan imágenes antiguas para respaldar argumentos actuales, y a su vez, imágenes reales son denunciadas como falsas.

Los medios de comunicación confiables solían actuar como curadores de información, verificando y contextualizando los hechos. Sin embargo, su integridad ha sido puesta en duda, especialmente por personas como Elon Musk, propietario de X.

La prevalencia del contenido falso y violento en las redes sociales ha llevado a los reguladores europeos a investigar a plataformas como X, TikTok y Meta. La guerra entre Israel y Hamás ha sido un punto de inflexión que ha revelado que las redes sociales ya no son una fuente confiable de información durante eventos importantes.

En resumen, la crisis de autenticidad en las redes sociales ha generado preocupaciones sobre la confiabilidad de la información en línea. Tanto las plataformas de redes sociales como los medios de comunicación tradicionales están bajo escrutinio, y se requieren medidas para abordar este problema y restablecer la confianza en la información que se comparte en línea.