Los venezolanos detenidos por entrar ilegalmente en EE.UU. superan por primera vez a los mexicanos

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Uno de cada cuatro inmigrantes detenidos en septiembre por las patrullas fronterizas por entrar ilegalmente en Estados Unidos a través de la frontera con México son venezolanos. Se efectuaron 54.833 arrestos de ciudadanos de Venezuela, un récord absoluto para esa nacionalidad, sobre un total de 218.763 migrantes de todas las procedencias, según los datos publicados este fin de semana por el Departamento de Seguridad Interior. Eso supone más de 1.800 detenciones diarias de venezolanos, que por primera vez superan a los mexicanos en un mes. Estos últimos encabezan la estadística en el conjunto del ejercicio, en que se superó el listón de los dos millones de detenciones por segundo año consecutivo.

La crisis económica, social y política que atraviesa Venezuela desde hace años ha provocado un éxodo migratorio sin precedentes en el país. Aunque Colombia ha sido el destino más inmediato, millones de venezolanos han emigrado a otros países de América y Europa y cientos de miles han seguido el camino por tierra a través de Centroamérica y México hasta la frontera con Estados Unidos, donde ha habido una explosión de detenciones de venezolanos.

Sin contar las decenas de miles rechazados en aeropuertos y puertos de entrada, las detenciones de venezolanos por parte de las patrullas fronterizas en la frontera Sur han sumado 437.000 personas en los últimos cuatro años fiscales estadounidenses (van del 1 de octubre al 30 de septiembre). Pero mientras que en 2020, el año de la pandemia, la cifra fue de solo 1.227 detenciones; en 2021 se disparó a 47.752; luego se cuadruplicó en 2022 hasta 187.286, y ha vuelto a marcar un nuevo récord en el ejercicio cerrado el pasado 30 de septiembre con 200.668 detenciones.

La cifra de septiembre de 2023 de casi 55.000 detenciones de venezolanos por parte de las patrullas fronterizas pulveriza el anterior récord de 33.749 arrestos de septiembre de 2022. En este año, los meses de mayor número de detenciones habían sido hasta ahora abril (29.731) y mayo (28.054).

El Gobierno de Joe Biden anunció hace un mes que concedería permiso de trabajo y protección contra la deportación a cerca de medio millón de venezolanos adicionales que ya se encontraban en el país. La medida estaba dirigida solo a los venezolanos que hubieran llegado a Estados Unidos antes del 31 de julio de 2023. La cifra se sumaba a los 242.000 venezolanos que ya podían beneficiarse de ese estatus de protección temporal en el país.

El Gobierno de Joe Biden ha tratado de abrir más vías legales de llegada y poner más dificultades a la inmigración irregular, pero eso no ha frenado los cruces ilegales en la frontera. Estados Unidos anunció un modelo para permitir a personas radicadas en Estados Unidos presentar una solicitud en nombre de un ciudadano que entre en el país si demostraba que cuenta con los medios de vida o el apoyo local necesario para subsistir, lo que facilitaba por ejemplo la reunificación familiar. Más de 265.000 personas procedentes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela entraron en septiembre en los aeropuertos tras hacer su solicitud en línea y mostrar que tienen patrocinadores financieros, pero la llegada de inmigrantes ha desbordado los cauces regulares.

Estados Unidos acaba de levantar las sanciones al petróleo, el gas y el oro venezolano. Aunque esas medidas eran la contrapartida de los acuerdos con la oposición para realizar unas elecciones presidenciales democráticas en 2024, y de los que las primarias de la oposición de este domingo son un paso, Estados Unidos también fletó el miércoles el primer vuelo de deportación de inmigrantes venezolanos que habían cruzado la frontera estadounidense sin autorización. El Gobierno de Biden considera que la posibilidad de repatriar directamente de forma masiva a Venezuela a inmigrantes, que se negoció en paralelo al levantamiento de las sanciones, es esencial para desincentivar la llegada de los mismos. El propio levantamiento de las sanciones también puede aliviar la situación económica de Venezuela y frenar las salidas.

La cifra de septiembre no solo supone un récord de venezolanos, sino que por primera vez en un mes las detenciones superan a las de mexicanos, la nacionalidad que venía liderando de forma invariable la estadística. En septiembre, las patrullas estadounidenses de la frontera sur detuvieron a 39.773 ciudadanos de México.

Más de dos millones de inmigrantes

En el acumulado del año, las detenciones de mexicanos siguen acaparando las actuaciones de las patrullas fronterizas. Hubo un total de 579.146 en los 12 meses que van de octubre de 2022 a septiembre de 2023. La cifra, en este caso, es inferior a los 738.780 arrestos de mexicanos del ejercicio anterior o de los 608.037 del cerrado el 30 de septiembre de 2021, pero más del doble de las 253.118 detenciones de 2020.

Los guatemaltecos, con 213.266 detenciones, fueron los segundos que sufrieron más arrestos en el acumulado del año por parte de las patrullas de la frontera con México. Venezuela (200.668), Honduras (180.659) y Colombia (154.077) son los siguientes países en las estadísticas oficiales recién difundidas.

Las 218.763 detenciones de ciudadanos de todas las nacionalidades de septiembre pasado en la frontera Sur suponen un ritmo de casi 7.300 personas diarias. La cifra total del ejercicio recién cerrado ha sido de 2.045.838 personas, unas 5.600 al día, con lo que se supera el listón de los dos millones por segundo año consecutivo. En 2022 hubo 2,2 millones de arrestos y en 2021, 1,66 millones, cifra que cuadruplicaba con creces las 400.651 del ejercicio anterior. Incluyendo las vías legales, el número de cruces en la frontera alcanzó un nuevo máximo mensual histórico de 269.735 en septiembre y un nuevo máximo en un año fiscal de casi 2,5 millones.

La entrada irregular de inmigrantes se ha convertido en un problema político de primer orden para el Gobierno de Joe Biden, al que los republicanos, con Donald Trump al frente, acusan de permitir una “invasión”. El Gobierno estadounidense está tratando de cerrar las vías irregulares y de ofrecer caminos legales que desincentiven la entrada ilegal a través de la frontera sur, pero hasta ahora sin mucho éxito.

Con información de El País