Miguel Cabrera pone fin a una carrera de leyenda entre ovaciones y con la mira en Cooperstown

0
276

El emblemático jugador de béisbol venezolano ha concluido su carrera de 21 años en las Grandes Ligas con récords que solo han sido alcanzados por leyendas del deporte y miembros del Salón de la Fama. Los expertos lo consideran uno de los mejores bateadores de todos los tiempos y un fuerte candidato para ingresar a Cooperstown.

Miguel Cabrera, conocido como el bateador designado de los Tigres de Detroit, tuvo un último momento épico en su último juego como jugador activo de las Grandes Ligas. En el octavo inning, Cabrera sorprendió a todos al defender la primera base y recibir el primer out al atrapar impecablemente la pelota conectada por Steven Kwan de los Guardianes de Cleveland, que rodó en su dirección a 84,6 millas por hora.

Con el número 24 en su espalda, Cabrera capturó la bola de manera impecable y corrió hacia la primera base, siendo recibido por sus tres hijos y su mánager, Andrew Hinch. Entre abrazos, lágrimas y una ovación prolongada de jugadores, entrenadores y los 41,000 fanáticos presentes en el Comerica Park de Detroit, Cabrera fue retirado del juego.

Hinch reveló que alinear a Cabrera en la primera base fue una «sorpresa» para el venezolano, quien no tuvo suerte en sus tres oportunidades al bate. Cabrera confesó que esta fue la segunda vez que lloraba en el campo, siendo la primera vez el 23 de abril de 2022, cuando alcanzó su hit número 3,000.

Después del juego, Cabrera expresó: «Volver a la primera base para hacer un out fue otro sueño hecho realidad». Añadió: «Pensé que nunca más iba a jugar en el campo defensivamente debido a mis lesiones. Estaba emocionado. Me sentía como un niño allí y sabía que iba a suceder: un rodado. Estaba listo». Este último batazo por rodado se convirtió en su última intervención como jugador profesional.

Cabrera, de 40 años, selló su carrera con números impresionantes en las Grandes Ligas. Terminó con un promedio de bateo de .306, 3,174 hits, 511 jonrones, 1,881 carreras impulsadas, 1,551 carreras anotadas y 627 dobles en 2,797 juegos de temporada regular a lo largo de sus 21 años de carrera. Originario de Maracay, estado de Aragua, en Venezuela, Cabrera es considerado uno de los mejores bateadores en la historia de las Grandes Ligas y un fuerte candidato para ser incluido en el Salón de la Fama del béisbol en Cooperstown.

Cabrera se despide de su carrera con récords que solo han sido alcanzados por dos leyendas del béisbol, Willie Mays, Hank Aaron y él mismo, con promedios de bateo superiores a .300, más de 500 jonrones y al menos 3,000 hits.

A lo largo de su carrera, Cabrera fue una pieza clave en el campeonato de la Serie Mundial de los Marlins de Florida en 2003. En 2012, logró la Triple Corona ofensiva en la Liga Americana, liderando los departamentos de jonrones, promedio de bateo y carreras impulsadas. También fue votado dos veces como Jugador Más Valioso, ganó el campeonato de bateo en cuatro ocasiones y fue seleccionado para jugar en 12 Juegos de las Estrellas.

Cabrera describió el juego del domingo como el más difícil de su vida, con muchos pensamientos en su cabeza que dificultaban su concentración. Durante toda la temporada, los equipos rivales le rindieron homenaje en sus estadios, ya que todos sabían que esta era su última temporada en una carrera prolífica.

Cabrera se ganó el respeto y la admiración de compañeros de equipo y rivales por igual. Aaron Boone, manager de los Yanquis de Nueva York y ex compañero de Cabrera en los Marlins, lo describió como el bateador más astuto que ha conocido y un genio. Justin Verlander, uno de los lanzadores más dominantes de las últimas décadas y también ex compañero de Cabrera en los Tigres de Detroit, lo calificó como uno de los mejores bateadores de la historia.

La temporada de 2023 también fue destacada para otros jugadores venezolanos. Luis Arráez de los Marlins de Miami fue el mejor bateador de la Liga Nacional, convirtiéndose en el primer jugador en ganar el título de bateo en ambas ligas en años consecutivos. Ronald Acuña Jr. de los Bravos de Atlanta tuvo un año extraordinario al ser el primer jugador en batear más de 40 jonrones y robar más de 70 bases. Su promedio de bateo de .336 fue el segundo mejor en todas las Grandes Ligas, solo superado por Arráez.

La postemporada de las Grandes Ligas comienza este martes con cuatro juegos emocionantes.